Viernes, 23 de Junio del 2023

Salmos 103:1

                                                                                                                                    Día 23

Salmos 103:1 Bendice alma mía a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre

El Salmo 103 es una hermosa canción que corresponde al género  de alabanza.

Recordemos que los Salmos  son cánticos en los que Dios es el Único Sujeto de la adoración, y cuyo propósito básico es adorar y alabar con regocijo al Señor por Quién es, y por lo que ha hecho.

David, el autor de este Salmo.

·        Alaba a Dios por las múltiples bendiciones que ha recibido de parte de Él. Vs 1-5

·        Por Su justicia Vs 6

·        Por Su revelación Vs 7

·        Por Su misericordia que es grande Vs 8-14

·        Y perpetua Vs 15-18

·        Y por Su dominio sobre la creación Vs 19-22

El salmo está enfocado en bendecir al Señor.

En cuanto al contenido del Salmo 103, es posible dividir la canción en tres partes generales:

1. Llamado a la alabanza Vs 1-2

2. Motivos de la alabanza Vs 3-19

3. Invitación final para la alabanza Vs 20-22

Finalmente, la canción del Salmo 103 se puede resumir en la siguiente oración sencilla:

Dios, Misericordioso y Soberano, me inclino ante ti en adoración.   

El Salmo empieza y termina con el Salmista predicándole a su alma que bendiga al Señor.

El salmista se anima a sí mismo y trae memoria del porqué adorar a Dios.

Dios había hecho muchas cosas en su vida, de igual manera ha hecho con las nuestras.

Debemos adorarle y no olvidar Su Obra Poderosa con la que nos ha beneficiado.

Salmos 103:1 Bendice alma mía a Jehová...

Bendice en hebreo es la palabra Barak  que significa

·        Arrodillarse como acto de adoración

·        Postrarse

·        Reverenciar

·        Dar, brindar alabanza

La palabra Hebrea relacionada es Berakah, cuyo significado es una bendición o un regalo o presente, dado a otros de rodillas, por respeto.

 Bendecir a Dios es

·        Deleitar Su Corazón expresando amor y gratitud por todo lo que Él es y todo lo que hace. 

·        Significa hablar bien de Su Grandeza y Bondad.

Como los padres terrenales se complacen cuando sus hijos les agradecen y los aman, sin pedirles nada, así nuestro Padre Dios, que constantemente nos colma de bendiciones, espera a Sus Hijos, que le demostremos nuestra gratitud y amor.

Bendecir a Dios con la boca pero sin el corazón sería hipocresía.

Jesús dijo: Mateo 15:8 Este pueblo con los labios me honra, pero su corazón está muy lejos de mí

David conocía este peligro y se predicaba a sí mismo para que esto no sucediera, nosotros       podemos como el Salmista alentar a nuestra alma, cada día a bendecirle.

Ven, alma mía, mira la Grandeza y la Bondad de Dios. Acompaña a mi boca, y alabemos al Señor con todo nuestro ser.

Salmos 103:1 … Y bendiga todo mi ser su santo nombre. 

·        Significa que todo nuestro ser debe estar enfocado en el Señor: corazón, alma, mente y fuerzas.

Marcos 12: 30 Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento

·        Lo que David hace en el primer versículo y en los últimos, donde dice “bendice, alma mía, al Señor”, es decirnos que hablar de la Bondad de Dios y Su Grandeza debe venir desde el alma.

·        La verdadera alabanza proviene de un corazón agradecido que sinceramente quiere glorificar y agradar al Señor.

·        También significa que estamos preparados para obedecer Su Voluntad después de que nuestra alabanza haya terminado.

·        Con nuestros actos bendecimos a Dios, nuestras palabras deben condecir con las acciones.

El Pueblo de Dios no debe olvidar que tiene mucho por lo cual bendecirle

Salmos 103:2 Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios.

 

Él es quien perdona todas tus iniquidades

Salmos 103:3 Él es quien perdona todas tus iniquidades,

El Salmista continúa recordando el perdón que había obtenido de Dios.

