Salmos 144:15
Día 30 Devocional escrito por Santiago Medina Celis Salmos 144:15 … Bienaventurado el pueblo cuyo Dios es Jehová. El Apóstol Pablo citó algo que a mi corazón bendijo mucho: 2 Corintios 12: 9 Y me ha dicho: Bástate mi gracia. Esto significa que CON DIOS TENEMOS TODO LO QUE NECESITAMOS… Qué bendición poder llegar a decir esto ¿Verdad? ¡Qué madurez, convicción, conversión y dependencia que tuvo Pablo para afirmarlo! Nuestro devocional nos insta como Pueblo a considerarnos bienaventurados por tener a Dios. Bienaventurado significa, dichoso, tres veces felices, dependientes de Gracia y el Favor y Misericordia de Dios. El Salmo 144 es uno de los Salmos escritos por David en forma de oración. El Salmista comienza bendiciendo a Dios y reconociendo Sus Bondades, Su Cuidado y Su Poder. A medida que se relata, David pide al Señor que lo rescate de sus enemigos y lo mantenga a salvo en medio de las guerras que lo perseguían. Sabía que Dios era su Escudo y su Protección. Nosotros no estamos tan lejos de hacer estas oraciones ante nuestro Dios. Creo que muchas veces nos hemos sentido en guerra, viendo como el enemigo nos ganaba en muchas de nuestras batallas, tantas veces nuestra fe flaquea, sentimos desistir, el pasado carcomía tantas veces nuestro pensamiento, haciéndonos ver sucios ante Su Presencia. ¿Le ha pasado? A mí sí. Si bien he nacido en la Iglesia, y mis padres siempre me llevaron, llegó un momento en mi adolescencia, en el cual empecé a experimentar mis propias guerras, y a encontrarme como un vil pecador. Y a experimentar personalmente la Salvación de Jesús. Dios nunca hace oídos sordos a quienes le buscan, Dios nos escucha Hermanos. David también presentó sus peticiones ante Dios. Él sabía que la verdadera seguridad provenía de Dios. Él llevó ante Dios su pedido de protección y de prosperidad, pues solo en Dios podemos obtener paz física y espiritual, y la provisión necesaria. ¡Llevemos nuestras peticiones ante Dios y esperemos en Él!. Dios desea bendecirnos y prosperarnos, es cierto. Pero las bendiciones de Dios llegan de muchas formas diferentes, no siempre en forma de prosperidad material. Buscar la Dirección de Dios y mantenernos cerca de Él, nos trae grandes bendiciones, no hay duda. Pero la mayor bendición que hemos recibido jamás, es el perdón de nuestros pecados y la Salvación por medio de Jesús. Todo lo demás es extra y Dios lo concede conforme a Su Voluntad. Por lo tanto llevemos nuestras peticiones a Dios, nuestras preocupaciones sobre el trabajo, la economía, el desamor, la enfermedad, PIDAMOS RESPUESTAS, ÈL EN SU SOBERANÍA RESPONDE. Pero sobre todas las cosas busquemos la Dirección de Dios. Fortalezcamos nuestra vida espiritual y agradezcamos a Dios, por TU Salvación y la MÌA por medio de Jesús. ¡Esa es una bendición sin igual! El Salmo 144 arranca exaltando a Dios. Nunca nos olvidemos de exaltarle, es digno de nuestra adoración, todo lo bueno viene de Su Mano. Dependamos de Su Gracia siempre, por más que nos cueste. Estar cerca de Nuestro Amado es todo lo que necesitamos, porque somos dichosos de tenerlo en nuestro corazón. Gloria a Dios, por ese momento en que Dios me hizo entender que necesitaba ser salvo, que si seguía yendo a la Iglesia, y sin cambios iba a ser uno más… ¡Y Dios nos hace tan dichosos Hermanos! ¿Podemos enumerar cuánto amor nos tiene, cuántas cosas nos ha dado, cosas materiales? Un montón, Dios fue Fiel conmigo, lo es, me regaló una Familia, un trabajo, amigos… Pero lo que me ha dado espiritualmente, no se compara con nada. Me dio paz y esperanza. ¡Soy tan dichoso! Seguramente Usted también lo es. Recuerde de dónde lo sacó Dios, que le regaló, que no, lo que costó lágrimas, lo que dio alegrías… ¡Usted es tan dichoso! ¡NO LO PERDAMOS! ¡CUÁN FELICES NOS HACE SABER QUE DIOS ESTÁ CON NOSOTROS, Y LO SEGUIRÁ ESTANDO PORQUE ÉL ES FIEL y AMA A LOS QUE SOMOS SU PUEBLO! ¡Paz del Señor!