Jueves, 28 de Agosto del 2025

Proverbios 29:25

Día 28

Devocional escrito por Lucas Italiani

Proverbios 29:25 … El que confía en Jehová será exaltado.


La palabra “exaltado” en hebreo es un término militar que connota la idea de ser puesto en un lugar a salvo y seguro, tal como poner algo sobre una pared alta o sobre una montaña. 


Y la idea de este versículo es que:

  • El que confía en Jehová está libre, es inalcanzable y les da el sentido de seguridad y de estar a salvo.


Otra traducción que captura la idea del texto, es la que da La Biblia de las Américas, (LBLA), nos  dice: 

… Pero el que confía en el Señor estará seguro.


¿De quién está hablando el pasaje?

  • Está hablando de todo aquel que confíe en Dios. 


De toda aquella persona sin distinción de posición social sea de la clase alta o de la clase baja. 

Sin importar la edad, sea joven o viejo. 

Sin importar la posición económica, sea rico o pobre.


Y esto es importante, ¿Sabes por qué? Porque nuestra tendencia es a pensar que esta Promesa de estar seguros, solo aplica a un grupo en particular. No. 

Algunos piensan que están seguros los ricos porque ellos tienen el capital para tener esa seguridad,  ellos tienen las comodidades y el respaldo del dinero para estar seguros. 

Otros que esto aplica a los jóvenes solamente, porque ellos tienen toda la fuerza, la salud, toda la energía y la vida por delante, que en ese sentido están seguros, por los menos por muchos años.


Pero el pasaje no dice eso:

  •  Todo aquel que confía en Jehová está seguro, está protegido, está a salvo.


No es una Promesa para un grupo social, económico o de edad que este pasaje promete. 

  • La Promesa es para todo aquel que confía en Jehová.



Si nos damos cuenta, el pasaje pone un límite: “el que confía en Jehová”. 

  • Es para todos, pero hay una condición: es para el que confía en Jehová.


¿Qué es confiar en Jehová?

Pero antes de explicar esto debemos contestar: ¿Qué es No confiar en Jehová?

No es solamente desear que Dios nos libre de algún mal, como un mero deseo, aunque realmente no confiamos plenamente en Él.

Porque se puede estar buscando solo el favor de Dios, pero no descansar en Él. 

Una persona podría pensar que confía en Jehová cuando realmente no es cierto. 

Al  desear que Dios solamente nos libre de algún mal, pero a su vez no le amamos, ni le servimos, ni le adoramos, ni Él es nuestro Dios, ni Salvador, eso No es confiar.


¿Cómo sabemos si realmente confiamos en Jehová? 

Lo sabemos porque nos produce paz en la vida.

Si ponemos todas nuestras cargas en Jehová, nos inunda con Su Paz.

Filipenses 4:6-7 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. 7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.


Ahora bien, ¿Qué es confiar en Dios?

Cuando confiamos en Dios realmente, entonces no solo le amamos, sino también reconocemos que Él es Todo Suficiente y Todo Poderoso, por lo tanto  no necesitamos nada más. 

Nuestra confianza descansa en Él en vez de cualquier otra cosa.

Muchas veces somos como los israelitas que confiaban en Dios y en Baal para que le diera “una ayudita”. 

Y a veces nosotros ponemos igual confianza en Jehová y en los médicos…

En Jehová y en las medicinas… 

En Jehová y en nuestra astucia o inteligencia, nuestras habilidades, etc. 

Y no es que estén mal esas cosas, que en sí mismas no son malas, pero nuestra confianza debe ser totalmente en Jehová y no en las otras cosas, porque las otras cosas no son nada, absolutamente nada, sin la bendición de Dios.


Cuando realmente confiamos en Dios creemos en Su Misericordia, creemos en Sus Promesas y en la Verdad de Su Palabra más que en nada.