Bíblicamente vemos a un David que cometió errores, pero que a pesar de ello se humilló ante Dios para recibir de Él la misericordia y el perdón.

·        No debemos olvidar de donde Dios nos ha sacado y la misericordia que ha tenido para con nosotros. Aunque muchas veces hemos fallado, el Señor ha sido clemente, esperando que nosotros nos arrepintamos de nuestros pecados y nos volvamos a Él.

El que sana todas tus dolencias

Salmos 103:3 El que sana todas tus dolencias;

Esta declaración prueba que David había podido experimentar la sanidad de Dios en su vida, es por ello que le recuerda a su alma que cualquier enfermedad podía ser sanada por Dios. Enfermedades físicas y del alma.

·        Sea que estemos enfermos o no, debemos reconocer que tenemos un Médico por Excelencia, Dios, nuestro sanador, capaz de sanar cualquiera de nuestras enfermedades. No olvidemos todas las veces en las que el milagro de sanidad se ha manifestado en nuestra vida y en la de nuestros familiares. También­ recordar cómo curó las heridas de nuestra alma, sanando nuestro interior.

El que rescata del hoyo tu vida

Salmos 103:4 El que sana todas tus dolencias;

David pasó por momentos difíciles; estuvo en peligro de muerte en muchas oportunidades. Sintió miedo, angustia y desesperación, pero a pesar de las dificultades, siempre encontraba fortaleza en el Señor y por ello escribió varios Salmos que declaraban que su única ayuda provenía de Jehová.

·        Aun cuando nos encontremos en el hoyo, debemos tener presente que nuestra ayuda y pronto auxilio vienen del Señor. Dios conoce nuestra situación y está presto a ayudarnos siempre y cuando vayamos a Él.

El que te corona de favores y misericordias

Salmos 103:4 El que te corona de favores y misericordias;

David tenía un corazón agradecido que no se olvidaba de la Misericordia y de los Favores del Señor, cada una de las victorias obtenidas, reconocía La Mano Poderosa de Dios Ayudándole. Las Escrituras lo destacan como el hombre que tuvo el corazón conforme al corazón de Dios.

·        Cuando somos agradecidos alegramos el corazón de Dios. Al igual que David, una persona agradecida alabe a Dios en todo tiempo y no se canse de anunciar a otros las grandes bondades que ha recibido de Las Manos del Señor.

El que sacia de bien tu boca De modo que te rejuvenezcas como el águila

Salmos 103:5 El que sacia de bien tu boca De modo que te rejuvenezcas como el águila.

La boca del salmista había sido saciada con bien, de manera que sus palabras, dichos y acciones estaban centrados y fundamentados en La Palabra de Dios. Su boca estaba llena de salmos e himnos al Dios altísimo. Su boca le glorificaba y daba testimonio de la Grandeza de Dios.

·        Nuestra boca debe estar llena de continuo de la Palabra del Señor. Hablar cosas que sean de edificación a quienes están a nuestro alrededor, por eso dice la Palabra de Dios

Efesios 5:19 hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones.

·        Y nuestra boca declarará  Su Gloria y Alabanza continuamente

Salmos 71:8 Sea llena mi boca de tu alabanza, De tu gloria todo el día. 

·        Si vivimos de acuerdo a La Palabra nos mantendremos como el águila, rejuvenecidos y morando en las alturas con el Señor.

Tantas veces Pastores y Maestros nos han enseñado acerca del águila, pero aprovechemos esta oportunidad para recordar la enseñanza:

El águila es un ave de presa, es la que más años puede vivir, alcanza hasta los ochenta.

Pero eso depende de una decisión existencial que debe tomar a los cuarenta. A esa edad su pico, otrora largo y afilado, comienza a encorvarse hacia su propio pecho, por lo que comer pasa a ser una tarea fatigosa, pues debe hacerlo contorsionando la cabeza.

