Proverbios 28:19
Día 21
Devocional escrito por Silvia Moreno de Alfieri
Proverbios
28:19 El que labra su tierra se saciará de pan, mas el que sigue a los ociosos
se llenará de pobreza.
Desde
que el hombre decidió pecar y vivir bajo la maldición del pecado, Dios le dijo
Génesis 3:19 Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra,
porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.
Ø O sea que hay que trabajar
para obtener nuestro sustento.
Cada día el hombre debe esforzarse para obtener el
pan que llevará a su mesa.
Cuando era jovencita había una canción que decía: ”De sol a sol, labrando tierra, tendrás tu pan…” , Nacida en una Familia de Trabajadores, mi Madre con sabiduría nos enseñaba la cultura del trabajo, el saber que cada día había que laburar, y nuestro Papá era el ejemplo de cada día, con su responsabilidad laboral.
Sin ser todavía personas convertidas al Evangelio
de Jesucristo, ni siquiera verdaderos creyentes, los adultos de esa época tenían
conocimiento de Verdades Divinas y como decía mi Padre: hay que salir a trabajar
con la frente en alto cada mañana porque Dios honra a los que le honran…
Hoy tan lejos de esos tiempos y siendo hoy yo aún más mayor
en años, que mis padres cuando me enseñaban, se quebranta mi alma porque esa generación
tenían Valores de Dios que nuestra sociedad, no solo ha perdido, sino que
rechaza, no quiere adquirir.
¡¡¡Cuánto se facilitarían las cosas armados del pensamiento de Dios!!!
¡¡¡Cuánto más progreso veríamos si respetaríamos lo que Dios
nos dice en Su Palabra!!!
2 Tesalonicenses 3:10 Porque también cuando
estábamos con vosotros, os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar,
tampoco coma.
Claro que este versículo a la generación “progresista” como se denominan ahora, sería como una agresión o un insulto, porque declaran que todos merecen comer…
Y es verdad que todos necesitamos el alimento para subsistir,
eso es innegable, pero también todos podemos hacer algo para obtener el
alimento, y eso se denomina trabajar.
No hay trabajo, se cierran las fábricas, las empresas despiden
a los empleados, cada vez hay más miseria, es el relato que escuchamos a cada
rato.
Y también eso no escapa de la realidad… pero Dios hace la
diferencia, cuando encuentra un hombre, una mujer que se esfuerzan para
alcanzar “algo” y no en aquellos que se escudan en querer obtener “todo” sin hacer “nada”. ¿Lo
entiende Hermano/na?
Mis padres provincianos vinieron de Córdoba a Ezpeleta en busca de progreso, en su pueblo natal no había trabajo, sufrieron el desarraigo para formar una familia, donde sus hijos tuvieran más posibilidades…
La
historia de mis Padres, laburantes hasta ser Mayores, me llena el corazón de
gratitud a Dios, por habérmelos dado, y gratitud a ellos por haber sido ejemplo
para mí, para mis hijos y mi nieto .
Seguramente
como mis padres, muchas Familias ha vivido historias similares: con una huerta
en la casa, con gallinitas para que nos den huevitos, arbolitos de frutas, mamá
cociendo o lavando ropa de otros, sin salir de casa, para criar a sus hijos… trabajaba
en su propia casa de doméstica, lavadora, planchadora, tejedora, hortelana,
costurera…
Mi
Madre hasta puso una despensa y un puesto de verdura, para ayudar en los
ingresos, hasta allí me llevaba en un cesto desde que nací, y con cuatro años fue mi
maestra, me enseñó a leer y escribir, y obviamente a hacer cuentas…
Mientras Papá trabajaba de operario en la fábrica, en casa era albañil, pintor, techista, electricista, hasta zapatero…
NUNCA NOS FALTÒ EL SUSTENTO,
DIOS PROMETIÒ QUE A QUIEN TRABAJA, NO LE FALTARÌA EL PAN
Te agradezco tanto Dios Amado, porque quienes hemos tenido estas experiencias de vida, y Tu Bendición sobre nuestras cabezas podemos hablar en fe que La Palabra tiene fiel cumplimiento.
Como fuimos enseñados, enseñamos a nuestros Hijos, hoy tenemos la Bendición y Gracia de Dios en nuestro Hogar y Familia.
