Viernes, 5 de Julio del 2024

Salmos 101:2

Día 5

Devocional escrito por Carolina Stein de Alfieri

Salmos 101:2… En la integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa.

 

La integridad es la práctica de ser una persona honesta, respetuosa, adherirse a nuestros valores y tomar sistemáticamente decisiones buenas, incluso cuando nadie esté mirando.

 

Seguramente la frase:” las cosas se hacen bien o no se hacen”, la hemos escuchado de nuestros padres que nos la dijeron a nosotros desde niños y hoy nosotros se la decimos a nuestros hijos.

Porque las buenas enseñanzas dejan huellas y resultados en nuestras vidas, y de la misma forma que fuimos formados a hacer las cosas bien, hoy queremos que nuestros hijos sigan esa enseñanza.  

Entonces, si esto es así aquí en la tierra, ¿Cómo no será para Dios?

Ø A Dios debemos ofrecerle lo excelente y dentro de eso excelente se encuentra todo lo que emprendamos, desde lo más sencillo hasta lo más complejo, pero siempre queriendo dar lo máximo.

Ø Esto es buscar el camino de la perfección.

Ø Es llevar una vida con integridad de corazón.

 

Qué lindo es tomar esta forma, y que cada cosa que podemos hacer para El Señor lo hagamos en excelencia, intentando siempre dar lo mejor, porque es para mi Dios y Él se merece Lo Mejor.

Salmos 41:12 En cuanto a mí, en mi integridad me has sustentado, Y me has hecho estar delante de ti para siempre.

 

·        Todo lo que hagamos debe llevar el sello de “integridad”

Al igual que lo aconsejó David en este Salmo, como creyentes somos llamados a caminar en integridad, manteniendo de este modo una conciencia limpia, con ello honraremos a Dios y tendremos un excelente testimonio que verán las personas a nuestro alrededor.

 

·        La integridad guía nuestros pasos y nos ayuda a caminar seguros en Dios.

Ser integro es ser completo, una persona íntegra es aquella que no se deja desviar del camino correcto a pesar de las circunstancias desfavorables.

Este versículo nos llama a buscar la perfección siguiendo los Mandamientos de Dios y reconociendo nuestra dependencia en Él.

También nos reta a llevar una vida coherente en público y en privado.

Nos recuerda que la integridad y la justicia son valores importantes para Dios y que debemos esforzarnos por vivir de acuerdo a ellos.

 

·        Esto me enseña a ser coherente en mi vida diaria, no sólo cuando estoy en la Iglesia o en público.

Me recuerda que mi familia y amigos también están observando cómo vivo, y que debo

esforzarme por ser un modelo de integridad y justicia.

También me anima a buscar la perfección siguiendo los Mandamientos de Dios y confiando en Él para guiarme en el camino.

Mateo 5:48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.


Debemos buscar la dependencia en Dios y esforzarnos por seguir Sus Mandamientos en todas las áreas de nuestra vida.

También podemos esforzarnos por llevar una vida coherente en público y en privado.

Qué hermoso es cuando te encuentras a una persona íntegra, alguien que es el mismo en todos los terrenos donde se mueve.


Ø Nosotros los creyentes debemos de luchar y esforzarnos por ser íntegros en todas las áreas de nuestra vida.

Ø Seamos íntegros en la Iglesia, en nuestros Hogares, lugares de trabajo y con nuestros amigos en la calle.

Debemos trabajar en nuestra integridad espiritual, no caigamos en el error de ponernos diferentes máscaras según sea el contexto donde nos movamos.

Se cien por ciento hijo de Dios allí donde quiera que vayas y en donde te muevas.

Salmos 119:1-3 Bienaventurados los perfectos de camino, Los que andan en la ley de Jehová.

2  Bienaventurados los que guardan sus testimonios, Y con todo el corazón le buscan; 3  Pues no hacen iniquidad Los que andan en sus caminos.

¡DIOS TE BENDIGA!