Jueves, 28 de Septiembre del 2023

Romanos 6:11

                                                                                                                                                           Día 28

Romanos 6:11 Así también vosotros consideraos muertos al pecado...

Como seres humanos, disminuimos la seriedad del pecado en nuestras vidas. Algunos opinan que no existe, otros que son actitudes y reacciones de la personalidad, que no es necesario preocuparse y que no hay que estigmatizar a los pecadores. Estos y otros más, son argumentos que el mismo infierno instala en las mentes minimizando la realidad y las consecuencias que acarrea. 

Lo más grave es cuando un Hijo de Dios, alguien que dice ser creyente, lo tilda de "error" y no piensa lo que ocasiona.

Pero el pecado es algo serio, conforme nos enseña  la Carta a los Romanos.                                         

Ha contaminado todo nuestro ser y  ha afectado todo lo que somos.

·        Por el pecado de uno reinó la muerte,

Ø por la justicia de uno reinó la vida.

·        Un solo hombre heredó muerte a toda la humanidad por su desobediencia.

Ø Un solo hombre otorgó Gracia y Perdón a todos los que creyeron, por Su Perfecta Obediencia.

·        Por el pecado de un solo hombre todos fuimos constituidos pecadores,

Ø Por la obediencia de un solo hombre, muchos fueron constituidos justos ante Dios.

·        Por el pecado de Adán han recibido condenación,

Ø Mientras que por Cristo hemos recibido abundancia de Gracia, Perdón y hemos sido justificados por la fe.

·        En Adán estamos obligados a cumplir la Ley de Dios para ser salvos, pero humanamente somos incapaces.

Ø En Cristo somos salvos por la Justicia de Dios, cuando creemos que Cristo murió por nuestros pecados en la cruz.

·        En este sentido no estamos bajo la Ley,

Ø Sino bajo la Gracia Inmerecida de Dios.

·        Pero ¿Cómo pasamos de estar bajo una Ley que nos condenaba a la Gracia Inmerecida de Dios?

Ø Muriendo al pecado y viviendo para Dios.

En otras palabras, sin Jesús somos esclavos del pecado. Es imposible con habilidad humana o a través de las buenas obras vencer su efecto: la esclavitud y muerte.

Es a través del Plan de Salvación  de Dios, por medio de la Obra Redentora de Su Hijo Jesucristo, que tenemos acceso a Su Presencia y fuimos declarados Justos ante Dios.

Jesús nos ha librado del poder del pecado.

Romanos 6:7-10 Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado. 8 Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él; 9 sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él. 10 Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive.

Ø No hay Resurrección sin una Cruz.

Ø No hay Vida si no hay muerte.

El Apóstol Pablo dice, si morimos con Cristo, también resucitaremos con Él.

El pasar de muerte a vida es cuando reconocemos que el poder no está en nuestra capacidad sino en Jesús, pero una vez que reconocemos que el Poder está en Jesús, nos corresponde vivir conforme a esa Verdad.

Ø Jesús nos ha llevado de muerte a Vida

Ø Muertos al pecado, pero Vivos para Dios

Romanos 6:11 Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro.

Cristo murió una vez y para siempre para darnos nueva vida.

Si ya morimos a esa vieja manera de vivir, no debemos volver a ella.

El Apóstol Pablo dice considérate muerto al pecado y vivo para Dios.

Es decir, Usted tiene que considerarse a sí mismo como Dios le considera: muerto al pecado y vivo para Él en Jesucristo.

Él le deja saber que ya no eres un esclavo del poder del pecado, sino libre en Cristo, aunque hay días que las emociones, le hagan sentir lo opuesto y los pensamientos bombardeen su mente para hacerte dudar.

Debemos creer que somos lo que Dios dice que somos, por Su Palabra.

 

El devocional  de hoy nos enseña que somos:

Muertos al pecado pero  Vivos para Dios

La idea central de estos versos es esa: hemos muerto al pecado y ahora vivimos para Dios.                      Pero hay detalles que acontecen en esa “transición” que sucede cuando pasamos de Adán a Cristo.

Ø Muertos al pecado en la semejanza de su muerte.

El pecado, como nuestro pasado han quedado atrás…

Nuestra vieja vida, lejos de Dios, ya no tiene poder, ni autoridad ni siquiera en el recuerdo, he muerto  al pecado y a la vieja vida, por lo tanto el pasado esta sepultado.

Ø Vivos para Dios en la semejanza de Su Resurrección.

La palabra resurrección proviene del latín resurrectio, que quiere decir levantarse de nuevo, resurgir o alzarse una vez más. Con esta palabra se designa a la acción y efecto de resucitar, de volver a la vida derrotando a la muerte.

2 Corintios 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

Renacemos a Novedad de Vida, es la oportunidad que nos brinda Jesús por la fe.

Todas las Cosas son hechas Nuevas, y ahora la vida de Cristo, El Poder del Espíritu Santo, nos guía y corrige para nunca más volver al revivir el pecado.

Cristo le ha vencido, y en Su Victoria, nosotros también vencemos. 

Romanos 8:36-37 Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero. 37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.


Ø Nunca olvidemos que nuestra vida está escondida en Cristo

Colosenses 3:3 Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.

Ø Cristo nos amó y dio Su Vida por nosotros. Nuestra humanidad, está crucificada con Cristo: ya no vivo yo, Cristo vive en mí.

Gálatas 2:20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

Ø Valoremos esta nueva Vida, y dejemos que Jesús sea Señor siempre y el pecado jamás volverá a enseñorearse de nosotros.

Romanos 6:11 Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro.