Miércoles, 1 de Julio del 2026

Salmos 140:13

Día1

Devocional escrito por Silvia Moreno de Alfieri

Salmos 140:13 …Los rectos morarán en tu presencia.

 

En las batallas más duras, Dios cubre nuestra cabeza.

Confiar en Él no niega el dolor, pero nos da paz sobrenatural.

 ¡Él es más grande que cualquier Adversario!

 

Ø El Salmo 140 es un clamor angustiado de David ante la persecución de enemigos que buscan su destrucción.

Ø Sin embargo, también es una declaración de fe en el Poder Protector y Justo de Dios.

Ø Este Salmo nos enseña a enfrentar el mal con confianza en Dios, sabiendo que Él es nuestro Refugio y Juez.

 

El mal existe, nos rodea y nos ataca.

 

Pero los creyentes tenemos en la oración, una comunión certera con Aquel que tiene el Poder de vencer a todos nuestros adversarios.

Salmo 140:1-2 Líbrame, oh Jehová, del hombre malo; Guárdame de hombres violentos, 2 Los cuales maquinan males en el corazón, Cada día urden contiendas.

 

El Salmista reconoce la maldad que lo rodea: violencia, trampas y palabras venenosas.

Salmo 140:3-5 Aguzaron su lengua como la serpiente; Veneno de áspid hay debajo de sus labios. Selah 4 Guárdame, oh Jehová, de manos del impío; Líbrame de hombres injuriosos, Que han pensado trastornar mis pasos. 5 Me han escondido lazo y cuerdas los soberbios; Han tendido red junto a la senda; Me han puesto lazos. Selah

 

Ø Pero su respuesta no es la venganza, sino clamar a Dios.

Ø Algo que debemos aprender a practicar. No solo saber, sino hacer.

Ø El primer paso es acudir al Único que tiene Poder para liberar.

 

Cuando enfrentemos traiciones o injusticias, clamemos a Dios con la certeza de que Él escucha y actúa.

Su Fidelidad es nuestro Escudo.

Confiemos en Protección Divina. 

 

David no solo pide ayuda, sino que declara su relación con Dios:

Salmos 140:6- 7 He dicho a Jehová: Dios mío eres tú; Escucha, oh Jehová, la voz de mis ruegos.

  

Ø Dios mío eres tú, no es solo una declaración, es una posición espiritual: la de fe, confianza en nuestro Padre Eterno, Creador, Salvador y Señor de nuestra vida.

Ø Jehová escucha la voz de mis ruegos, no solo la voz que emiten nuestras cuerdas vocales, sino la de nuestra alma en silencios, postrados en Su Presencia.

 

Tal como David lo hizo, debemos reconoce a Jehová como nuestro Potente Salvador en medio de la guerra espiritual.

Salmos 140: 7 Jehová Señor, potente salvador mío, Tú pusiste a cubierto mi cabeza en el día de batalla.

 

Porque por Jesucristo, somos Hijos de Dios, hemos sido redimidos de la condenación eterna, pero en nuestro diario vivir estamos expuestos a batallas espirituales en las cuales necesitamos que Dios nos libre.

 

No ignoramos las maquinaciones del enemigo, que muchas veces opera entre cercanos, afectos, personas de confianza, amigos, familia…

Dios en Su Misericordia, abre nuestros ojos espirituales para discernir, el mal que nos rodea y los malvados que quieren nuestra destrucción.

Ø En las batallas más duras, Dios cubre nuestra cabeza.

 

Dios guarda nuestra integridad física, pero también cubre “mi cabeza en el día de la batalla”, toma control de nuestros pensamientos, de nuestras emociones.

Ø Nuestro Potente Salvador toma la causa de Sus Hijos, y es Justo.

  

Es solo esperar que Él obre, el mal nunca triunfará sobre quien confía.

El malvado será derrotado por Dios, Quien nos defiende.

Ø La fe transforma el miedo en seguridad. Eso es confianza plena en Dios.

Ø La oración transforma despropósitos y cancela maldiciones.

 

Salmos 140:8 No concedas, oh Jehová, al impío sus deseos; No saques adelante su pensamiento, para que no se ensoberbezca. Selah

 

Confiar en Él no niega el dolor, la traición duele sí… la falsedad daña… las conspiraciones nos acechan, pero Dios nos da Su paz sobrenatural.

