Miércoles, 29 de Abril del 2026

Romanos 12:9

Día 29 

Devocional escrito por Santiago Medina Celis

Romanos 12:9…Aborreced lo malo, seguid lo bueno.

 

Quién no dijo en algún momento de su vida: “Tomo lo bueno o lo que me sirve, y lo que no es bueno, lo desecho.”

Parece obvio, ¿Verdad? ¿Quién no lo hace a menudo?

Tomo lo que es bueno para mí, y lo demás, si veo que no es de ayuda o no puede mejorar mi vida, lo ignoro.

 

Sin embargo, el Apóstol Pablo, no se refiere al individualismo, da a entender en todo el capítulo 12 los deberes cristianos, la importancia del Cuerpo de Cristo, que es cada individuo que ha creído en Jesús y ha decidido seguir Sus Pisadas.

 

Pablo enfatiza que, en nosotros, por un bien común, seamos de edificación hacia otros y es una responsabilidad individual, pero un llamado en general a hacer buenas obras con nuestro prójimo.

No por conveniencia, ni por querer ganar fama, ni gloria, tampoco reconocimiento, sino que el motor de todo esto sea el amor.

 

Romanos 12:9 el amor sea sin fingimiento...

En redes sociales es muy común ver personas que hacen obras caritativas con el fin de tener likes, o que se viralicen de manera masivas sus videos, con tal de tener fama.

No hay dudas de que cuando vemos esos videos emocionan o nos hacen llorar, pero ¿Es verdadero amor? O ¿Es conveniencia?

  

A Jesús, para ponerlo a prueba, los fariseos le preguntaron sobre el Gran Mandamiento a lo que respondió:

Mateo 22:37-40 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. 38 Este es el primero y grande mandamiento. 39 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 40 De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.

 

Cuando vemos la Vida de Cristo en la tierra y Sus Obras, nunca fueron para recibir gloria, honra, ni fama.

El cumplió toda La Ley, sin embargo, nunca hizo lo que le venía en ganas, sino que se ataba a la Voluntad de Dios.

Marcos 10:45 Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.

 

Jesús nos declara por Su Palabra que, aunque siendo una Deidad hecho hombre, su Ministerio fue y es Salvar a las personas.

Dejó Su Gloria y Su Trono para servir a hombres pecadores.

Entonces, si decimos ser Discípulos de Cristo, ser cristianos, y ser participantes de una Congregación, tenemos deberes cristianos.

 

Dejemos el egoísmo de lado, porque quien divide no es Dios, sino el diablo poniendo el egoísmo en nosotros.

Busquemos el bien común, la armonía en el Cuerpo de Cristo.

Tengamos en alta estima a nuestro prójimo, prodiguemos afecto, seamos tardos para hablar y prontos para acompañar, solícitos en edificar a mi Hermano.

 

El aborrecer lo malo es aborrecer las mentiras y el engaño de que soy más importante que cualquiera.

Esto es lo que enseña el mundo, sin embargo, La Palabra de Dios nos enseña que no debemos dejar de hacer el bien, tomemos este consejo:

Romanos 12:9-21 El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno.  10 Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros.  11 En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor; 12 gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración; 13 compartiendo para las necesidades de los santos; practicando la hospitalidad.

14 Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis.  15 Gozaos con los que se gozan; llorad con los que llora. 16 Unánimes entre vosotros; no altivos, sino asociándoos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión.  17 No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres.  18 Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres.  19 No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.  20 Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza.  21 No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.

 

Ø SEGUIR LO BUENO ES SEGUIR A CRISTO.

Dios le siga bendiciendo.