Rut 12:2
Día 6 Devocional escrito por Celia Vega Rut 12:2 Jehová recompense tu obra… El Libro de Rut comienza con la historia de un hombre llamado Booz, él era pariente de Elimelec, esposo de Noemí, suegra de Rut. En el capítulo 1 vemos que hay una hambruna en Belén de Judá, por lo cual las familias emigran a Moab. Al cabo de un tiempo, el esposo de Noemí murió, por lo que ella se quedó sola con sus dos hijos varones. Estos jóvenes tomaron como esposas a dos muchachas moabitas. Pero luego, los hijos de Noemí también murieron y se quedó sola con sus dos nueras. Entonces decide volver a Judá, porque escucha que Dios había visitado Su Pueblo. Noemí les rogó a sus nueras que se vuelvan con sus familias, Orfa se volvió, pero Rut decidió quedarse con su suegra. En estos pasajes podemos ver algunas características en el carácter de Booz y Rut, que creo que todos deberíamos de tener. Booz: Era muy rico; no sólo en bienes, sino también en valores. Era una persona de bendición para su comunidad. Y era rico también espiritualmente. Booz se quedó en Judá en el tiempo de la hambruna. Por su fidelidad, la bendición lo alcanzó en todo. Lo que resaltaba a su persona era el buen trato que tenía, no sólo con Rut, sino con todos sus trabajadores. Muchas veces ponemos la mirada en lo material, pero a Dios le interesa cómo está nuestra vida con Él. Veamos el versículo 4: Y he aquí que Booz vino de Belén, y dijo a los segadores: Jehová sea con vosotros. Y ellos respondieron: Jehová te bendiga. Booz había creado una cultura donde el Nombre de Dios siempre estaba presente. Alguien dijo que lo espiritual de una persona se ve en cada cosa que hace. Colosenses 3:23 Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres... Así es que en todo se debe ver al Señor en nosotros: en el trabajo, en casa, en la Iglesia… Booz se preocupó de la joven que estaba trabajando en sus tierras, él estaba atento a todo lo que pasaba. Él le preguntó a su mayordomo por la joven: Rut 2:5-8 Y Booz dijo a su criado el mayordomo de los segadores: ¿De quién es esta joven? 6 Y el criado, mayordomo de los segadores, respondió y dijo: Es la joven moabita que volvió con Noemí de los campos de Moab; 7 y ha dicho: Te ruego que me dejes recoger y juntar tras los segadores entre las gavillas. Entró, pues, y está desde por la mañana hasta ahora, sin descansar ni aun por un momento. 8 Entonces Booz dijo a Rut: oye, hija mía, no vayas a espigar a otro campo, ni pases de aquí; y aquí estarás junto a mis criadas. La orden era que también recoja de las gavillas, por lo que Booz mandó que dejen algo de manojos para que ella lo recoja. Rut 2:9 Mira bien el campo que sieguen, y síguelas; porque yo he mandado a los criados que no te molesten. Y cuando tengas sed, ve a las vasijas, y bebe del agua que sacan los criados. Booz también era obediente a la Ley de Dios: Deuteronomio 24:19 Cuando siegues tu mies en tu campo, y olvides alguna gavilla en el campo, no volverás para recogerla; será para el extranjero, para el huérfano y para la viuda; para que te bendiga Jehová tu Dios en toda obra de tus manos. ¡Qué Bueno es Dios! Él suplió para el necesitado. Pero ellos tenían que recogerlo, debían trabajar; porque el trabajo dignifica. ¿Qué vemos en Rut? Ella sabía que Dios había dado en la Ley una salida, y no se quedó en la casa; salió al campo a espigar. Ella tomó la iniciativa, le dijo a su suegra Noemí: te ruego déjame ir al campo a espigar delante de aquel que hallare gracia. Era una mujer sujeta a su suegra. Qué bueno es verla buscando el consejo de los adultos, ella reconocía su su experiencia. Lo triste es ver que los hijos muchas veces no buscan el consejo de los padres. Era una mujer laboriosa; esa era su actitud: diligente, trabajadora, esforzada... Proverbios 6:6- Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y sé sabio; la cual no teniendo capitán, ni gobernador, ni señor, prepara en el verano su comida, y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento. ¿Perezoso, hasta cuándo has de dormir? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño? Una mujer moabita nos da una lección de diligencia. ¿Muchas veces nos preguntamos por qué no crecemos, por qué no avanzamos? La respuesta es porque no buscamos a Dios. Booz de lo que Dios le había bendecido, bendijo a Rut y ésta lo compartió con su suegra. Rut 2:12 Jehová recompense tu obra, y tu remuneración sea cumplida de parte de Jehová Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte. Booz era el canal que bendeciría a Rut. Él le dice: Jehová te recompense por todo lo que has hecho, dejando tu tierra, tu casa, tu familia, viniendo a otra tierra, Él te recompense. La bendición de Dios es la que enriquece y no añade tristeza. Sabemos Quién orquestó todo esto, porque Dios tenía un Propósito con ella. Dios vio cómo ella siguió a Noemí y se hizo cargo de su suegra. . Amados, Dios no deja a nadie sin recompensa. Rut no sabía que estaba espigando en los campos de aquel que sería quien podía redimirla. Rut se refugió bajo las alas del Dios Protector. Muchas veces hemos visto cómo la gallina cubre bajo sus alas a sus polluelos, y allí ellos están seguros. Así en los momentos de necesidad, busca a Dios, Él tiene la provisión. En los momentos de incertidumbre, allí estará Él para darte el sabio consejo, a través de Su Palabra. ¡Qué hermoso sería que las características de Rut y Booz, Dios las encuentre en nosotros! Si estás ocupado en todo lo que dice Su Palabra, quédate tranquilo, que Su Recompensa vendrá y Él te sorprenderá como lo hizo con Rut, que encontró en Booz, no sólo quien la redimió, sino que luego se convirtió en su esposo. Hay una frase que siempre está en mi corazón, y dice así: “Ocúpate de Sus cosas, que Él se ocupará de las tuyas”. ¡Y te sorprenderá! ¡Dios te bendiga!