¡Él es más Grande que cualquier enemigo!


 

Ø Dios hará justicia.

Salmos 140:9-11 En cuanto a los que por todas partes me rodean, La maldad de sus propios labios cubrirá su cabeza. 10 Caerán sobre ellos brasas; Serán echados en el fuego, En abismos profundos de donde no salgan. 11 El hombre deslenguado no será firme en la tierra; El mal cazará al hombre injusto para derribarle.

 

Ø De los Atributos Divinos, es el que sosiega mi alma, sé que Dios es Justo, ve cada acción, escucha cada palabra, contempla los pensamientos, pesa con pesa justa: Jamás dará por inocente al culpable.

Salmos 140:12 Yo sé que Jehová tomará a su cargo la causa del afligido, Y el derecho de los necesitados.

 

David termina con una certeza: Dios juzgará al impío y vindicará a los suyos.

La Justicia Divina no siempre es inmediata, pero es Segura.

Los justos no solo serán liberados, sino que habitarán con Dios.

 

Ø No nos desanimemos si la injusticia parece prevalecer.

Ø Nuestra esperanza está en la Eternidad, donde Dios hará todas las cosas nuevas. ¡Mantengámonos firmes en integridad!

 

Salmos 140:13 Ciertamente los justos alabarán tu nombre; los rectos morarán en tu presencia.

 

En momentos desafiantes, de incertidumbre, debemos recordar que la búsqueda de lo correcto nos acerca a la Presencia Divina, que es lo que anhelamos.


Ø Alabar a Dios se convierte en un refugio, un acto de entrega que, lejos de ser un deber, se transforma en un bálsamo para nuestras almas cansadas.

Ø Así, cada acto de justicia y cada palabra de alabanza nos conectan con la Promesa de Su Amor Eterno, un recordatorio de que nuestras luchas diarias tienen un Propósito y un Destino Glorioso.

Ø Hemos sido justificados por la Sangre de Jesucristo, que nos ha acercado al Dios y Padre, pero los verdaderos Hijos de Dios no se relacionan con la injusticia, tenemos como conducta ser justos y practicar la justicia.

 

David tuvo todo tipo de batallas, en todas ellas pudo ver a sus enemigos vencidos por su Dios, en Quien confiaba.

Por lo tanto, dejemos a aquellos que en la oscuridad planean el mal contra Sus Ungidos, todo lo que ellos maquinen, vendrá multiplicado contra sus propias vidas.

 

Amado espera con confianza, Dios hará justicia, jamás avalará la malicia, todo lo que se geste en oscuridad, saldrá a luz.

El Dios de la Verdad aplastará toda mentira.


Ø Los justos serán recompensados mientras que los injustos serán castigados.

 

Los Salmos, en particular, contienen numerosas referencias a la Justicia de Dios y su importancia en la vida del creyente.

Acciones que Dios pesa, que nos dan esperanza y seguridad en nuestra fe, sabiendo que nuestro lugar está reservado en el Cielo.

 

… Los rectos morarán en tu presencia.

 

Esta Promesa nos anima a vivir cotidianamente, en cada situación que enfrentamos, de una manera justa y recta.

Aunque todos a nuestro alrededor vivan a contra mano de lo que Dios quiere, Sus Hijos reconocemos que El Evangelio se vive, como una conducta, dando testimonio.

Al mantenernos en la Voluntad de Dios y hacer lo que es correcto, podemos aspirar a la Vida Eterna en Su Presencia.

 

Algunos le dirán: la salvación no es por obras…

Ø Tengo convicción, predico y enseño que Cristo Salva, pero si Usted aspira llegar al Cielo, habitar en las Moradas Eternas de Dios, nunca olvide que en esta tierra se camina en rectitud, santidad y practicando la justicia para habitar en la Presencia Santa del Dios Santo.

Ø Pues sin santidad nadie verá al Señor.

 

Decídase a morar en Su Presencia, en temor reverente, meditando antes de dar cada paso, pidiendo dirección ante cada decisión.

Que nuestra alma no claudique, ni negocie ante las ofertas engañosas…

Con seguridad, cuido mi boleto a la Eternidad, sosteniéndolo con firmeza: Tu Presencia es más hermosa que cualquier cosa…

Salmos 16:11 Me mostrarás la senda de la vida; En tu presencia hay plenitud de gozo Delicias a tu diestra para siempre.