Sábado, 23 de Diciembre del 2023

Romanos 6:8

                                                                                                                                                                         Día 23

Romanos 6:8 Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él.

 

Estamos estrechamente unidos a Cristo tanto en su muerte como en su resurrección, en una unión tal, que solo puede producir en nosotros Vida Verdadera, Vida Eterna.

Hoy más que nunca debemos recordar esto, en medio de la locura de este mundo, de los terrores de muchos, de los planes de algunos para conservar su vida, o de las maquinaciones de otros para quitar la vida a sus semejantes, nosotros debemos considerar que la Verdadera Vida solo puede estar en una relación estrecha con Cristo.

 

Es una verdad que todo creyente debe saber: estamos crucificados con Cristo, el poder del pecado fue destruido en la cruz, y por La Justicia de Cristo, el creyente ha quedado libre del pecado.

Una vida de esclavitud al pecado simplemente es muerte espiritual, no es verdadera vida, y conduce a la muerte, no solo física, sino eterna, a la separación eterna de Dios.

Recordemos que nuestra vida está escondida con Cristo en Dios, que hemos muerto al pecado para vivir con Cristo, y para Cristo.

Colosenses 3:3  Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.

 

  • Muertos al Pecado

Romanos 6:8 Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él.

Esto es lo que creemos, estamos muertos al pecado, gracias a nuestra unión con Cristo, como ya ha dicho el Apóstol Pablo, tanto en la muerte como en la resurrección de nuestro Señor.

Romanos 6:5-7 Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; 6 sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.  7 Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado. 

 

El Apóstol enseña que, si esto es una realidad en nuestra vida, tenemos entonces una gran esperanza.

Si creemos en la obra que Cristo ha hecho por nosotros, somos verdaderamente bienaventurados.

Nuestra dicha no puede estar en las cosas materiales que podamos tener, aunque sean incluso provisión de Dios para nuestro bienestar.

No podemos olvidar Quién es el que nos asegura bienestar eterno, Quién es el que sacia de bien nuestra boca, el que nos corona de favores y misericordias.

Es la Bondad Infinita, la Gracia Inconmensurable de Dios, la Fuente de nuestro verdadero bienestar y nuestro gozo.

Por esa Gracia, ahora debemos considerar la realidad que estamos muertos al pecado,

 

  • Por la unión con Cristo, viviremos con él

Romanos 6:8 Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él.

Si hemos sido unidos a Cristo en su muerte, y por lo tanto hemos muerto al pecado, entonces tenemos la gran esperanza de vivir con Cristo para siempre.

No solo el día que Cristo venga y seamos transformados o el día que nos llame a Su Presencia, sino desde ahora mismo, aquí y ahora.


Solo aquellos que han muerto al pecado pueden disfrutar de paz con Dios.

Romanos 5:1Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;

Solo aquellos que han muerto pueden disfrutar de comunión con Dios, gracias a que han sido justificados, han sido librados del pecado, precisamente porque han muerto.

Al estar unidos a la muerte de Cristo, solo en estos se cumple el dicho del salmista:

Salmos 25:14 La comunión íntima de Jehová es con los que le temen, Y a ellos hará conocer su pacto.

 

Ahora podemos vivir en comunión con Dios, ahora podemos acercarnos a Dios, con corazón sincero.

Hebreos 10:22 acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.   

Hebreos 10:20 por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne,

 

Gracias a esa estrecha unión con Cristo, ahora tenemos acceso a la misma Presencia del Padre celestial, ahora gozamos del sumo bien y un día despertaremos a Su Semejanza

Salmos 17:15 En cuanto a mí, veré tu rostro en justicia; Estaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza.

 

Salmos 73:27-28 Porque he aquí, los que se alejan de ti perecerán; Tú destruirás a todo aquel que de ti se aparta. 28 Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien; He puesto en Jehová el Señor mi esperanza, Para contar todas tus obras.

 

Esta es la Verdadera Vida, la Vida Eterna de la que Cristo nos habló.

Conocer a Dios por medio de Cristo, y gozar de comunión con Él, este es el Propósito de nuestra existencia.

Aquí y ahora, y por toda la eternidad, viviremos con Cristo, gracias a que estamos muertos con Cristo.

Si hemos muerto al pecado, entonces viviremos con Cristo.



Ø  Nuestra estrecha unión con Cristo en su muerte y en su resurrección, nos permite entender que estamos muertos al pecado.

Ø  Que ya el pecado no tiene señorío sobre nosotros, no importa cuánto tiempo llevemos en los caminos del Señor, si llegamos adultos o si desde el vientre fuimos unidos al pacto con Dios.

Ø  La unión con Cristo nos enseña que estamos muertos al pecado, y que de ninguna manera podremos perseverar en el pecado.

Ø  Por el contrario, por esa unión con Cristo podemos hacer morir el pecado en nosotros luchar contra él, porque ahora somos de otro, ahora le pertenecemos a Cristo.


Pensemos en esta Gloriosa Verdad, estamos muertos al pecado, a toda toda clase de mal, debido a nuestra unión con Cristo, gracias a Su Muerte y Resurrección, esto es lo que creemos y debemos vivir.

Tenemos una Vida Nueva, y debemos estar seguros que viviremos con Cristo, porque estamos unidos a Él, y hemos muerto al pecado.