Lunes, 30 de Marzo del 2026

Salmos 102:17

Día 30

Devocional escrito por Rina Ledesma

Salmos 102:17 Habrá considerado la oración de los desvalidos, y no habrá desechado su ruego.

 

Este Salmos lleva por título oración un afligido.

Comienza diciendo Jehová, escucha mi oración y llegue a ti mi clamor.

El Salmista derrama su corazón ante él, y le expresa todo lo que está pasando, que está sufriendo, y cómo se siente.

 

Nosotros al igual que el Salmista estuvimos o nos encontramos en la misma situación, quizás nos identificamos con algunas frases que están escritas:

Mi corazón está herido, y seco como la hierba… Salmos 102:4

…Soy Como el pájaro solitario… Salmos 102:7

 

El Salmista y nosotros reconocemos los motivos que nos llevaron a estar así: Heridas del pasado, falta de perdón, desánimo, pecado, etc.

Salmos 97: 15 Me invocará, y yo le responderé; Con él estaré yo en la angustia; Lo libraré y le glorificaré.

 

Isaías 41: 17 Los afligidos y menesterosos buscan las aguas, y no las hay; seca está de sed su lengua; yo Jehová los oiré, yo el Dios de Israel no los desampararé.

 

David sabía bien a Quien abrió su corazón:

Salmos 102: 12 Mas tú, Jehová, permanecerás para siempre, Y tu memoria de generación en generación.

 

Deposita su confianza en Dios, sabe que Él lo va a levantar y tendrá Misericordia.

Salmos 102: 17 Habrá considerado la oración de los desvalidos, Y no habrá desechado el ruego de ellos.

 

Ø El Señor considera la oración de los solitarios, menesterosos, carentes de muchas cosas, y no desecha el ruego de ellos.

 

Me viene a la memoria una situación vivida, cuando sabía que había un Dios, pero no lo conocía realmente y carecía de libertad.

Tal vez, te encuentres en la misma situación…

Recuerdo salir al patio de mi casa, estaba pasando por un duro momento, y mi fe estaba atravesando el tiempo en el cual, debía hallar La Verdad…

En un instante, con mil cosas en el corazón, miré al Cielo, y como el Salmista abrí mi corazón…

Y de sentirme menesterosa, abatida, y con tantos cuestionamientos, pasé a tener paz, sabía que Alguien Verdadero y Sobrenatural, me escuchaba, y desde ese momento, mi vida cambió.

Dios guio mis pasos, me abrazó y me acompaña hasta hoy.

 

Los invito a buscarlo con todo el corazón y poner por obra Su Palabra.

El Señor se hace vivo cuando le escuchamos, cuando dejamos que Él se adueñe de nuestro ser, y es ahí cuando las cosas comienzan a pasar…

Cree, confía, acércate a Dios… ¡Convierte tu camino al Señor!

Dios le bendiga.