Salmos 140:13
Día1
Devocional escrito por Silvia
Moreno de Alfieri
Salmos 140:13 …Los rectos morarán en tu
presencia.
En
las batallas más duras, Dios cubre nuestra cabeza.
Confiar
en Él no niega el dolor, pero nos da paz sobrenatural.
¡Él es más grande que cualquier Adversario!
Ø El Salmo 140 es un clamor angustiado de David ante la
persecución de enemigos que buscan su destrucción.
Ø Sin
embargo, también es una declaración de fe en el Poder Protector y Justo de
Dios.
Ø Este Salmo
nos enseña a enfrentar el mal con confianza en Dios, sabiendo que Él es nuestro
Refugio y Juez.
El
mal existe, nos rodea y nos ataca.
Pero
los creyentes tenemos en la oración, una comunión certera con Aquel que tiene
el Poder de vencer a todos nuestros adversarios.
Salmo 140:1-2 Líbrame, oh Jehová, del hombre malo; Guárdame de hombres violentos, 2 Los cuales maquinan
males en el corazón, Cada día urden contiendas.
El Salmista reconoce la maldad que lo rodea:
violencia, trampas y palabras venenosas.
Salmo 140:3-5 Aguzaron su
lengua como la serpiente; Veneno de áspid hay debajo de sus
labios. Selah 4 Guárdame, oh Jehová, de manos del impío; Líbrame de hombres injuriosos, Que han
pensado trastornar mis pasos. 5 Me han escondido lazo y cuerdas los soberbios;
Han tendido red junto a la senda; Me
han puesto lazos. Selah
Ø Pero su
respuesta no es la venganza, sino clamar a Dios.
Ø Algo
que debemos aprender a practicar. No solo saber, sino hacer.
Ø El
primer paso es acudir al Único que tiene Poder para liberar.
Cuando enfrentemos traiciones o injusticias, clamemos
a Dios con la certeza de que Él escucha y actúa.
Su Fidelidad es nuestro Escudo.
Confiemos en Protección Divina.
David no solo pide ayuda, sino que declara su relación
con Dios:
Salmos 140:6- 7 He dicho a Jehová: Dios mío eres tú; Escucha, oh Jehová, la voz de mis ruegos.
Ø Dios mío eres tú, no es solo una declaración, es una posición
espiritual: la de fe, confianza en nuestro Padre Eterno, Creador, Salvador y
Señor de nuestra vida.
Ø Jehová escucha la voz de mis ruegos, no solo la voz que emiten nuestras
cuerdas vocales, sino la de nuestra alma en silencios, postrados en Su
Presencia.
Tal como David lo hizo, debemos reconoce a Jehová como nuestro Potente Salvador
en medio de la guerra espiritual.
Salmos 140: 7 Jehová Señor,
potente salvador mío, Tú pusiste a cubierto mi cabeza en el día de batalla.
Porque por Jesucristo, somos Hijos de Dios, hemos sido
redimidos de la condenación eterna, pero en nuestro diario vivir estamos
expuestos a batallas espirituales en las cuales necesitamos que Dios nos libre.
No ignoramos las maquinaciones del enemigo, que muchas
veces opera entre cercanos, afectos, personas de confianza, amigos, familia…
Dios en Su Misericordia, abre nuestros ojos
espirituales para discernir, el mal que nos rodea y los malvados que quieren
nuestra destrucción.
Ø En las
batallas más duras, Dios cubre nuestra cabeza.
Dios
guarda nuestra integridad física, pero también cubre “mi
cabeza en el día de la batalla”, toma control de nuestros pensamientos,
de nuestras emociones.
Ø Nuestro Potente
Salvador toma la causa de Sus Hijos, y es Justo.
Es
solo esperar que Él obre, el mal nunca triunfará sobre quien confía.
El
malvado será derrotado por Dios, Quien nos defiende.
Ø La fe
transforma el miedo en seguridad. Eso es confianza plena en Dios.
Ø La
oración transforma despropósitos y cancela maldiciones.
Salmos 140:8 No concedas,
oh Jehová, al impío sus deseos; No saques adelante su pensamiento, para que no
se ensoberbezca. Selah
Confiar en Él no niega el dolor, la traición duele sí…
la falsedad daña… las conspiraciones nos acechan, pero Dios nos da Su paz
sobrenatural.
¡Él es más Grande que cualquier enemigo!
