Salmos 127:1
Día 23 Devocional escrito por Graciela Alarcón de Chaves Salmos 127:1 Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican… Este Salmos fue escrito por el rey Salomón, en el mismo nos enseña que todo esfuerzo humano es inútil, si Dios no es el que construye la casa: FAMILIA La palabra edificar se refiere a hacer, o construir un edificio; o mandarlo a construir, establecer, fundar. En hebreo esta palabra se traduce a menudo como la raíz “bana", que significa: construir, fundar, establecer tanto en un sentido físico como espiritual, pudiendo referirse a la construcción de un edificio o a la edificación espiritual de una persona o familia. La palabra vano significa: inútil, ineficaz. Déjame decirte que cuando me casé, con mi esposo, comenzamos a construir nuestro casa, la realizamos con mucho esfuerzo y sacrificio de los dos. Nos privamos de muchas cosas para edificar la casa que soñamos, éramos totalmente inexpertos, en lo que se refiere a la construcción de una casa: llámese bases, columnas, encadenados, paredes, etc. Al tiempo dicha construcción comenzó a rajarse por el movimiento del suelo, esto sucedió por no tener bases sólidas ni columnas firmes. Y así también junto con la casa de material, nuestra relación como matrimonio con tres hijos, comenzó a tambalear y agrietarse debido a nuestras decisiones equivocadas. A tal punto que una tempestad muy grande llegó a la relación matrimonial y casi se desmorona totalmente… Fue un momento de tanta desesperación y angustia, porque veíamos que todos nuestros esfuerzos estaban siendo destruidos a causa de nuestra necedad. Estábamos ya sin esperanza... Hasta que en medio de todo ese caos, apareció nuestro Señor Jesucristo y desde ahí, empezamos a edificar un HOGAR. La palabra de Dios dice en Proverbios 14:1 La mujer sabia edifica su casa; Mas la necia con sus manos la derriba. Cuando Dios habla que la mujer sabia edifica, Es la que tiene a Dios en PRIMER LUGAR, en su corazón, Que lo obedece con dichos y actos, lo busca en oración Toma Su Libro: LA BIBLIA, como su Manual Perfecto para edificar sabiamente su HOGAR. Quiero hacerte recordar un relato de Jesús: Mateo 7:24-27 Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. 25 Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. 26 Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; 27 y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina. Nos habla de dos hombres: uno prudente y el otro insensato, los dos construyeron la Casa. (Familia) El primero construyó los cimientos sobre la roca, mientras que el segundo construyó sobre la arena, al llegar los vientos, tormentas la casa del insensato se desmoronó. Nosotros vivíamos dándole la espalda a Dios, no nos interesaba lo que Dios decía o còmo Él quería que edifiquemos nuestra vida. Lo único que nos importaba era hacerlo a nuestra manera y fuerzas. ES POR ESO QUE APRENDIMOS CON LA AYUDA DEL ESPÍRITU SANTO DE DIOS A EDIFICAR NUESTRO HOGAR, OYENDO Y OBEDECIENDO SU PALABRA. Y POR SU GRACIA Y SU MISERICORDIA PERMANECEMOS FIRMES, A PESAR DE LOS VIENTOS Y TORMENTAS QUE TUVIMOS QUE PASAR. Deja que sea El Señor Quien edifique tu Casa, tu Familia, tu Vida, TU HOGAR y podrán disfrutar juntos, de Su Divina Presencia y Sus Bendiciones! ¡BENDICIONES!