Salmos 143:1
Día 12
Salmos 143:1 Oh Jehová, oye mi oración, escucha mis ruegos...
Ante las dificultades y necesidades que enfrentamos en nuestro diario vivir, tenemos una manera muy especial de comunicarnos con nuestro Padre Celestial y es por medio de la oración.
La
oración es la comunicación del ser humano con Dios, es
un vínculo tan íntimo donde nosotros como creyentes expresamos al Padre nuestros
pensamientos, sentimientos, temores, esperanzas y gratitudes.
Dios desea comunicarse con cada uno de Sus Hijos,
está atento, Él espera que tengamos esa confianza de acercarnos y pedir lo que
necesitamos.
1 Juan 5:14Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos
alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.
Dios oye nuestras oraciones. Sus oídos están atentos al
clamor de Sus Hijos.
Anhela que nos acerquemos con fe y la absoluta
seguridad que nos escucha.
Hebreos 10:22 acerquémonos con corazón sincero, en plena
certidumbre de fe…
Los creyentes debemos tener confianza en Jesucristo y la certeza que Dios oye nuestra oración y responde.
·
A veces vemos las respuestas rápidamente, a veces
necesitamos paciencia y perseverancia.
·
Pero de todos modos podemos saber y estar seguros,
de que Dios oye nuestras oraciones.
1 Juan 5:15 Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que
tenemos las peticiones que le hayamos hecho.
- Podemos saber con certeza que Él escucha y responderá a nuestras solicitudes.
- Debemos estar tan seguros como si ya lo hubiéramos recibido.
No olvidemos nunca que tenemos un Dios Grande y Todopoderoso
Como padres conocemos a la perfección cuando nuestros hijos están alegres, tristes o preocupados, pero nos gustaría que ellos tengan la suficiente confianza para acercarse a nosotros y poder ayudarles.
Dios sabe de nuestras
preocupaciones y espera que nos acerquemos con confianza en oración.
Él
no está ausente y se manifiesta cuando lo invocamos.
Salmo
145:18-19 Cercano está Jehová a todos los que le invocan, a todos los que le
invocan de veras. Cumplirá el deseo de los que le temen, oirá asimismo el
clamor de ellos, y los salvará.
Quizás en alguna ocasión hemos escuchado a algunas personas decir que Dios no escucha sus oraciones, que no responde a sus ruegos, inclusive hemos oído esa queja en boca de personas que se dicen creyentes.
- Dios siempre escucha y responde
- Dios puede respondernos con un sí, un no o espera, porque todavía no es Su tiempo.
También es interesante saber que en La Biblia podemos
encontrar lo que demanda Dios para que nuestra oración sea alcanzada por Su Favor.
Proverbios 28:9 El que aparta
su oído para no oír la ley, su oración también es abominable.
Ante esto, será bueno analizar cómo está nuestra vida ante
los Ojos de Dios, estando atentos siempre a escuchar Su Voz y hacer Su Voluntad, respondiendo a Sus demanda, no puede haber estorbos, y
nuestra oración será grata al oído de nuestro Padre.
Nuestra
conducta es apreciada por Dios cada vez que nos acercamos a Su Presencia, el
observa nuestra actitud y nuestro corazón.
Para
entender esto leeremos en Lucas 18:9-14, La Parábola
del Fariseo y el Publicano, allí Jesús
habla a unos que confiaban en sí mismos, como perfectos, como justos,
menospreciando a otros:
Lucas 18:10-12
Dos hombres subieron al templo a orar, uno era fariseo y otro publicano. 11El
fariseo puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios te doy gracias
porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni como
este publicano, ayuno dos veces a la semana, doy diezmo de todo lo que gano.
El
nombre fariseo viene del
arameo parash que
significa separado o apartado.
Por
tanto, el fariseo se consideraba separado para no contaminarse.
El
fariseo era una persona que pertenecía a un grupo religioso judío de la época
de Jesús, que se caracterizaba por observar escrupulosamente y con cierta
afectación los preceptos de la Ley Mosaica; en general, se interesaba más por
la manifestación externa de esos preceptos, que por seguir la Ley.
Observemos la actitud del fariseo cuando sube al templo a orar, Lucas 18:11-12 :
· Oraba consigo mismo.
Muestra
que no estaba orando a Dios, quería que lo escucharan los que estaban a su
alrededor, con esa actitud mostraba orgullo en su vida.
Mateo 6:5Y cuando ores, no seas como los hipócritas,
porque ellos aman el orar en pie en medio de las sinagogas…
·
Juzga y menosprecia
Al
dar gracias por no ser como otros hombres que viven en pecado, se siente
superior a los demás, si bien era estricto con las disciplinas espirituales
guardando al pie de la letra la ley, se enaltecía, era soberbio, jactancioso.
Proverbios 21:24 Escarnecedor es el nombre del soberbio y
presuntuoso Que obra en la insolencia de su presunción
·
Se enaltecía
Ayunaba
dos veces a la semana y daba el diezmo, el fariseo buscaba aprobación y
admiración ante los hombres.
Mateo 6:16 Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos
demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo
que ya tienen su recompensa. 17 Pero tú, cuando ayunes,
unge tu cabeza y lava tu rostro, 18 para no mostrar a los
hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en
lo secreto te recompensará en público.
El
Señor Jesús nos da enseñanza de que, al dar nuestras ofrendas y diezmos, al
ayunar, sea en secreto, el Padre ve en secreto y dará la recompensa
Mateo 6:1:4 Guardaos de
hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de
ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en
los cielos.2 Cuando,
pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas
en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto
os digo que ya tienen su recompensa. 3 Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo
que hace tu derecha, 4 para
que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará
en público.
La contracara del fariseo, el otro hombre que
subió al templo a orar, era un publicano.
Lucas 18:13Mas el publicano, estando lejos, no quería
ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios
sé propicio a mí, pecador
Un
publicano es una persona que tenía
la responsabilidad de cobrar los
impuestos para los romanos y eran odiados, rechazados, lo consideraban como
un gentil.
Actitud del publicano
cuando subió al templo a orar,
·
Estaba lejos
El publicano se mantenía a una distancia, no se quería acercar, en
el versículo 13 no menciona en qué parte del templo estaba,
probablemente se mantenía en la entrada, mientras que el fariseo estaba en el
centro, acusándolo ante Dios como un pecador. El publicano se sentía indigno y
por eso se mantenía alejado.
·
No alzaba sus ojos
El no alzar los ojos es una muestra de humildad, se sentía
avergonzado ante la presencia de Dios, a diferencia de la soberbia del fariseo.
·
Se golpeaba el pecho
Se
trata de un gesto de arrepentimiento que era común dentro de los rituales
judíos, lo vemos cuando Jesús fue crucificado.
Lucas 23:48 Y toda la multitud de los que estaban
presentes en este espectáculo, viendo lo que había acontecido, se volvían
golpeándose el pecho.
·
Expresaba “Sé propicio de mí”
Imploraba la
benevolencia de Dios al reconocer que era un pecador.
Lucas 18:14 Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro, porque
cualquiera que se enaltece, será humillado y el que se humilla será ensalzado.
Esta hermosa parábola es una gran enseñanza para nuestra vida, para reflexionar acerca de nuestra comunicación con Dios, y saber cuál es la oración que Él escucha.
Cuando nos
acerquemos a Dios en oración, esperando respuesta, que siempre nuestra actitud sea en humildad.
Santiago 4:6 Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.