Salmos 143:10
Día 2
Devocional escrito por Carolina Stein de Alfieri
Salmos
143:10 Enséñame a hacer tu voluntad,
porque tú eres mi Dios; tu buen espíritu me guíe
- Ninguno de nosotros nacimos sabiendo hacer la Voluntad
de Dios.
De hecho, todo en nosotros pareciera estar
programado para desobedecer y rechazar a nuestro Creador.
Desde pequeños vivimos queriendo que nuestra
voluntad sea hecha por encima de cualquier cosa.
¿Cómo, entonces, podremos aprender a hacer la
Voluntad de Aquel que es Bueno, Santo y Justo?
- Tenemos al Mejor Maestro: Jesús.
El Hijo de Dios vino al mundo para enseñarnos a
hacer la Voluntad del Padre.
Él nos dio ejemplo en todo.
Desde Su Niñez hasta el último día que estuvo en la
tierra, Jesucristo vivió en completa obediencia al Padre y haciendo lo que Dios
anhelaba ver en Su Vida.
Lucas 22:42 diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí
esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.
Sin lugar a dudas necesitamos clamar a Dios “Enséñanos a hacer
tu voluntad, porque tú eres mi Dios…”
Pero lo increíble es que en seguida podemos
escuchar la Voz de Jesús diciéndonos: “Aprende
de mí, que soy manso y humilde de corazón”.
Mateo 11:29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;
No estamos solos, Cristo nos dio Su Espíritu para
poder caminar en obediencia y santidad, llevándonos a la “tierra firme” que es
una vida de obediencia a Dios.
Juan 14:26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.
- Hasta que no hagamos la Voluntad de Dios siempre
estaremos caminando sobre tierra peligrosa, en arena que en cualquier momento
puede desmoronarse.
Pero cuando, a través de Cristo, sometemos nuestros
deseos a Dios, nuestra vida se asienta sobre Roca Firme.
Él es el Dios que nos ama y podemos confiar en
Él.
- Su Voluntad en nuestra vida no siempre es cómoda o fácil, pero siempre es Buena, Agradable y Perfecta.
Salmos 62:6-7 Él solamente es mi roca y mi salvación. Es
mi refugio, no resbalaré. 7 En Dios está mi salvación y mi
gloria; En Dios está mi roca fuerte, y mi refugio.
El Salmista clama que Dios le enseñe a hacer Su
Voluntad.
Ésta debe ser también nuestra petición en nuestra
vida diaria.
Debemos buscar seguir la Voluntad de Dios en nuestras decisiones: si debemos cambiar de trabajo, al elegir una pareja, la carrera que voy a estudiar, el emprendimiento que quiero comenzar, todo esto tiene que entrar en la Voluntad de Dios.
Debemos recordar que, como seres humanos, no somos
perfectos y podemos cometer errores en nuestras decisiones.
Pero al buscar la Guía de Dios y estar dispuestos a
ser corregidos por Él, podemos estar seguros de que estamos tomando decisiones
acordes a Su Voluntad.
Es tiempo de sentarnos, y aprender del Mejor Maestro.
- Si quieres una vida exitosa, donde todo lo que
hagas te salga bien, busca la Guía del Señor, escucha, obedece y camina por el
camino que Él te marque.
¿Por qué no tomas un momento para orar que se haga
Su voluntad en tu vida y que Su Buen Espíritu te guíe a tierra firme?
¡Te regalo esta alabanza, espero que sea de
bendicen para tu vida!
“Suelto”, de Saraí Rivera
Es difícil, a veces
no se entiende
Me conoces, más que mi mismo
Creer en algo, que no veo
Yo sé que tu plan es perfecto
Hazme ver como tú me
ves
Hazme entender y creer sin temer
Te suelto mis sueños
Te suelto mis deseos
Toma control de mi vida
Tu plan anhelo más que el mío
Te suelto mis planes
Te suelto mis decisiones
Toma control de mi vida
Tu plan anhelo más que el mío
Lo dejo en tus manos
Úsame Jesús
A mi manera no funciono.