Sábado, 27 de Junio del 2026

Proverbios 23:17

Día 27

Devocional escrito por Graciela Alarcón de Chaves

Proverbios 23:17 Persevera en el temor de Jehová todo el tiempo.

 

Este Libro de Proverbios es una colección de enseñanzas de sabiduría destinadas a guiar como debemos caminar, conforme a la Voluntad de Dios

El capítulo 23, aborda temas como la templanza, la justicia, la riqueza y la conducta en situaciones cotidianas, incluye la tentación de codiciar lo que los malvados parecen alcanzar.

 

El devocional de este día forma parte de una exhortación que contrasta la envidia del mundo con una vida de fe marcada por el temor a Jehová.

La envidia es un sentimiento que puede corromper nuestro corazón y alejarnos del camino que Dios tiene para nosotros.

Es un sentimiento destructivo que carcome el interior y contamina el corazón

 

Proverbios 14:30 El corazón apacible es vida de la carne; Mas la envidia es carcoma de los huesos.

 

Santiago 3:16   Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa.

 

Gálatas 5:26 No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros.

 

Por qué su prosperidad está construida sobre arena y pronto se desvanecerá en medio del vacío.

Ø Como Hijos de Dios estamos llamados a edificar nuestras vidas, familia en los principios del Eterno.

Mateo 7:24-28 Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. 

25 Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.  26 Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; 27 y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina. Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina;


Ø No sobre emociones temporales

Mateo 6:33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

 

Este pasaje nos enseña que debemos priorizar la Voluntad de Dios y confiar que Él proveerá lo necesario para nuestras vidas.

Nuestra mirada (enfoque) siempre tiene que estar en El Señor, para así tener una estrecha relación en oración y búsqueda de Su Palabra.

Proverbios 4:20-23 Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones. No se aparten de tus ojos; Guárdalas en medio de tu corazón; Porque son vida a los que las hallan, Y medicina a todo su cuerpo.   Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.

 

En lugar de enfocarnos en los pecadores, el Hijo de Dios debe centrarse en “El temor de Jehová” siempre, lo que significa respetar, obedecer y vivir rectamente, de continuo.

 

Charles Spurgeon ofreció una maravillosa definición del temor a Jehová:

“Es una condición interior que denota una sincera sumisión a NUESTRO PADRE CELESTIAL.

Consiste en gran medida en una Santa reverencia a Dios y un profundo respeto hacia Él, esto va acompañado de una confianza infantil en Él.

Que conduce a la obediencia amorosa, la tierna sumisión, la humildad y adoración.”

 

Proverbios 1:7 El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.

 

Proverbios 9:10 El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia.

 

Este versículo nos enseña que la verdadera prosperidad consiste en vivir fielmente ante Dios, sin dejarse seducir por el aparente éxito de los pecadores, la recompensa proviene de la fidelidad, no de la comparación del mundo caído.

 

La expresión “todo el tiempo” subraya que esta actitud no es un sentimiento pasajero, sino una práctica constante.

Debemos evitar compararnos con personas que parecen prosperar gracias a la avaricia, nuestro corazón debe estar enfocado en la fidelidad a Dios, tomando un tiempo diario de oración y la lectura de La Biblia para fortalecer nuestro “temor al Señor” a lo largo del día.    

¡Bendiciones!