Lunes, 11 de Mayo del 2026

Salmos 116:1

Día 11

Devocional escrito por Juan Díaz

Salmos 116:1 Amo a Jehová, pues ha oído mi voz y mis súplicas.

 

De principio a fin en este Salmo, se puede apreciar un acto de gratitud hacia Jehová.

A través de esta palabra, Dios nos impulsa a recordar de donde Él nos libró y que le seamos agradecidos.

El Salmista comienza recordando su dolor:

Salmos 116:3 Me rodearon ligaduras de muerte, me encontraron las angustias del Seol; Angustia y dolor había yo hallado.

 

Pero no se quedó rendido en ese lugar, sino más bien, invocó a Jehová:

Salmos 116:4 Entonces invoqué el nombre de Jehová, diciendo: Oh Jehová, libra ahora mi alma.

 

Todos en algún momento de nuestras vidas nos hemos sentido desesperados y angustiados por alguna situación difícil de atravesar y superar.

Supimos tomar la decisión correcta de buscarlo y pedirle que nos ayude, y Dios por Su Misericordia y Su Gracia, nos ha sacado victoriosos de estas dificultades.

 

Es por eso que debemos tener un corazón agradecido en cada momento de nuestras vidas.

El día malo siempre va a llegar, pero es importante que no perdamos el enfoque en que nuestro Señor es muchísimo Más Grande que cualquier problema.

 

Pero el agradecimiento no se queda solo en palabras, sino también conlleva una responsabilidad.

Debemos tener un compromiso real.

 

En el versículo 12, el Salmista se pregunta: ¿Qué pagaré a Jehová por todos sus beneficios para conmigo?

  

Sabemos que Dios es el Dueño de todo, y no hay nada material que podamos ofrecerle en forma de agradecimiento.

No hay una manera de “negociar” para devolver todo lo Bueno que hace por nosotros.


Salmos 116:13 Tomaré la copa de la salvación, e invocaré el nombre de Jehová. Ahora pagaré mis votos a Jehová delante de todo su pueblo.

 

A veces somos tan cortos de mente que no tomamos dimensión de lo importante que somos para El Señor, y que nos haya librado de tantas cosas no es por casualidad, sino por un Propósito Divino que Él tiene para cada uno.

 

Tomar “la copa de la salvación” significa aceptar y disfrutar de la libertad que Dios nos da.

Es vivir como alguien que fue rescatado.

Debemos vivir teniendo presente todo el tiempo de dónde Dios nos ha librado, todo lo que hizo, hace y hará por nosotros.

 

Cuando el salmista dice:

Ahora pagaré mis votos a Jehová delante de todo su pueblo

Se refiere a no esconder lo que Él hizo en nuestras vidas a los demás, sino que seamos un Testimonio Vivo de la Obra de Dios.

A través de nuestras acciones, costumbres y nuestra vida cotidiana en general, reflejar Su Poder y Su Grandeza.

Mostremos que Él sí escucha, y sí cumple.

 

El Salmo 116 es un gran ejemplo para que lo apliquemos en nuestras vidas.

Es importante estar siempre agradecidos a Èl por todo, hasta en lo más mínimo, para que cuando nuevamente llegue el día malo, y estemos atravesando momentos de pruebas y dificultades, sepamos de dónde Dios ya nos libró antes, y nos afirmemos muchísimo más a Él.

Dios te bendiga.