Romanos 8:14
Día 21
Devocional escrito por Silvia Moreno de Alfieri
Romanos 8:14 Todos los que son guiados por el Espíritu de Dios,
éstos son hijos de Dios.
Solamente si somos guiados por el Espíritu de Dios podremos
tener evidencia en nosotros que somos Hijos de Dios.
Solo aquellos comprometidos con hacer morir las obras
vergonzosas de la carne, son los que realmente están siendo guiados por el
Espíritu de Dios, porque son Verdaderos Hijos de Dios.
Mis
hermanos, es necesario enfatizar esto, aunque ustedes ya lo sepan, el Apóstol
Pablo NO dice lo que hay que hacer para convertirse en Hijos de Dios, SINO lo
que hacen todos aquellos que son guiados por el Espíritu de Dios, EN RAZÒN
A QUE YA SON HIJOS DE DIOS.
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El
Espíritu Santo dirige a los Hijos de Dios iluminando su entendimiento para
comprender lo que Dios les ha concedido.
Efesios 1:15-18 Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos, 16 no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, 17 para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, 18 alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos
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El
Espíritu de Dios dirige la creyente para hablar como conviene del Evangelio,
debemos orar por eso.
Efesios 6:18-20 orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos; 19 y por mí, a fin de que al abrir mi boca me sea dada palabra para dar a conocer con denuedo el misterio del evangelio, 20 por el cual soy embajador en cadenas; que con denuedo hable de él, como debo hablar.
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Es
el Espíritu Santo Quien nos enseña y recuerda
la Enseñanza de Cristo.
Juan 14:26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre
enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo
que yo os he dicho.
No
se trata de visiones, sueños, o impulsos:
Ø Se trata de entender la Palabra de Dios,
inspirada por el Espíritu Santo,
Ø Quien nos hace creer, pues Él nos
convence de pecado y nos enseña todo lo referente a la Voluntad Divina.
Ø Nos instruye acerca de lo que Dios nos
ha concedido y lo que Él pide de nosotros, dándonos la capacidad de ser
controlados por Su Palabra Inspirada, que
es la que nos brinda la verdadera enseñanza.
Si
alguien no es dirigido por el Espíritu de Dios, es duro decirlo, pero aunque
diga profesar la fe, tal vez no sea de Dios…
Lo dice
La Escritura, Si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Cristo.
Romanos 8:9 Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él.
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En este
sentido debemos aprender a escuchar,
reconocer la Voz del Espíritu Santo
Dios no empuja a Sus Ovejas, Él las guía. Cuando nuestro Señor hablaba de la seguridad y protección de Sus Ovejas, dejó bien claro que ellas no eran forzadas u obligadas a hacer Su Voluntad.
Dice: y me siguen.
Juan 10:27 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen,
Ø Ellas son las que están
seguras y protegidas.
Ø Ellas siguen a Cristo.
Ø Son guiadas por el Espíritu de
Dios.
Oyen Su Voz porque tienen una Nueva Naturaleza, y por lo tanto, le
siguen.
En las Congregaciones, al exponer la Palabra de
Dios, vemos grupos de personas: algunas están atentas, interesadas, dispuestas,
vigilantes a lo que Dios va a decir.
Otras se dispersan, desatienden, discuten y hasta
se oponen al Mensaje que Dios envía.
No es muy difícil deducir qué sucede con esas
personas, y no juzgamos a aquellos que estén en alguna problemática que pueda
confundir sus mentes, sino a aquellos que rechazan
la Voz de Dios, porque no son ovejas.
Juan 15:18 Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido
antes que a vosotros.
El rechazar la Voz de Dios es una evidencia clara
que la persona no está permitiendo obrar al Espíritu Santo.
¿Cómo
sabemos que somos guiados por el Espíritu de Dios?
Por Su Obra, que es manifiesta en nosotros, en nuestro
carácter, en nuestro andar diario.
Gálatas 5:22-23 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,
23 mansedumbre,
templanza; contra tales cosas no hay ley.
¿Son estos frutos visibles en nuestro diario vivir?
Entonces Amados, son la evidencia que somos guiados por El Espíritu de Dios.
Ser Guiados por el
Espíritu, es la bendición de todos los Verdaderos Hijos de Dios.
Es
la Voz que nos Dirige incluso en nuestra lucha contra el pecado, ya que el mismo
Espíritu de Dios es Quien nos capacita para vencer las tentaciones y el pecado
cada día.
Es el
Poder que habita en nosotros para testificar de Cristo
Hechos 1:8
pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y
me seréis testigos…
De
modo que vivamos plenamente esa Nueva Vida, que Cristo nos ha otorgado y
podamos ser de ayuda para el Reino de Dios, instando a que otros que puedan creer.
Ø Por esta razón nos debemos por completo al Espíritu Santo,
para vivir en adelante guiados por Él y no por los impulsos pecaminosos de
nuestra vieja naturaleza corrupta.
Los que vivan según
la carne morirán eternamente, los que viven según el Espíritu tienen Vida Eterna.
Jesucristo es el Buen Pastor, ha dado Su Vida, para rescatar a un Rebaño Fiel.
Juan 10: 11 Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.
Cuando nos vemos amenazados en este mundo lleno de
maldad, ofertas, engaños y tentaciones,
recuerde que nuestro Salvador no nos ha dejado solos, ha enviado Su Poderoso Espíritu,
para asistirnos.
Juan 14: 15-17 Si me amáis, guardad mis mandamientos. 16 Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: 17 el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros
Nunca olvidemos el Sacrificio de Cristo para
salvarnos, Su Entrega fue Total y Voluntaria.
Juan 10:18 Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la
pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este
mandamiento recibí de mi Padre.
Para que creyendo en Él, Su Poderoso Espíritu
comience Su Obra Transformadora en cada uno de nosotros, Obra que es Perfeccionada
cada día, y que permitirá cuando llegue el momento de partir a Su Presencia, o Él
venga a buscarnos, que disfrutemos la Eternidad en Su Gloria.
¿Has comprendido tu
responsabilidad como Hijo de Dios?
¿La importancia de
ser guiado por El Espíritu Santo?
Debemos analizarnos
cada día, y rever como andamos…
¿Quién está al
control de nuestra vida: el sistema del mundo, las ofertas tentadoras del
diablo, el pecado o el Espíritu de Dios?
Quiere El Señor que Su Espíritu Santo controle todo nuestro ser
Para que cada uno de nosotros al finalizar la carrera en
esta vida,
Podamos Vivir Plena y Eternamente en Su Presencia.