Rut 2:12
Día 24
Devocional escrito por Triana Italiani
Rut 2:12 Jehová
recompense tu obra…
Este versículo nos enseña que Dios observa no solo lo que hacemos, sino también la intención con la que lo hacemos.
Hay obras visibles y otras que
nadie conoce: oraciones silenciosas, ayuda a otros, obediencia en lo secreto,
permanecer firmes cuando es difícil.
Todo eso tiene valor delante de Dios.
La recompensa de Dios no siempre es
material ni inmediata.
A veces llega como paz, fortaleza,
puertas abiertas, crecimiento espiritual o dirección para el futuro.
En la vida de Rut, la recompensa fue mucho más grande de lo que ella imaginaba.
Ø Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de
amor...
Hebreos 6:10 Porque Dios
no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor...
Gálatas 6:9 No nos
cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.
La recompensa muchas veces requiere
paciencia.
Rut tuvo momentos difíciles antes
de ver la provisión de Dios.
Ø Este versículo enseña que, aunque parezca cansador seguir haciendo lo
correcto, habrá una cosecha para quien permanece firme.
Dios siempre tiene una recompensa para nuestras obras, pero... ¿Nos recompensará si nuestras obras son hechas de mala manera? No.
Proverbios 11:18 El impío hace obra falsa; Mas el que siembra justicia tendrá galardón firme.
A veces las personas olvidan lo que
hacemos o no valoran nuestro esfuerzo, pero:
Ø Dios nunca olvida una obra hecha con amor.
Cada ayuda, cada oración y cada
sacrificio tienen valor para Él.
Aunque hoy no veamos resultados,
Dios guarda memoria de nuestra fidelidad.
Las buenas acciones son como
semillas.
No siempre vemos el fruto
enseguida, pero lo sembrado con amor, honestidad y obediencia produce algo
bueno.
Ø Dios honra una vida que busca hacer el bien.
Colosenses 3:23 Todo lo
que hagan, háganlo de corazón, como para el Señor...
Cuando servimos con amor,
honestidad y dedicación, estamos sirviendo a Dios mismo.
Incluso las tareas más pequeñas
pueden convertirse en una adoración si las hacemos para Él.
Ø Dios recompensa la fidelidad, el esfuerzo y la confianza en Él.
Tal vez hoy no entiendas todo lo
que está pasando, pero, así como Dios obró en la vida de Rut, también está trabajando
en la nuestra.
No siempre esperemos una recompensa
material, sabemos que eso es lo de menos, no es importante lo que juntemos acá
en la tierra, ya que nuestra meta es la vida Eterna.
Mateo 6:19 No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; 20 sino haceos tesoros en el cielo, donde la pollina ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. 21 Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.
Sigamos adelante que nuestro mayor
galardón no está aquí en la tierra si no en los Cielos.
¡¡¡Dios les bendiga!!!