Miércoles, 20 de Diciembre del 2023

Salmos 138:3

                                                                                                                                                                        Día 20

Salmos 138:3 En el día que clamé me respondiste; Me fortaleciste con vigor en mi alma.

 

Este es un Salmo de Acción de Gracias, escrito  por David cuando obtuvo  la liberación  de muchas penas y problemas.

En él encontramos  lecciones aptas para todos.


  • Debemos alabar a Dios con todo el corazón.

Salmos 138:1 Te alabaré con todo mi corazón; Delante de los dioses te cantaré salmos.

Deberíamos alabar a Dios con todo el corazón siempre, delante de la corte divina y de todos los hombres.

Alabarle en todo momento, sin importar lo que nos toque vivir.

Aunque  las situaciones de la  vida nos opriman y a veces nos llenen el corazón de tristeza, debemos superar las dificultades que nos acongojan y buscar a Dios para que Su Presencia limpie y venza en nuestros corazones lo que impide que fluya la alabanza.

Las situaciones adversas que debemos sobrellevar no pueden impedir que alabemos al Señor, por el contrario aún en el quebrantamiento y la incertidumbre debemos exaltar a nuestro Buen Dios, que tiene control de todo lo que acontece, y aun en el desierto habla a nuestro corazón.

Salomón nos enseña acerca de lo que provoca tener el espíritu triste,  pero indica que el corazón alegre constituye buen remedio.

Proverbios17:22 El corazón alegre constituye buen remedio; Mas el espíritu triste seca los huesos.

 

  • Dios tiene Misericordia y Fidelidad

Salmos 138:2 Me postraré hacia tu santo templo, Y alabaré tu nombre por tu misericordia y tu fidelidad; Porque has engrandecido tu nombre, y tu palabra sobre todas las cosas.

Como el Salmista, debe ser nuestra la decisión de inclinarnos, humillarnos y alabar Su Nombre por Su Gran Amor, Misericordia y Fidelidad. 

Porque Su Nombre será puesto en alto y Su Palabra sobre todo lo que acontezca.


  • Dios responde en el día de la debilidad y de la angustia

Salmos 138:3 El día que clamé, me respondiste; Me fortaleciste con vigor en mi alma.

Todos deberemos de pasar días de angustia, cuando la batalla es fuerte y nosotros nos sentimos débiles, sin fuerza… ese es el momento que nuestra alma clama.

Donde no hay palabras, solo gemidos, donde las lágrimas no cesan, y el dolor hace que desde el polvo clamemos… todos deberemos de atravesar el valle de lágrimas, todos indefectiblemente…

Pero ese clamor es un grito de angustia, un llamado de auxilio, y a nuestro Padre jamás le pasará desapercibido, todos Sus Hijos podemos decir: Me respondiste.

Nunca hará oídos sordos a nuestro clamor, siempre nos responde. Nos infunde ánimo, nos renueva las fuerzas.

Ninguna prueba fue diseñada para nuestro fracaso, en todas ellas descubrimos el Poder de nuestro Dios, en cada una de ellas experimentamos Su Compañía, Asistencia y Su Victoria.

Claro que hay que atravesarlo, por eso nos fortalece, alienta nuestra alma, porque Él no nos dará nada que no podamos soportar, pero en el proceso tiene que guiarnos, para salir en victoria de la situación.

Dios es Fiel, creamos, Él lo hace.

 

  • Dios atiende al humilde y mira de lejos al arrogante

Salmos 138:6 Porque Jehová es excelso, y atiende al humilde, Mas al altivo mira de lejos.

El Altísimo Dios nos atiende cuando nos humillamos.

¿Cómo nos presentaremos ante Dios? ¿Con quejas, cuestionamientos, arrogancia? Muchos creen que pueden retar al Señor, ordenarle qué hacer o reprochar Sus Decisiones… actitud necia, insensata que no tiene explicación.

Dios es Grande, Dios es Fuerte, Dios es Amor y también es Justo.

Nuestro Dios merece respeto,

  • Siempre que nos humillemos, alanzaremos misericordia,
  • Siempre que nos humillemos, podremos recibir Su Favor,
  • Siempre que reconozcamos Quien es Él, y el polvo que somos nosotros, podremos verlo obrar a nuestro favor.


