Romanos 8:24
Día 23
Devocional escrito por Uziel Medina
Celis
Romanos 8:24 porque en
esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque
lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo?
Primero vamos a ver el significado de esperanza y sus sinónimos.
Ø La esperanza se define como una expectativa segura y confiada de recibir
las bendiciones prometidas por Dios.
Ø Sus sinónimos: Confianza - Optimismo - Expectativa - Fe
La gente dice que: “Lo último que
se pierde es la esperanza”, porque los alienta a seguir adelante aún en los
peores momentos y de alguna manera les da la fuerza que necesitan para seguir adelante,
aun sin saber a dónde van.
Pero Romanos
8:24 nos da a conocer la verdadera naturaleza de la esperanza en la vida
de los cristianos, porque nos dice que fuimos salvados en esperanza.
Ø Es decir que nuestra esperanza debe estar basada en nuestra fe, en la
certeza de la Vida Eterna.
Nuestra esperanza no se trata de
una esperanza ciega, sino en una fe fundamentada en la muerte y resurrección
del Señor Jesús, y en Sus Promesas.
Hebreos 11:1 Es, pues, la
fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
Ø Esto significa que nuestro corazón está seguro que Dios cumplirá lo que
prometió sin necesidad de ver o tocar, es confianza plena.
La esperanza nos enseña a ser
pacientes y a confiar incluso cuando las cosas parecen salir mal y es en esos
momentos de dificultad que necesitamos ejercitar la esperanza y confianza en las
Promesas de Dios.
Ø Esto nos enseña que la esperanza y la fe van juntas, y que deben ser una
constante en nuestra vida cristiana y no solo cuando nos vaya mal, sino más
bien de todos los días de nuestra vida.
Sin importar nuestra edad, desde los niños hasta los ancianos, me identifico porque todos los días aún como jóvenes enfrentamos muchas luchas, social y espiritualmente, aunque pareciera que no vamos a llegar a ningún lado...
Ø Pero, el Apóstol Pablo nos hace reflexionar que más allá de todo, fuimos
llamados por Dios a una ESPERANZA VIVA
Y que nuestra Esperanza Verdadera
está en la Vida Eterna que Jesús nos prometió.
Juan 14:2 En la casa de
mi padre hay muchas moradas; si no fuera así, os lo hubiera dicho; porque voy a
preparar un lugar para vosotros.
Dios los bendiga.