Salmos 143:8
Día 4
Devocional escrito por Alejandro Chaves
Salmos 143:8...Hazme saber el camino por donde ande, porque a
ti he elevado mi alma.
Cuando era pequeño mi Papá fue cartero y en muchas ocasiones lo
acompañaba a terminar su trabajo, nos metíamos en lugares jamás conocidos
por nosotros, pero lo más divertido era encontrar la dirección en una Guía de
Calles llamada Filcar.
Para los más jóvenes, esta Guía era algo parecido al famoso GPS, que por supuesto antes no
existía.
Así que tenías que buscar la calle en esa agenda gigante que tenía el
mapa de diferentes partidos con sus correspondientes calles impresas, pero hallar una dirección en el papel era todo un desafío.
Si lo llevamos a nuestro tiempo, sigue siendo de la misma manera:
- La Palabra de Dios debe ser nuestra guía siempre.
Como nos enseña el salmista
Salmos 119:105 Lámpara
es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino.
Podemos estar transitando por un camino oscuro y difícil (pérdida de algún familiar, ruptura de una amistad, crisis matrimonial, escases de trabajo, etc.) pero:
- Su Palabra nos dará la luz necesaria para atravesar cada circunstancia.
David también nos regala una hermosa Promesa
Salmos 23:4 Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
- Cómo no creer que con la Guía del Señor podremos atravesar cualquier camino que parezca difícil.
Y por otro lado muchas veces estamos transitando caminos complicados,
pero por nuestras malas decisiones…
Por no consultar al Señor qué debemos hacer y decidir por nuestra propia cuenta, en base a nuestros instintos o evaluaciones propias.
- La Biblia me enseña a confiar en Dios de todo corazón y no apoyarnos en nuestras decisiones.
Proverbios 3:5-6 Fíate
de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. 6 Reconócelo en todos tus
caminos, Y él enderezará tus veredas.
Debemos recibir el consejo de no tomar decisiones por nuestra propia cuenta, sino que siempre antes consultemos a Dios, porque podemos equivocarnos fácilmente y después vienen como consecuencia los dolores de cabeza.
- Al reconocerlo, aceptando Su Voluntad, Él enderezará nuestros caminos.
Gracias Dios por tu Inmensa Misericordia, de acomodar mis caminos, que
siempre son diferentes a los tuyos…
Isaías 55:8 -9 Porque mis
pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos,
dijo Jehová. 9 Como son más altos los cielos que la tierra, así son
mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros
pensamientos.
Aunque muchas veces creemos que nuestros caminos son derechos, nuestros pasos pueden estar alejándonos de Dios, por ello es muy oportuna la reflexión de
Su Palabra en este día:
Salmos 143: 8...Hazme saber el camino por donde ande, porque a ti he elevado mi alma.
- Sólo Dios puede hacerme saber el camino por el cual ando, si es el correcto o es errado, porque sólo Él es Justo y Verdadero.
Finalizando, el versículo
de nuestro devocional nos brinda la salida también
"...porque a ti he elevado mi alma."
- Nos muestra que desde los Cielos viene nuestra ayuda
Por tal motivo
debemos elevar nuestra alma, por medio de la oración a nuestro Dios, pues de allí viene nuestro socorro.
Salmos 121:1-4 Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro? 2 Mi socorro viene de Jehová, Que
hizo los cielos y la tierra. 3 No
dará tu pie al resbaladero, Ni se dormirá el que te guarda. 4 He aquí, no se adormecerá
ni dormirá El que guarda a Israel.
Específicamente en el versículo 3 nos dice que:
No
dará nuestro pie al resbaladero...
Ø
- Porque cuando le elevamos nuestras oraciones y ponemos nuestra confianza en Él todo es diferente.
- Él librará nuestros
pies de caída y nuestros pasos de malos caminos.
Nuestra oración de
hoy debería ser:
Dios en este día
ilumina mi camino para tomar decisiones correctas y que Tú seas mi primera opción
en esta mañana y cada día.
Que mi única expresión
sea elevar mi alma en oración hacia Tu Trono.
Y si mis caminos están
torcidos, a la Luz de Tu Palabra, enderézalos para poder alcanzar todas Tus Promesas
y vivir una vida llena de Tus Bendiciones, en el Nombre de Jesús.
Amén.