El Salmo completo nos enmarca la vida de David que tuvo muchas adversidades, decepciones, persecuciones, abandono, aborrecimiento, escapes y penurias de lo que no le fue fácil salir.

Al dolor de ser perseguido por el rey Saúl, que solo procuraba darle muerte, luego estuvo más de una década huyendo de su propio hijo Absalón, en espera del camino hacia la Promesa, siempre con esa esperanza…

Cuando por fin logra obtener lo que tanto tiempo ansió canta este salmo precioso con palabras sobresalientes que dan fortaleza a cualquier caído en una experiencia similar.

 

David recibió todo lo contrario a lo que se había imaginado cuando era joven y ya ungido rey, el proyecto de Dios parecía diluirse en medio de catastróficas experiencias.

Sin embargo Dios, cumplió Su Designio, cuando ni él ni los hombres pensaron que era el momento, sino justo cuando todo parecía perdido, allí Dios se manifiesto.

 

Es en ese mismo tiempo cuando ya todo se desvanece en nuestra vida, cuando Dios va a cumplir Su Propósito en nosotros.

Será cuando hayamos aprendido que  todo es planeado por Él.  

Cuando el tiempo de la prueba se acabe, en Su Soberanía, mientras tanto debemos ejercitar la paciencia, soportar el dolor y no abandonar El Camino.

El tramo hacia la cúspide de un servicio cuesta, y mucho de esto lo aprendimos a lo largo de estos Salmos.

El proceso hacia la meta propuesta, puede desgastar todas nuestras armaduras y volvernos sensibles, o puede fortalecer como roble el carácter y darle contenido a lo que llegaremos a ser, para el momento preciso por Dios.

 

Solo leer el canto de David de corrido, alienta nuestra alma y fortalece el espíritu.

Muchas veces los Propósitos de Dios suelen ser en apariencia ásperos.

Sus Promesas pueden llegar a parecernos una fantasía y en ocasión podemos llegar a creer que nosotros hemos inventado lo que una vez hemos creímos…

David pasó por esos estados, fue duro el proceso, pero toda su vida es una inspiración para los que  en el Camino del Señor, hay tramos similares que nos cuesta transitar…

Nunca permitamos que se desvanezcan Sus Promesas, en medio de lo que nos toque vivir, afirmemos nuestro corazón en la esperanza de que se cumplirán.

Dios es Fiel.

Salmos 138:7-8 Si anduviere yo en medio de la angustia, tú me vivificarás; Contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano, Y me salvará tu diestra.8Jehová cumplirá su propósito en mí; Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; No desampares la obra de tus manos.

 

Confiemos en Dios porque Él va a cumplir Sus Propósitos, Su Plan es Perfecto.

Cuando Él diseñó Su Plan Perfecto para cada una de nuestras vidas, también tuvo en cuenta que debería de asistirnos para lograrlo.

Jesús, no nos dejó solos, envió al Espíritu Santo,  el consolador

Juan 14:16  Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: 

Es Quien nuestro asistente en cada momento, debemos dejarle actuar, guiar, ayudar, sostener y obrar en nosotros.

La palabra griega traducida para consolador o consejero es parakletos.

Sin duda, esta palabra es pasiva y correctamente quiere decir "uno que ha sido llamado a estar al lado de otro"; la palabra lleva una segunda idea sobre el propósito del que ha sido llamado a cumplir esa función: ser consejero o apoyar al que lo necesita.

Este consejero o parakleto, es Dios el Espíritu Santo, la Tercera Persona de la Trinidad, que ha sido "llamado a estar a nuestro lado".

Él habita en cada creyente.

Vive en nosotros, es Dios ayudándonos a cumplir Su Propósito.  

Nos librará de la angustia, cambiará nuestro lamento en alegría…

Nos dará el vigor suficiente para pelear la Buena Batalla, permanecer firmes en fe y alcanzar la victoria.

Veremos como Cristo, la Diestra Poderosa de Dios, nos salva de nuestros enemigos… 

Ø Es necesario para nuestra vida de fe, pasar por adversidades.

Ø Pero nunca olvidemos que contamos con Dios.

Ø Clamemos, que Él responde.

Ø Nos fortalece, porque testificaremos Su Obra de Poder.

 En el día que clamé me respondiste; Me fortaleciste con vigor en mi alma.