Romanos 8:24
Día 21
Devocional escrito por Uziel Medina
Celis
Romanos 8:24 Porque en
esperanza fuimos salvos…
Primero vamos a ver el significado
de esperanza y sus sinónimos
Significado de esperanza: Se define
como una expectativa segura y confiada de recibir las bendiciones prometidas
por Dios.
Sinónimo de esperanza: Confianza - optimismo - expectativa - Fe.
La gente dice que ultimo que se pierde
es la esperanza, porque los alienta a seguir adelante aún en los peores
momentos y de alguna manera les da la fuerza que necesitan para seguir adelante,
aun sin saber a dónde van.
Pero Romanos
nos da a conocer la verdadera naturaleza de la esperanza en la vida de
los cristianos porque nos dice que fuimos salvos en esperanza.
Romanos 8:24 -25 Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se
ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo? 25 Pero si
esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos.
- Es decir que nuestra esperanza debe
estar basada en nuestra fe, en la certeza de la Vida Eterna.
Nuestra esperanza no se trata de
una esperanza ciega, sino en una fe bien fundamentada en la Muerte y Resurrección
del Señor Jesús, y en Sus Promesas.
Hebreos 11:1 Es, pues, la
fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
Esto significa que nuestro corazón
está seguro que Dios cumplirá lo que prometió sin necesidad de ver o tocar, es
confianza plena.
La esperanza nos enseña a ser
pacientes y a confiar incluso cuando las cosas parecen salir mal y es en esos
momentos de dificultad que necesitamos ejercitar la esperanza y confianza en las
Promesas de Dios.
Esto nos enseña que la esperanza y
la fe van juntas, y que deben ser una constante en nuestra vida cristiana, no
solo cuando nos vaya mal sino más bien de todos los días.
Porque todos los días, aún como jóvenes
enfrentamos muchas luchas, social y espiritualmente y pareciera que no vamos a
llegar a ningún lado…
Pero, el Apóstol Pedro nos hace
reflexionar que más allá de todo fuimos llamados por Dios a una ESPERANZA VIVA.
1 Pedro 1:3-5
Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande
misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de
Jesucristo de los muertos, 4 para una herencia incorruptible,
incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, 5 que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para
alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo
postrero.
Y que nuestra esperanza verdadera está
en la Vida Eterna que Jesús nos prometió.
Juan 14:2 En la casa de
mi padre hay muchas moradas; si no fuera así, os lo hubiera dicho; porque voy a
preparar un lugar para vosotros.
Dios los bendiga.