Romanos 14:12
Día 21
Devocional escrito por Yesica Ocaranza de Italiani
Romanos 14:12… Cada uno de vosotros dará a Dios cuenta de sí.
Este versículo nos puede ayudar mucho a ser conscientes de nuestras acciones y decisiones, especialmente en nuestra relación con Dios.
El
hecho de que cada uno de nosotros deba rendir cuenta ante Dios, debería
impulsarnos a buscar una relación más íntima y profunda con Él, a través de la
oración, la lectura bíblica, la meditación en ella, también la asistencia a la Iglesia,
pero esto no es todo, la demanda crece y la responsabilidad también.
¿Por qué hablamos de
demanda y responsabilidad?
Es
que ser cristianos no es solo decirlo, o la asistencia congregacional, ni
siquiera las buenas obras… es una enorme
responsabilidad y debemos estar a la altura, por eso la demanda.
Veamos
de qué se trata este versículo, qué es lo que Dios nos habla a través de la
vida del Apóstol Pablo.
Podemos
ver como aquí Pablo nos recuerda la actitud apropiada que debemos tener como
cristianos, como hermanos en la fe, no debemos juzgarnos los unos a los otros,
porque Dios ha recibido tanto al creyente
“débil” como al creyente “fuerte",
como comienza diciendo al principio del capítulo.
Ø Porque todos seremos juzgados por Dios.
Este
capítulo nos recuerda una y otra vez...antes y después de nuestro versículo
principal, que no debemos juzgar porque si nosotros creemos estar firmes, en
comunión con Dios y con una fe fuerte, nuestra tarea es contener y guiar a las
almas a los Pies de Cristo.
Debemos
enseñarles a caminar con Jesús, con paciencia, amor, dedicación y responsabilidad,
de un verdadero cristiano maduro en la fe.
¿Cómo
hago esto? Reflejando el Amor de Jesús con
nuestras vidas, entendiendo que el trabajo en cada vida es un proceso y
lleva su tiempo, ya que los tiempos de
Dios no son los nuestros.
No
podemos pretender que se produzca un cambio de la noche a la mañana, debemos tener la misma paciencia y amor que
El Señor tuvo con nuestra vida.
Guiémosles a un encuentro con Dios, luego Él encaminara
todo.
Es importante asumir mi responsabilidad como cristiano y no ser piedra de tropiezo.
Romanos 14:13 Así que, ya no nos juzguemos más los unos a los otros, sino más bien decidid
no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano.
Ø Cada alma tiene un valor incomparable para Dios, La
Sangre de Su Hijo, Jesucristo.
¿Quién soy yo para decir o hacer lo contrario? Así como un día lo hizo con mi vida y la de tantos, también lo hará con la tuya, que quizá tienes la oportunidad de leer por primera vez y aun no te has animado a abrirle tu corazón a Jesús...también a vos te ama con Amor Incomparable, Su Gracia te alcanza, no te juzga, te espera, para perdonarte.
Ø No solo rendiremos cuentas por nuestras faltas y pecados de antes de conocer al Señor, sino también por cómo actuamos como cristianos ahora, luego de haberle conocido, por eso hablamos de demanda y responsabilidad.
Esto nos tiene que llevar a reflexionar de cómo nos manejamos diariamente en nuestros ámbitos: de trabajo, lugar de estudio, barrio, familia…
También
en la Iglesia, porque no significa que porque Dios me perdona puedo actuar de
cualquier manera o porque mi hermano conoce al Señor, puedo tratarlo mal, NO.
Ø Mi vida no debe ser la misma que era sin Cristo.
Ø Mi vida debe mostrar con cada acto, que conozco a Jesús y
vive en mí.
Gálatas 2:20 Con Cristo estoy justamente crucificado, y ya no vivo yo, más vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a si mismo por mí.
Ø Si no se produce un cambio en mi vida primero no tengo autoridad espiritual para corregir, juzgar o pretender un cambio en alguien más.
Ø Tampoco puedo pretender ser salvo por mis Pastores, Líderes, amigos, mamá, papá, esposa, esposo etc. La salvación es personal.
No
puedo hacer responsable ni culpar a nadie, debo procurar trabajar individualmente
por mi salvación ya que es personal y nadie se presentará en mi lugar a rendir
cuenta por mí.
No
solo por hacer buenas obras seremos salvos, sino por como actuamos conforme la
Voluntad de Dios.
¿Qué
hicimos con todo lo que Dios nos dio: los dones, ministerio, talentos…?
¿Y
las puertas que Él abrió? Puertas para trabajar en el ministerio, en el barrio,
etc.
Debemos
entender que el amor al prójimo no es solo las buenas obras (ayuda material,
económica, asistencia, etc.) si no decir
La Verdad...La Verdad de La Palabra, la Única
Verdad es ¡Cristo!
Por
esto es importante tener en cuenta que nuestra responsabilidad ante Dios es un
tema importante en nuestra vida cristiana, nuestra relación con Dios es personal
y debemos esforzarnos continuamente.
Para
poder entender nuestro versículo principal era necesario desarrollar un poquito
más, para comprender cada enseñanza, como por ejemplo el juzgar, que tanto hace
hincapié el Apóstol, haciéndonos caer en
la cuenta que es en vano y una verdadera pérdida de tiempo el juzgar, ya que
cada uno rendiremos cuenta de nuestras vidas ante Dios.
Ø En vez de juzgar debemos ayudar a los demás a crecer y caminar más cerca de Dios.
Todos
estamos en diferentes etapas de nuestra vida espiritual y debemos evitar juzgarnos
sobre fe o crecimiento espiritual, no edifica, hasta puede ser contra producente,
cuando alguien es inmaduro en la fe.
En
lugar de criticar debemos orar por
nuestros hermanos en Cristo,
ü Por los que recién llegan y comienzan a
caminar dando pequeños pasos, firmes y seguros.
ü Tanto como por los que hace años que están y
continúan caminando y batallando.
Debemos ser de ayuda
para que lo sigan logrando...
Te
has puesto a pensar, si nuestra vida se terminara hoy, ¿Qué le parecería a Dios?
¿Sería digna de elogios o una serie de
oportunidades perdidas?
¿Hemos
hecho lo mejor posible según nuestras posibilidades, circunstancias y oportunidades?
o ¿Hemos mal gastado las bendiciones de Dios?
¿Necesitamos cambiar? Seguro que sí. Todos necesitamos hacerlo todos los días un poquito más...
Y
si nos preguntamos ¿Cómo arranqué el día de hoy?
Los
invito a que podamos juntos, hacer una
oración:
¿Señor cómo podría
servirte hoy? Muéstrame Tu Voluntad y Tus Caminos.
Abre mis ojos y mi
corazón, ayúdame a ver a todos con amor, con Tu Amor, de la manera como Tú lo
haces.
Llévate mi egoísmo y
ayúdame a ser mejor persona para agradarte. Amén.