Salmos 119:92
Día 23
Devocional escrito por Carlos
Chaves
Salmos 119:92 Si tu ley
no hubiese sido mi delicia, Ya en mi aflicción hubiera perecido.
El Salmo
119 es uno de los capítulos más extensos y profundos de La
Biblia, que nos invita a glorificar a Dios más allá de las
circunstancias que podamos estar atravesando en nuestro caminar con
Él, da un especial enfoque a la Ley de Dios, y resalta la vital importancia de
la Palabra del Eterno en la vida de cada Hijo de Dios.
En este versículo, que es el
devocional de este día, destaca la relación íntima de la Palabra de
Dios y el Salmista.
Él mismo, se enfrenta a distintas adversidades, si nos detenemos un momento a leer, podremos observar que enfrentar momentos de angustia, aflicción, opresión y diversas pruebas.
Le invito a que trate de leerlo completo por favor.
El Salmista se aferró a la Ley de
Dios, como su Fuente de Fortaleza y Deleite.
Este Salmo es notable por la
frecuencia con lo que se refiere a la Revelación Escrita de Su Palabra.
El Salmista lo primero que hace
referencia es: “Si tu Ley…”
Esta palabra ,TORAH, es usada
25 veces en este Salmo, significa “enseñar” o dirigir por lo tanto, viniendo de
Dios, es sinónimo tanto de Ley como de Revelación.
También continúa diciendo que “… si la ley no hubiera sido mi delicia...”
Quiero hacerle un comentario con respecto
a esta palabra “delicia”, mucho tiempo atrás, en mi niñez mi madre siempre
me decía: “Tomate miel caliente cuando estés resfriado o engripado, junto
con limón eso te va aliviar de ese estado”.
A la verdad nunca la tomé, pues imaginé que esa mezcla sería
muy agria.
Ya de grande, una vez me
dieron a probar la miel y recién ahí me di cuenta lo dulce, “la delicia” que era.
Así nos sucede Amado lector con la
Palabra de Dios, hasta que no la probamos no vamos a degustar su sabor o deleitarnos
en ella.
Déjame decirte que esta palabra “delicia” como lo expresa el Salmista va más allá del mero conocimiento de La Biblia, es una relación íntima con Nuestro Padre:
Salmos 1:2-3 Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. 3 Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.
Salmos 119: 24 Pues tus
testimonios son mis delicias Y mis consejeros.
Salmos 119: 174 He
deseado tu salvación, oh Jehová, Y tu ley es mi delicia.
Lo que le da fuerza y aliento espiritual, lo que lo ayudó al Salmista a superar sus aflicciones, sus luchas, fue su hábito continuo de leer La Palabra, aprender, meditar en la misma y sobre todo, obedecerla.
Sabía muy bien que, si él no se mantenía este hábito tan importante, nada lo hubiese sostenido en los tiempos de aflicción:
Salmos 119:107 Afligido estoy en gran manera; Vivifícame, oh Jehová, conforme a tu palabra.
Salmos 119:143 Aflicción y angustia se han apoderado de mí, Mas tus mandamientos fueron mi delicia.
Salmos 119:153 Mira mi
aflicción, y líbrame, Porque de tu ley no me he olvidado.
Este devocional nos enseña que leer
La Biblia, nos da luz en los días más oscuros, en nuestro caminar con El
Dios Todo Poderoso
Salmos 119:105 Lámpara es
a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.
INTENTAR ATRAVESAR LAS AFLICCIONES, LAS PRUEBAS, LAS LUCHAS,
LOS DESAFÍOS QUE DÍA A DÍA ENFRENTAMOS EN ESTE MUNDO CAÍDO,
SIN LA LEY DE DIOS, NOS CONDUCE A LA MUERTE ETERNA.
¡¡¡BENDICIONES!!!