Domingo, 19 de Mayo del 2024

Salmos 138:3

 

Día 19

Devocional escrito por  Carolina Stein de Alfieri

Salmos 138:3 El día que clamé me respondiste; me fortaleciste con vigor en mi alma.

 

Este hermoso versículo nos recuerda que cuando clamamos a Dios, Él siempre nos escucha y nos responde.

Esto me hace recordar que el Señor todo el tiempo está mirándonos, nos observa en nuestro levantar y acostar, ve nuestras alegrías y tristezas, nuestros dolores…

Ø A Dios nada se le escapa.

 

Pero cuántas veces pasamos por una situación donde nos sentimos totalmente sola/o, en donde no sabíamos a quién acudir, a quién pedirle ayuda, al pensar que no podríamos salir jamás de lo que estábamos viviendo.

Ø En este Salmo David expresa su gratitud y confianza en Dios.

Ø Él testifica que el día en que clamó a Dios, Él le respondió.

 

Esta experiencia personal del Salmista nos enseña que nuestro Dios, es un Dios que escucha, y que está dispuesto a fortalecer nuestras almas cuando clamamos a Él.

 

·        Podemos ver cuán importante es entablar una relación íntima con Dios a través de la oración.

A menudo, en momentos de dificultad o angustia, podemos olvidar que tenemos el recurso más poderoso y disponible a nuestra disposición: la comunicación directa con nuestro Creador.

Ø La oración nos permite expresar nuestras necesidades, anhelos y enfrentar nuestros miedos.

Ø Es a través de la oración que podemos encontrar consuelo, fortaleza y respuestas a nuestras preocupaciones.


Jeremías 33:3 Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.

 

Salmos 34:15 Los ojos de Jehová están sobre los justos, Y atentos sus oídos al clamor de ellos.


·        La respuesta que recibió el Salmista es un recordatorio de la Fidelidad de Dios hacia aquellos que le buscan.

No importa cuál sea nuestra situación o los obstáculos que enfrentemos, podemos tener la seguridad de que Dios escucha nuestras oraciones y responde a ellas de acuerdo con Su Perfecta Voluntad.

Ø Su Respuesta puede venir en forma de paz en medio de la tormenta, sabiduría para tomar decisiones difíciles o fortaleza para seguir adelante.

 

En los momentos oscuros de nuestras vidas, cuando nos sentimos débiles o desanimados, podemos encontrar consuelo en la Promesa de que Dios nos fortalecerá con vigor en nuestras almas.

 

Su fortaleza no solo nos permite enfrentar las adversidades, sino que también nos impulsa a seguir adelante con valentía y determinación.

Nos da la fuerza para perseverar y superar los desafíos que se nos presentan.

 

·        Por eso jamás dudes en clamar al Señor, postrarte a Sus Pies abriendo tu corazón y expresando todo aquello por lo cual estas pasando,

 Él te quiere escuchar a vos, quiere tener una conversación de Padre a Hijo por medio de la Oración.

Salmos 34:4 Busqué a Jehová, y él me oyó, Y me libró de todos mis temores.

 

Este versículo es un recordatorio para todos nosotros de que no estamos solos en nuestras luchas y que podemos confiar en la Respuesta de Dios cuando clamamos a Él.

Que, en cada situación, sepamos que Él fortalecerá nuestras almas y nos llevará hacia adelante.

Que podamos encontrar consuelo y esperanza en la oración y confiar en el Poder y la Fidelidad de nuestro Dios. 

 

DIOS TE BENDIGA