Lunes, 24 de Agosto del 2026

Rut 2:12

Día 24

Devocional escrito por Triana Italiani

Rut 2:12 Jehová recompense tu obra…

 

Este versículo nos enseña que Dios observa no solo lo que hacemos, sino también la intención con la que lo hacemos.

Hay obras visibles y otras que nadie conoce: oraciones silenciosas, ayuda a otros, obediencia en lo secreto, permanecer firmes cuando es difícil.

Todo eso tiene valor delante de Dios. 


La recompensa de Dios no siempre es material ni inmediata.

A veces llega como paz, fortaleza, puertas abiertas, crecimiento espiritual o dirección para el futuro.

 

En la vida de Rut, la recompensa fue mucho más grande de lo que ella imaginaba. 

Ø Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor...

 

Hebreos 6:10 Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor...

 

Gálatas 6:9 No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.

 

La recompensa muchas veces requiere paciencia.

Rut tuvo momentos difíciles antes de ver la provisión de Dios.

 

Ø Este versículo enseña que, aunque parezca cansador seguir haciendo lo correcto, habrá una cosecha para quien permanece firme.

 

Dios siempre tiene una recompensa para nuestras obras, pero... ¿Nos recompensará si nuestras obras son hechas de mala manera? No.

Proverbios 11:18 El impío hace obra falsa;  Mas el que siembra justicia tendrá galardón firme.

  

A veces las personas olvidan lo que hacemos o no valoran nuestro esfuerzo, pero:

Ø Dios nunca olvida una obra hecha con amor.

 

Cada ayuda, cada oración y cada sacrificio tienen valor para Él.

Aunque hoy no veamos resultados, Dios guarda memoria de nuestra fidelidad.

Las buenas acciones son como semillas.

No siempre vemos el fruto enseguida, pero lo sembrado con amor, honestidad y obediencia produce algo bueno.

 

Ø Dios honra una vida que busca hacer el bien.

Colosenses 3:23 Todo lo que hagan, háganlo de corazón, como para el Señor...

 

Cuando servimos con amor, honestidad y dedicación, estamos sirviendo a Dios mismo.

Incluso las tareas más pequeñas pueden convertirse en una adoración si las hacemos para Él.

Ø Dios recompensa la fidelidad, el esfuerzo y la confianza en Él.

 

Tal vez hoy no entiendas todo lo que está pasando, pero, así como Dios obró en la vida de Rut, también está trabajando en la nuestra.

 

No siempre esperemos una recompensa material, sabemos que eso es lo de menos, no es importante lo que juntemos acá en la tierra, ya que nuestra meta es la vida Eterna.

 

Mateo 6:19 No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; 20 sino haceos tesoros en el cielo, donde la pollina ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. 21 Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. 


Sigamos adelante que nuestro mayor galardón no está aquí en la tierra si no en los Cielos.

¡¡¡Dios les bendiga!!!