Salmos 116:1
Día 8
Devocional escrito por Josefina Díaz
de Alfieri
Salmos 116:1 Amo a Jehová, pues ha oído mi voz y mis súplicas.
Este versículo lo escribió el Salmista en medio de una
adversidad.
Ø Nuestro devocional de
este día comienza diciendo “Amo a Jehová...”
Pasar por diferentes pruebas y problemas en la vida, muchas veces hace que no amemos a Dios como Él se lo merece.
Aquí el Salmista no estaba pasando por un lindo momento, sin embargo con su voz proclamaba el amor hacia Jehová.
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Esta declaración es un acto de amor
hacia Dios y de reconocimiento de su grandeza en nuestras vidas.
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Amar a Jehová significa tener una relación personal con él, una relación en
la que confiamos en Su Amor, Misericordia y Gracia.
Salmos 18:1 Te amo, oh Jehová, fortaleza mía
Ø Nuestro devocional
continúa diciendo “... pues ha oído mi voz y mi
suplicas”
En esta tierra, tenemos (o tuvimos) a nuestros padres, y cada vez que teníamos algún problema, corríamos a ellos a contarle lo que nos estaba pasando, o lo que estábamos necesitando.
Si bien, muchas veces nuestros padres han respondido a nuestra petición supliendo aquello que necesitábamos, pero otras tantas veces, no podían suplirlo y aun así, los seguíamos amando.
Así es nuestro Papá Dios, Él siempre escucha nuestras
peticiones, nuestros anhelos.
Aun nuestros llantos, sabe cuándo estamos sufriendo una
dolencia, o cuándo tenemos una necesidad.
Y lo que más me maravilla, es que Dios suple TODAS MIS NECESIDADES, tanto espirituales, como materiales.
¡CÒMO NO AMAR A DIOS!
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Él siempre está dispuesto a escucharnos, a ayudarnos y no nos desampara
frente a ninguna circunstancia.
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Dios no tiene horarios de atención, está atento a nosotros las 24horas del
día, los 365 días del año.
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Somos privilegiados de tener libre acceso.
Salmos 55:17 Tarde y mañana y a mediodía oraré y clamaré, Y él oirá mi voz
Salmos 4:3... Jehová oirá cuando yo a él clamare
El Salmista clamó a Dios confiadamente porque sabía que Él iba a responder su oración.
Salmos 17:6 Yo te he invocado, por cuanto tú me oirás, oh Dios...
Amados Hermanos/as, este versículo es esperanza para nuestras vidas.
Nunca olvidemos que Dios está para socorrernos, no importa qué circunstancia estemos atravesando.
¡ÈL OYE NUESTRAS SÚPLICAS!
Jamás olvidemos ni dejemos de amar a nuestro Padre Celestial.
Porque tarde o temprano Él responderá y saldrá a nuestro encuentro,
conforme a Su Voluntad.
¡Dios siga bendiciendo sus vidas grandemente!