Domingo, 18 de Agosto del 2024

Romanos 1:8

Día 18

Devocional escrito por Cristina Remus de Medina Celis

Romanos 1:8… Vuestra fe se divulga por todo el mundo.

 

El Apóstol Pablo comienza diciendo.

“Gracias doy a mi Dios mediante Jesucristo”

Para enfatizar que CRISTO es el Único Mediador entre Dios y el hombre.

A través de ÉL, Dios nos envió Su Amor y Perdón, en el Nombre de Cristo expresamos nuestro agradecimiento a Dios.

 

Por otra parte el motivo del agradecimiento del Apóstol era que los cristianos romanos se hallaban en el mismo centro del poder político, y eran obviamente muy visibles.

Tenían un excelente testimonio, su buena reputación se expandía, su fe sólida se daba a conocer en todo el mundo y muchos se convertían a causa del testimonio y la fe de los hermanos romanos.

 

La fe de aquellos hermanos era una fe práctica, notoria, famosa, porque el Apóstol dice… Se divulga por todo el mundo.

Tanto más por cuanto Roma era la Capital del Imperio.

 

¡En el mundo entero se hablaba bien de su fe!

El resultado de esa fe en acción redundaba en nuevos frutos (almas ganadas para el reino de Dios) donde quiera que ellos anduvieran.

 

Desde aquellos tiempos hasta ahora han pasado siglos, y  La Palabra del SEÑOR ha sido predicada por hombres y mujeres que le creyeron a Dios y con esa fe y su testimonio conmovieron ciudades y aun naciones a desmedro, muchos de ellos, de sus propias vidas.

 

Hoy estamos nosotros; usted y yo, frutos de la fe de otros hermanos y tenemos una misión de parte de Dios y la encontramos en

Mateo 28:19 a … haced discípulos…

 

El Señor no nos pide un currículum con un diploma en teología, nos pide una fe viva. Una fe sencilla y verdadera pero en acción.

Santiago 2:14 hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?

 

Claramente las obras no salvan a nadie, pero una fe sencilla y verdadera hace la diferencia, pues ella transforma nuestra conducta y nuestros pensamientos.

Santiago 2: 17- Así también la fe, sin obras, es muerta en sí misma.

 

Como dijimos, no podemos ganar nuestra salvación por el servicio y la obediencia a Dios, pero tales actos demuestran que nuestra entrega a Dios es genuina.

Es decir; obras de servicio con amor no reemplazan a la fe pero si son una prueba de nuestra fe en Cristo.

 

Y esto lo sabían muy bien nuestros hermanos romanos.

Ellos fueron alcanzados por la fe y predicación del Evangelio de Jesucristo por los Apóstoles y sin lugar a dudas sus vidas fueros trastornadas drásticamente.

Encontrados por el mismo Señor, sin fe, sin amor, sin esperanzas y convertidos de parias a lo que el Apóstol Pedro nos dice:

1Pedro 2:9  Más vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a luz admirable.

 

¿Cómo podremos callar lo que hemos visto oído?

¡Si somos Testigos de Semejante Obra de Dios, en primera persona!

Al profundizar en esto es imposible no preguntarme:

ü ¿Qué fama tengo en mi familia, debajo de mi techo, trabajo?

ü ¿Qué dice la gente cuando habla acerca de nosotros?

ü ¿Qué dicen acerca de nuestra Congregación?

ü ¿Son ciertos los comentarios?

ü ¿Qué podemos hacer nosotros para que noten a Cristo en nosotros?

ü ¿Cuál cree Usted que es la manera, en que la gente que nos rodea quiera nuestra fe y por consiguiente a Cristo?

Hermanos queridos, ¡SOMOS DEUDORES!

 

Romanos 1.14- A griegos y no a griegos, a sabios y a no sabios soy deudor.

¿Cuál era la deuda de Pablo? Su deuda era con Cristo por ser su Salvador y debía pagarla a todo el mundo.

Por lo cual proclamó la Salvación que hay en Cristo para todos, sean gentiles o judíos, sin importar barreras culturales, sociales, raciales ni económicas.

¡Nosotros fuimos alcanzados por el mismo SEÑOR, SOMOS SALVOS!

Compartimos una misma fe, por lo tanto alentémonos los Unos a los Otros.

Tenemos la misma deuda con Cristo por todo lo que ha hecho.

Podemos demostrar nuestra gratitud al dar a conocer nuestra fe a otros.

 

EL ESPÍRITU SANTO NOS ESTÁ ANIMANDO, NOS ESTÁ ALENTANDO A SALIR Y RECOGER FRUTOS EN TODO LUGAR, PRESENTANDO EL EVANGELIO, AL AUTOR DE NUESTRA FE. A JESÚS!