Y nos entregamos en Sus Brazos porque creemos que: 

  • Todo aquel que confía en Jehová está seguro


Porque Dios lo ha dicho y para nosotros eso lo es todo. Dios tiene la última Palabra, todo en Cristo Jesús.


¿Qué significa estar seguros?

Estar seguros implica estar protegido,  por ser Hijo e Hija de Dios, Él nos ha puesto en un lugar alto, de tal manera que ningún mal nos dañará. 

No significa que No vendrán “males” sobre nosotros, sino que, No nos dañarán. 


Sí Hermanos, que ningún mal: sea enfermedades, sean problemas económicos o de trabajo, sean problemas matrimoniales, problemas con los hijos, problemas en la escuela, problemas con los compañeros de clase, problemas con la vejez: ninguno de ellos nos dañará.


Nosotros estamos seguros: nada nos dañará. ¿Cómo así? 

Romanos 8:28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.


Sí Hermanos, vendrán “pruebas o aflicciones” sobre los creyentes, pero nada de esto nos dañará.

Ni siquiera la muerte. 

Al salvarnos, Jesús, nos ha puesto en un lugar alto, en un lugar inalcanzable de todo mal que nos pudiera hacer daño,  Él nos dice:

Mateo 10:28 Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno. 


Podrán tocar el cuerpo pero jamás podrán tocar el alma.

Jamás podrán quitarnos nuestra Salvación ni nuestro galardón. 

Jamás podrán quitarnos nuestra posición de ser Hijos de Dios y Coherederos con Cristo, porque eso es permanente para cada creyente, por la Sangre Preciosa de Jesús.


Por eso Pablo nos dice que, aunque no seremos librados de la muerte física,  ninguno de nosotros morirá eternamente, la muerte ha perdido su aguijón.

Al creer en Jesús y permanecer en Sus Caminos, recibiremos la Corona de la Vida Eterna.

1 Corintios 15:55- 57 ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? 56 ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley. 57 Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.


Por la muerte y resurrección de Jesús, nosotros los creyentes, tenemos victoria sobre la muerte, sobre el sepulcro, porque Cristo le dio la muerte a la muerte, cuando Él murió y resucitó. 


De aquí que la muerte para el  creyente es la entrada a la vida. 

Es la entrada a la Vida Eterna: llena de paz, de alegría, de santidad. 

Es llegar al hogar. ¿Y quién no quiere llegar al hogar, luego de varios días de estar afuera o tan solo un día lejos de casa? 

Allí están los que me aman, allí yo estoy seguro, allí yo tengo paz.


El que confía en Jehová está seguro de todo mal. 

¿En qué sentido? En el sentido en que todo mal, cuando viene a nosotros, viene con un propósito, tomemos como ejemplo el caso de Job. 

Puede venir  permitido por Dios, como  una disciplina, por nuestros pecados pasados o presentes, pero en cada caso, si confiamos en Jehová de todo corazón, experimentaremos que son enviados:

Hebreos 12:10 … Para que participemos de su santidad.

Son los medios que Dios utiliza para limpiar nuestra suciedad y probar nuestra fe

1 Pedro 1:7 para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo


El que confía en Jehová está seguro porque ha sido librado del peor mal que puede venir al ser humano: “ser lanzado al infierno de fuego”. 

Cristo Jesús nos ha librado de la ira venidera, y nos ha librado de la maldición de la Ley habiendo Él asumido nuestra maldición, clavándola en la cruz.

  • Los que confían de verás en Jehová, están seguros. 


Hermanos estamos protegidos, estamos a salvo.

No gracias a nuestros éxitos, ni a nuestra justicia, ni a nuestra bondad, buenas obras, dignidad, sino sólo por Jesucristo. 

Estamos protegidos, estamos seguros. 

Hemos sido puestos sobre una montaña y nada ni nadie puede dañarnos. 

Si tenemos dificultades, solo tenemos que creer esta Promesa.

Pidamos al Señor  que nos aumente la fe, para confiar en Jehová de todo corazón y creamos que realmente, por Cristo Jesús, estamos seguros.