Romanos 8:26
Día 10
Devocional escrito por Carlos Chaves
Romanos
8:26… El espíritu nos ayuda en nuestra debilidad...
El Capítulo 8 de la carta a los Romanos es uno de los capítulos que
más hace mención del mover del Espíritu Santo.
Nosotros como Hijos de Dios debemos ser guiados por El Espíritu Santo.
Haremos énfasis en el versículo 26 y lo dividiremos en 3 partes:
·
Es
absolutamente imposible vivir como Hijos sin la ayuda del Espíritu Santo y la
de su Hijo Jesucristo.
Desde el principio hasta el fin de nuestro caminar en el Señor Pablo dice que el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad.
Él mismo podía hacer esta afirmación en primera persona, ya
que necesitó de la ayuda en sus momentos más débiles:
2 Corintios 12: 7-10 Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera;; 8 respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí. 9 Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. 10 Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.
Ø El mismo Espíritu que ayudó a Pablo a
vencer, es el mismo que vive en Usted.
Dos veces se menciona en el Nuevo Testamento la palabra AYUDA, el primero es en esta cita, y el
segundo es en el Evangelio de Lucas
Lucas 10:40 Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y
acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola?
Dile, pues, que me ayude.
Aquí es cuando Marta le pide ayuda al Señor, para que le diga
a su hermana que la ayude.
Jesús conoce que somos débiles por eso nos envió el Espíritu
Santo
Juan 14: 16-17 Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que
esté con vosotros para siempre: 17 el Espíritu de verdad,
al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros
le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.
Ø No somos huérfanos, porque tenemos El Consolador.
Ø El Paracleto: Que está a nuestro lado para ayudarnos en la necesidad, angustia, enfermedad, ante la pérdida de un ser querido, Un Asistente, Un Consejero que nos fortalece.
·
También
nos ayuda cómo orar.
Y no estoy diciendo que Usted o yo no sepamos hacerlo.
En nuestra Iglesia tenemos Reunión de Ayuno y Oración, ahí
presentamos ante Dios diferentes peticiones, desde los que todavía están perdidos, los apartados, necesidades,
enfermedades, en fin por todo, seguramente Usted también es una persona de oración.
Lo que Pablo dice es que hay momentos en nuestra vida que
estamos tan angustiados, confusos, afligidos, débiles que no sabemos cómo pedir
o cómo seguir.
Al Profeta Elías le sucedió, luego que la malvada Jezabel le
amenazara, y él saliera huyendo, le pidió a Dios que le quitara la vida.
1Reyes 19: 4 Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se
sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová,
quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres.
Claro que ese no era el Plan Divino, y esa oración no sería respondida.
Dios lo fortaleció, ayudándolo a atravesar la prueba, le envió
alimento, lo puso en pie para proseguir su llamado.
Esteban, como Elías peligrando su vida, por testificar del
Señor, fue auxiliado por el Espíritu Santo para enfrentar la prueba, firme, sin
claudicar.
Hechos 7: 54-60 Oyendo estas cosas, se enfurecían en sus corazones, y crujían los dientes contra él.
55 Pero Esteban, lleno
del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a
Jesús que estaba a la diestra de Dios, 56 y dijo: He aquí, veo
los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios. 57 Entonces ellos, dando
grandes voces, se taparon los oídos, y arremetieron a una contra él. 58 Y echándole fuera de
la ciudad, le apedrearon; y los testigos pusieron sus ropas a los pies de un
joven que se llamaba Saulo. 59 Y apedreaban a
Esteban, mientras él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu. 60 Y puesto de
rodillas, clamó a gran voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Y
habiendo dicho esto, durmió.
Esteban fue muerto, se convirtió en el primer mártir de la
fe, éste oró que Dios tenga misericordia de quienes lo estaban martirizando.
Al fin su oración fue respondida, pues sus ropas fueron
puestas a los pies de Saulo, quien luego se convirtió en el Apóstol Pablo, el
Siervo del Señor.
Estos Hombres de Dios, en tiempos diferentes, tenían la misión
de mostrar a Dios en sus vidas, y tuvieron que pasar por tremendas pruebas.
Sintieron confusión, pero en el momento de su debilidad, Ellos acudieron a su Auxiliador.
Ø Dios siempre hará lo mejor, lo que
encaje en Su Perfecta Voluntad,
Ø Muchas veces nos sucede como Elías que,
pedimos incorrectamente, pero bendita Palabra de Dios que nos anima.
Salmos 50:15: E invócame en el día de la angustia; Te libraré, y tú me honrarás.
·
Es
el Espíritu Santo que intercede por nosotros ante el Padre.
Hebreos 7:23-25 Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían continuar; 24 mas este, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable; 25 por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.
Romanos 8:15 Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para
estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por
el cual clamamos: ¡Abba, Padre!
Cuando habla de gemidos indecibles, significa que como Hijos de
Dios tenemos sentimientos, anhelos y mucha necesidad que no sabemos cómo
expresarlo, estamos en una continua lucha contra el pecado que nos asedia.
Hebreos 12: 1-2 Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor
nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que
nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, 2
puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo
puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la
diestra del trono de Dios.
Y en nuestro esfuerzo por alcanzar la Vida Eterna, es el
Espíritu que nos ayuda intercediendo, suplicando y declarando cuales son esos gemidos indecibles, que manifestamos los Hijos de Dios en nuestra lucha con las cosas mundanas.
1 Juan 2:15-17 No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si
alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que
hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la
vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa,
y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
Por
eso hermanos los aliento a seguir orando a nuestro Dios Padre, que nada ni nadie
frene esa comunicación con Él.
Seamos
genuinos, transparentes, humildes ante Su Presencia y expresemos lo que
verdaderamente nuestro corazón siente.
Sin
importar el momento, el tiempo, el lugar…
ÈL
SIEMPRE ESTA ATENTO AL CLAMOR SE SU PUEBLO.