CRISTO NOS SALVÒ Y REINA EN NUESTRA VIDA.
Hemos
pasado momentos críticos, socialmente hablando, pero la Promesa de Dios sobre
Sus Hijos la vimos cumplida en cada situación.
Proverbios
28:19 El que labra su tierra se saciará de pan, mas el que sigue a los ociosos
se llenará de pobreza.
Este
versículo es semejante a
Proverbios 12:11 El que labra su tierra se
saciará de pan; Mas el que sigue a los vagabundos es falto de entendimiento.
El principio de cada versículo es revelador
para los creyentes y tenemos que atesorarlos en nuestro corazón firmemente
Ø El que trabaja
Ø El diligente
Ø El que se ocupa
Ø El responsable en sus
tareas
·
El laburante será
saciado
Pero
aquí hay una diferencia que pone de relieve entre el diligente y el ocioso.
Ø El ocioso
Ø El vago
Ø El negligente
Ø El perezoso
Ø El que frecuenta al
vagabundo
·
El ocioso se llenará
de pobreza
·
El trabajador se saciará
de pan, mientras el ocioso se llenará de pobreza.
·
El que trabaja
diligentemente tendrá para sus necesidades, para comercializar e incluso para ayudar a su prójimo,
a los necesitados.
·
En cambio el vago y
negligente solo acarreará miseria.
Somos llamados a
trabajar duramente para tener logros, en cada área de nuestra vida.
Somos responsables de
enseñar a los niños y a los jóvenes la importancia del trabajo.
El trabajo siempre demandará
constancia y esfuerzo.
Es necesario evitar
la pereza y la ociosidad.
La pereza nos lleva a
la inmovilidad y la falta de iniciativa, en lugar de aprovechar nuestras
habilidades y talentos para avanzar en la vida.
Quienes optan por
este camino, terminan colmando su vida de pobreza.
Este consejo es relevante
en estos tiempos donde el conformismo y
la comodidad son tentaciones constantes para muchos.
Ø Quien "cultiva su
tierra" es aquel que se dedica a sembrar y cuidar sus cultivos con esfuerzo
y dedicación.
Ø De la misma manera, en la vida, aquellos que trabajan arduamente, con
perseverancia y dedicación, son quienes cosechan los frutos del éxito.
Cultivar nuestra propia tierra, es una metáfora que nos
recuerda el valor del esfuerzo, la dedicación y el trabajo duro en nuestras
vidas personales, profesionales e inclusive ministeriales.
En el ámbito laboral, un empleado dedicado, responsable y productivo,
es quien recibe las mejores oportunidades, alcanza el éxito y los mejores puestos.
En la Obra del Señor, Dios necesita hombres y mujeres
dispuestos a trabajar.
Nuestro Pastor nos enseñaba: “El que sirve, sirve, y el que
no sirve, no sirve…”
Aunque parece un juego de palabras, encierra el desafío de
ser un verdadero comprometido con la Obra del Señor.
Nuestro
Dios jamás llamó a vagos, llamó a personas que estaban ocupadas,
responsablemente ocupadas, ese tipo de personas todavía sigue buscando El
Señor.
En La Biblia encontramos hombres y mujeres que tenían diferente preparación intelectual y también diferente ocupación. Y fueron llamados por Dios en Su Propósito.
Entre los llamados encontramos:
·
Pastores: David 1 Samuel 16:11-13
·
Agricultores: Eliseo 1 Reyes
19:19-21
·
Reyes Ciro: Isaías 45:1-10
·
Pescadores: Pedro, Andrés, Jacobo y Juan Marcos
1:16-20
·
Comerciantes: Lidia Hechos 16: 14-15
·
Médicos: Lucas, Colosenses 4:14
·
Cobradores de impuestos Mateo Marcos
2:13-17
·
Sin olvidar que un carpintero y una joven muchacha, criaron a Su Hijo,
Jesucristo, El Salvador del mundo Mateo 1:18-1-25
Los hombres y mujeres que Dios llamó a Su Servicio no eran holgazanes,
Ni los que encontramos en La Biblia ni los que conocemos de la historia
de la Iglesia.
Todo lo contrario, eran y son en la actualidad, gente activa y diligente.