Proverbios 28:13
Día 7
Devocional escrito por Alejandro
Chaves
Proverbios 28:13 El que
encubre sus pecados no prosperará...
Muchas veces te preguntaras porque algunas cosas en tu
vida no prosperan, y es importante analizar conforme al texto que
desarrollaremos, si no hay algún pecado que debamos reconocer para que ese
impedimento sea destruido.
Algunos negocios comerciales se comienzan fundados en
mentiras y eso jamás llegara a buen término, vamos a citar algunos ejemplos.
ü
Vas a vender un auto y
la documentación no está en orden, pero vos afirmas que esta todo en regla,
mintiendo y engañando para poder realizar la venta, eso no ha de prosperar y
delante de Dios estarás en falta.
ü Quieres vender una casa diciendo que no tiene ningún problema, solo hay que hacerle unos retoques, pero a sabiendas que cuando hay una tormenta, llueve más adentro que afuera, eso tampoco prosperará.
ü Tienes que rendir un examen en el colegio o universidad y no llegaste a estudiar, buscas una falsa enfermedad para poder justificar la falta, mintiendo a tus padres en primer lugar y luego al médico para que te haga una nota para justificar una mentira, eso tampoco ha de prosperar y estas en falta delante de Dios.
No debemos olvidar que los ojos de
Dios están en todo lugar
Proverbios 15:3 Los ojos
de Jehová están en todo lugar, Mirando a los malos y a los buenos.
Estos ejemplos como tanto otros que
se te pueden venir a la mente ahora, para cualquier persona del mundo podría estar
bien, es una forma de salir del problema rápidamente, mintiendo, engañando,
ocultando la verdad, pero para los Hijos de Dios trae ruina y estancamiento.
La mentira es un arma de estos tiempos, no debemos olvidar quien es el padre según La Biblia.
Juan 8:44 Vosotros
sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer.
Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad,
porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es
mentiroso, y padre de mentira.
Dios nos demanda a que hablemos
verdad siempre, no solo cuando nos conviene, sino que nuestra vida debe ser genuina
y verdadera, sin dobleces ni chicanas.
Efesios 4:25 Por lo cual,
desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos
miembros los unos de los otros.
Cuando estamos escondiendo algo y vivimos en mentiras, interiormente es cómo si tuviéremos un cáncer espiritual, que poco a poco va destruyendo nuestra relación con Dios.
Esa sensación es la que sintió el Rey David cuando pecó con Betsabè.
Salmos 32:3 Mientras
callé, se envejecieron mis huesos En mi gemir todo el día.
El silencio daña, también afecta
nuestro cuerpo y entristece el alma.
No hay una etapa más terrible para el cristiano que cuando cae en el error de abrazar su pecado, y en algunas ocasiones lo escondemos en nuestro propio hogar y lo diseminamos en toda nuestra familia.
Eso lo podemos ver en la historia
del pecado de Acan que se encuentra en el Libro de Josué
capítulo 7.
El relato trata de Acan, un
israelita de la Tribu de Judá, quien desobedeció a Dios al robar objetos
prohibidos durante la conquista de Jericó.
Esto provocó la derrota del Pueblo en la ciudad de Hai, y su posterior ejecución en el valle de Acor.
Dios dio una Orden Divina: mandó
que todo el oro, la plata y los objetos de valor de Jericó se consagraran para
Él o se destruyeran, y que nadie tomara nada para beneficio personal.
Acan desobedeció y escondió bajo su
tienda de campaña un manto babilónico muy bueno, doscientos siclos de plata y
un lingote de oro
En
nuestra vida cotidiana, en algunas ocasiones podrás caer en la tentación de no
aceptar la corrección que puedas recibir en La Iglesia, o algo referente a
alguna actividad desarrollada en la Congregación.
Y luego, no tenemos mejor idea de hablar de nuestra disconformidad en nuestra casa, y
muchas veces lo hacemos en el momento de la cena, cuando regresamos del culto,
disparando frases como: “Yo no lo veo que sea tan así…”. “Yo lo habría hecho de
otra manera…”
Y con estas malas expresiones cargadas de desobediencia y rebeldía solo sembramos frutos que No son del Espíritu, sino totalmente satánicos.
No debemos olvidarnos que los
Pastores velan y cuidan del bienestar de nuestra vida espiritual, ellos darán cuenta
delante de Dios por nuestras almas.
Hebreos 13:17 Obedeced a
vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas,
como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose,
porque esto no os es provechoso.
También debemos recordad cuales son los Atributos de
Dios:
Ø
Omnipresente (está en
todas partes)
Ø
Omnisciente (todo lo
sabe)
Ø
Omnipotente (tiene todo
el Poder)
Ø
Inmutable (no cambia)
Salmos 139:7-8 ¿A dónde me iré de tu Espíritu?¿Y a dónde huiré de tu presencia? 8 Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás.
Hebreos 4:13 Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.
Para Dios nada queda oculto, El siempre se lo revela a
sus Siervos.
Josué
7:10-13 Y Jehová dijo a Josué: Levántate; ¿por qué te postras
así sobre tu rostro? 11 Israel ha pecado, y aun han
quebrantado mi pacto que yo les mandé; y también han tomado del anatema, y
hasta han hurtado, han mentido, y aun lo han guardado entre sus enseres. 12 Por
esto los hijos de Israel no podrán hacer frente a sus enemigos, sino que
delante de sus enemigos volverán la espalda, por cuanto han venido a ser
anatema; ni estaré más con vosotros, si no destruyereis el anatema de en medio
de vosotros. 13 Levántate, santifica al pueblo, y di:
De ninguna manera podemos tener una de victoria, si no
sacamos el pecado de nuestra Vida en primer lugar y luego de nuestra Familia.
El texto que estamos desarrollando continua:
… Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.
No solo es importante reconocer, también hay pasos
para poder tener una vida de victoria y crecimiento.
1. Reconocer:
Salmos 51:3 Porque yo reconozco mis rebeliones, Y mi
pecado está siempre delante de mí.
2. Confesar:
1 Juan 1:9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel
y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
3. Apartarse:
1 Timoteo 6:11 Mas tú, oh hombre de Dios, huye de
estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la
mansedumbre.
4. Pedir que la Misericordia se extienda sobre nuestra Vida y Familia: Lamentaciones 3:22-23 Por la misericordia de Jehová no hemos
sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. 23 Nuevas son
cada mañana; grande es tu fidelidad.
Siguiendo estos pasos nuestras vidas van a serán
restauradas y su bendito Espíritu Santo traerá Paz para nuestro Hogar.
Anímate a sacar el anatema (lo maldito) de tu vida y verás como
Dios restaurará tu Hogar, tu Ministerio y Vida personal colmándote de bendiciones.