Romanos 6:8
Día 23
Romanos 6:8 Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con
él.
Estamos estrechamente unidos a Cristo tanto en su
muerte como en su resurrección, en una unión tal, que solo puede producir en
nosotros Vida Verdadera, Vida Eterna.
Hoy más que nunca debemos recordar esto, en medio
de la locura de este mundo, de los terrores de muchos, de los planes de algunos
para conservar su vida, o de las maquinaciones de otros para quitar la vida a
sus semejantes, nosotros debemos considerar que la Verdadera Vida solo puede
estar en una relación estrecha con Cristo.
Es una verdad que todo creyente debe saber: estamos
crucificados con Cristo, el poder del pecado fue destruido en la cruz, y por La
Justicia de Cristo, el creyente ha quedado libre del pecado.
Una vida de esclavitud al pecado simplemente es muerte espiritual, no es verdadera vida, y conduce a la muerte, no solo física, sino eterna, a la separación eterna de Dios.
Recordemos que nuestra
vida está escondida con Cristo en Dios, que hemos muerto al pecado para vivir
con Cristo, y para Cristo.
Colosenses 3:3 Porque habéis
muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.
- Muertos al Pecado
Romanos 6:8 Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con
él.
Esto es lo que creemos, estamos muertos al
pecado, gracias a nuestra unión con Cristo, como ya ha dicho el Apóstol Pablo,
tanto en la muerte como en la resurrección de nuestro Señor.
Romanos 6:5-7 Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; 6 sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. 7 Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado.
El Apóstol enseña que, si esto es una realidad en
nuestra vida, tenemos entonces una gran esperanza.
Si creemos en la obra que Cristo ha hecho por
nosotros, somos verdaderamente bienaventurados.
Nuestra dicha no puede estar en las cosas
materiales que podamos tener, aunque sean incluso provisión de Dios para
nuestro bienestar.
No podemos olvidar Quién es el que nos asegura
bienestar eterno, Quién es el que sacia de bien nuestra boca, el que nos corona
de favores y misericordias.
Es la Bondad Infinita, la Gracia Inconmensurable
de Dios, la Fuente de nuestro verdadero bienestar y nuestro gozo.
Por esa Gracia, ahora debemos considerar la
realidad que estamos muertos al pecado,
- Por la unión con Cristo, viviremos con él
Romanos 6:8 Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él.
Si hemos sido unidos a Cristo en su
muerte, y por lo tanto hemos muerto al pecado, entonces tenemos la gran
esperanza de vivir con Cristo para siempre.
No solo el día que Cristo venga y
seamos transformados o el día que nos llame a Su Presencia, sino desde ahora
mismo, aquí y ahora.
Solo
aquellos que han muerto al pecado pueden disfrutar de paz con Dios.
Romanos 5:1Justificados, pues, por la fe,
tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;
Solo aquellos que han muerto pueden disfrutar de comunión con Dios, gracias a que han sido justificados, han sido librados del pecado, precisamente porque han muerto.
Al estar unidos a la
muerte de Cristo, solo en estos se cumple el dicho del salmista:
Salmos 25:14 La comunión íntima de Jehová es con los que le temen, Y a ellos hará conocer su pacto.
Ahora podemos vivir en comunión con
Dios, ahora podemos acercarnos a Dios, con corazón sincero.
Hebreos 10:22 acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.
Hebreos 10:20 por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es,
de su carne,
Gracias a esa estrecha unión con
Cristo, ahora tenemos acceso a la misma Presencia del Padre celestial, ahora
gozamos del sumo bien y un día despertaremos a Su Semejanza
Salmos 17:15
En cuanto a mí, veré tu rostro en justicia; Estaré satisfecho cuando despierte
a tu semejanza.
Salmos 73:27-28
Porque he aquí, los que se alejan de ti perecerán; Tú destruirás a todo aquel
que de ti se aparta. 28 Pero
en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien; He puesto en Jehová el Señor mi
esperanza, Para contar todas tus obras.
Esta es la Verdadera Vida, la Vida Eterna
de la que Cristo nos habló.
Conocer a Dios por medio de Cristo, y
gozar de comunión con Él, este es el Propósito de nuestra existencia.
Aquí y ahora, y por toda la eternidad, viviremos
con Cristo, gracias a que estamos muertos con Cristo.
Si hemos muerto al pecado, entonces viviremos con Cristo.
Ø Nuestra
estrecha unión con Cristo en su muerte y en su resurrección, nos permite
entender que estamos muertos al pecado.
Ø Que
ya el pecado no tiene señorío sobre nosotros, no importa cuánto tiempo llevemos
en los caminos del Señor, si llegamos adultos o si desde el vientre fuimos
unidos al pacto con Dios.
Ø La unión con Cristo nos enseña que estamos muertos al pecado, y que de ninguna manera podremos perseverar en el pecado.
Ø Por
el contrario, por esa unión con Cristo podemos hacer morir el pecado en
nosotros luchar contra él, porque ahora somos de otro, ahora le pertenecemos a
Cristo.
Pensemos en esta Gloriosa Verdad, estamos muertos al pecado, a toda toda
clase de mal, debido a nuestra unión con Cristo, gracias a Su Muerte y
Resurrección, esto es lo que creemos y debemos vivir.
Tenemos una Vida Nueva, y debemos estar seguros que viviremos
con Cristo, porque estamos unidos a Él, y hemos muerto al pecado.