Romanos 5:2
Día 19
Devocional escrito por Uziel Medina
Celis
Romanos 5:2 …Nos
gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.
Al aceptar a Cristo en nuestro
corazón, estamos en un lugar muy privilegiado, no solo Dios nos declara sin
culpa, sino que nos lleva cerca de Él.
En lugar de enemigos ahora somos amigos,
y aún más: somos Sus Hijos, porque Él nos adoptó.
“…Nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.”
El significado de gloriarse habla
de expresar nuestra confianza en las Promesas de Dios.
Cristo nos ha dado una Promesa de
que estaremos junto con Él en Su Gloria.
Romanos 5:3-4 Y no solo esto, sino que también nos gloriamos
en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; 4 y
la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; 5 y la esperanza no
avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por
el Espíritu Santo que nos fue dado.
El Apóstol Pablo nos anticipa que en el futuro vamos a triunfar, pero que en el presente debemos seguir luchando, lo que significa que van a venir tribulaciones y dificultades, estas nos ayudarán a crecer y serán una prueba para nuestra fe que reportará crecimiento y madurez espiritual.
1 Pedro 1:6-7 En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, 7 para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo,
También habla de regocijarnos, a nadie le gusta pasar el dolor, que estas pruebas causan, pero Dios usa esas mismas dificultades y esos ataques que santanas nos manda, para edificar nuestro carácter, y a su vez acrecienta nuestra paciencia, eso fortalece y profundiza nuestra confianza en Dios
Juan 16:33 Estas cosas os
he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero
confiad, yo he vencido al mundo.
Éste pasaje nos da gran seguridad y
esperanza acerca del futuro.
La esperanza crece a medida que nos
enteramos de todo lo que Dios tiene pensado para cada uno de nosotros, en Su Perfecto
Propósito.
El Señor nos ama, ese Amor nos
llena y nos capacita para alcanzar a otros.
¡Dios mucho los bendiga!