Además, las uñas de sus garras empiezan a envejecer volviéndose flexibles y quebradizas, de manera que ya no pueden cumplir con su tarea de abrir las entrañas de sus presas. Y por si fuera poco, su plumaje, con el paso de los años llega a pesar dos o tres veces más que en su juventud, por lo que volar le resulta extenuante.

Con todos estos motivos, al águila le pega duro la crisis de los cuarenta, se deprime, deja de volar y por ende de cazar y comer, y si no reacciona morirá en poco tiempo.

Su salvación consiste en un último y heroico esfuerzo por emprender un vuelo hacia un lugar bien alto y escarpado donde formar un nido junto a un paredón de piedra, para permanecer allí 150 días (5 meses), y una vez instalada el águila en su nido, comenzará el proceso de renovación, doloroso y sangriento.

Primero tendrá que enganchar su pico en alguna ranura de la pared rocosa, y, apoyando las garras de sus patas contra la piedra, forcejear con ella misma hasta arrancárselo… es difícil de imaginar lo doloroso que será para aquella majestuosa ave ver brotar a centímetros de sus ojos la sangre y el hueso que se desprenden, a la fuerza, del propio cuerpo…

Una vez que se despojó del pico, crecerá otro nuevo, como el de su juventud.

Y justamente con este nuevo pico deberá ella misma arrancarse (también sangrientamente) cada una de las uñas de sus garras… para que puedan crecer otras nuevas.

Finalmente con las garras rejuvenecidas, deberá rastrillar su plumaje crecido hasta reducirlo al peso que tenía cuando más joven.

Cuàntas enseñanzas nos deja el águila y su valiente proceso de renovación… tanto que cambiar, a veces con tanto dolor, que es parte inevitable de nuestra vida. Una vida que lucha por renovarse en nosotros, a pesar de nuestros pesados plumajes, desgastadas uñas y doblado pico.

Dios nos ayuda para poder enfrentar las crisis con coraje, con valor experimentar las transformaciones que nos esperan a lo largo de la vida,  con coraje y sin miedos, aunque duela. El Señor  nos sorprenderá con un renuevo, rejuvenecidos para continuar dándole Gloria, Alabanza, Gratitud... Dios es Bueno.

Recuerda a Caleb a los cuarenta recibe la promesa de heredar…  a los ochenta y cinco recibe la tierra, y expresa algo que a los que todavía esperamos y experimentamos momentos críticos, no debe servir de aliento…

Josué 14:7-15 Yo era de edad de cuarenta años cuando Moisés siervo de Jehová me envió de Cades-barnea a reconocer la tierra; y yo le traje noticias como lo sentía en mi corazón. 8 Y mis hermanos, los que habían subido conmigo, hicieron desfallecer el corazón del pueblo; pero yo cumplí siguiendo a Jehová mi Dios. 9 Entonces Moisés juró diciendo: Ciertamente la tierra que holló tu pie será para ti, y para tus hijos en herencia perpetua, por cuanto cumpliste siguiendo a Jehová mi Dios. 10 Ahora bien, Jehová me ha hecho vivir, como él dijo, estos cuarenta y cinco años, desde el tiempo que Jehová habló estas palabras a Moisés, cuando Israel andaba por el desierto; y ahora, he aquí, hoy soy de edad de ochenta y cinco años. 11 Todavía estoy tan fuerte como el día que Moisés me envió; cual era mi fuerza entonces, tal es ahora mi fuerza para la guerra, y para salir y para entrar.12 Dame, pues, ahora este monte, del cual habló Jehová aquel día; porque tú oíste en aquel día que los anaceos están allí, y que hay ciudades grandes y fortificadas. Quizá Jehová estará conmigo, y los echaré, como Jehová ha dicho.

Caleb fue renovado como el águila, creamos que seremos alcanzados con ese Beneficio Divino nosotros también.

Nuestra gratitud de corazón debe ser constante,  procuremos no olvidar nunca las Grandes Cosas que Dios ha hecho en nuestra vida, hemos sido beneficiados en cada paso de nuestro caminar por Su Gracia.

Cómo no bendecirle, cómo no testificar de Su Gran Bendición.