Ø Dios hará
justicia.
Salmos 140:9-11 En cuanto a los que por todas partes me
rodean, La maldad de sus propios
labios cubrirá su cabeza. 10 Caerán sobre ellos brasas; Serán echados en el fuego, En abismos profundos de donde no salgan. 11 El hombre deslenguado no será firme en la tierra; El mal cazará al hombre injusto para
derribarle.
Ø De los
Atributos Divinos, es el que sosiega mi alma, sé que Dios es Justo, ve cada
acción, escucha cada palabra, contempla los pensamientos, pesa con pesa justa: Jamás
dará por inocente al culpable.
Salmos 140:12 Yo sé que Jehová tomará a su cargo la causa
del afligido, Y el derecho de los necesitados.
David termina con una certeza: Dios juzgará al impío y
vindicará a los suyos.
La Justicia Divina no siempre es inmediata, pero es Segura.
Los justos no solo serán liberados, sino que habitarán
con Dios.
Ø No nos
desanimemos si la injusticia parece prevalecer.
Ø Nuestra
esperanza está en la Eternidad, donde Dios hará todas las cosas nuevas.
¡Mantengámonos firmes en integridad!
Salmos 140:13 Ciertamente los justos alabarán tu
nombre; los rectos morarán en tu presencia.
En momentos desafiantes, de
incertidumbre, debemos recordar que la búsqueda de lo correcto nos acerca a la Presencia
Divina, que es lo que anhelamos.
Ø Alabar a Dios se convierte en un refugio, un acto de entrega que, lejos
de ser un deber, se transforma en un bálsamo para nuestras almas cansadas.
Ø Así, cada acto de justicia y cada palabra de alabanza nos conectan con
la Promesa de Su Amor Eterno, un recordatorio de que nuestras luchas diarias
tienen un Propósito y un Destino Glorioso.
Ø Hemos sido justificados por la Sangre de Jesucristo, que nos ha acercado
al Dios y Padre, pero los verdaderos Hijos de Dios no se relacionan con la
injusticia, tenemos como conducta ser justos y practicar la justicia.
David tuvo todo tipo de batallas, en
todas ellas pudo ver a sus enemigos vencidos por su Dios, en Quien confiaba.
Por lo tanto, dejemos a aquellos que
en la oscuridad planean el mal contra Sus Ungidos, todo lo que ellos maquinen, vendrá
multiplicado contra sus propias vidas.
Amado espera con confianza, Dios hará
justicia, jamás avalará la malicia, todo lo que se geste en oscuridad, saldrá a
luz.
El Dios de la Verdad aplastará toda
mentira.
Ø Los
justos serán recompensados mientras que los injustos serán castigados.
Los Salmos, en particular, contienen numerosas
referencias a la Justicia de Dios y su importancia en la vida del creyente.
Acciones que Dios pesa, que nos dan esperanza y seguridad en nuestra fe, sabiendo que nuestro lugar está reservado en el Cielo.
… Los rectos morarán en tu presencia.
Esta
Promesa nos anima a vivir cotidianamente, en cada situación que enfrentamos, de
una manera justa y recta.
Aunque
todos a nuestro alrededor vivan a contra mano de lo que Dios quiere, Sus Hijos
reconocemos que El Evangelio se vive, como una conducta, dando testimonio.
Al mantenernos en la Voluntad de Dios y hacer lo que es correcto, podemos aspirar a la Vida Eterna en Su Presencia.
Algunos
le dirán: la salvación no es por obras…
Ø Tengo convicción,
predico y enseño que Cristo Salva, pero si Usted aspira llegar al Cielo,
habitar en las Moradas Eternas de Dios, nunca olvide que en esta tierra se
camina en rectitud, santidad y practicando la justicia para habitar en la
Presencia Santa del Dios Santo.
Ø Pues sin santidad nadie
verá al Señor.
Decídase
a morar en Su Presencia, en temor reverente, meditando antes de dar cada paso,
pidiendo dirección ante cada decisión.
Que
nuestra alma no claudique, ni negocie ante las ofertas engañosas…
Con
seguridad, cuido mi boleto a la Eternidad, sosteniéndolo con firmeza: Tu
Presencia es más hermosa que cualquier cosa…
Salmos 16:11 Me mostrarás la senda de la vida; En tu presencia hay plenitud de gozo Delicias a tu diestra para
siempre.