Romanos 8:13
Día 27
Devocional escrito por Yesica
Ocaranza de Italiani
Romanos 8:13 …Si por el
Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.
La vida cristiana victoriosa no se logra por esfuerzo humano, sino por el Poder del Espíritu Santo que nos capacita para vencer la carne.
Ø Todo creyente vive una lucha constante entre la carne y el Espíritu.
Dios no nos llama solo a resistir
el pecado, sino a hacerlo morir.
La Promesa es clara: “viviréis”.
·
“…Por el
Espíritu…”
La Fuente del Poder, El Espíritu
Santo es Quien da la capacidad para vencer el pecado.
Sin Él, la lucha se vuelve
frustración.
Gálatas 5:16 Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la
carne.
No es fuerza humana, es dependencia
espiritual.
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“…Hacéis
morir…”
Responsabilidad del creyente Implica
una acción intencional y continua.
Renunciar, cortar, apartarse.
Colosenses 3:5 Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza,
pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría;
La Santidad es una decisión diaria.
·
“…Las obras
de la carne”
El enemigo interno.
Son actitudes y prácticas que se
oponen a Dios.
No se negocian, se eliminan.
Gálatas 5:19–21 Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, 20 idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, 21 envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.
Lo que no muere, gobierna.
·
“… Viviréis.”
La Promesa de Dios.
Vida Espiritual, Libertad, Paz y Fruto.
Dios no promete perfección, promete
Vida Abundante.
Juan 10:10 El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido
para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
Morir al pecado es el camino a la
Verdadera Vida.
Ø La carne promete placer y termina en muerte.
Ø El Espíritu produce Vida y Libertad.
Cada día elegimos a quién obedecer,
Dios te llama hoy a rendirte al Espíritu Santo.
A dejar morir aquello que te está
robando vida.
A caminar en la libertad que Cristo
ofrece.
Gálatas 2:20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive
Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de
Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.