Salmos 145:14
Día 18 Devocional escrito por Cirilo Maciel Salmos 145:14 Sostiene Jehová a todos los que caen, y levanta a todos los oprimidos. Este Salmo expresa la intervención de Dios en la historia humana, para ayudar y proteger a los necesitados. El salmista declara el deseo de proclamar su alabanza a Dios, Quien es merecedor de toda Suprema Adoración, el Creador de todo, de los Cielos y de la Tierra. Jesús el Hijo de Dios a través de Su Sacrificio en la cruz, nos redimió de todo pecado, y Su Misericordia es para los que creen en Él, Su Palabra es para siempre. Salmos 9:9-10 Jehová será refugio del pobre, Refugio para el tiempo de angustia. 10 En ti confiarán los que conocen tu nombre, Por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste a los que te buscaron. Salmos 55:22 Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; No dejará para siempre caído al justo. Algunas veces desobedecemos a Dios, todo lo queremos hacer a nuestra manera, haciendo nuestra voluntad y no la de Él, que es Santa y Perfecta. De esa manera no podremos recibir la Ayuda y Dirección que se expresa en Su Palabra. En ocasiones podemos pensar que Él se olvidó de nosotros, pero nosotros somos los que en tantas oportunidades neciamente nos olvidamos de Dios, y de esa manera no podemos alcanzar Su Bendición. Él nunca nos va a desamparar, aún como creyentes podemos caer en tentación y pecar, pero sabemos que tenemos a Alguien que intercede por nosotros: el Espíritu Santo. Mateo 11:28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Isaías 41:10 No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. Esto nos enseña que el enemigo tratará de que no vayamos a la Presencia de Dios para buscar Su Perdón. Una de las cosas que tenemos que tener en cuenta es que el enemigo siempre procura desalentarnos, sacarnos del foco, desvirtuar nuestra meta cuando hayamos caído en desobediencia, y nos dirá que no somos dignos de recibir el Amor de Dios. No le tenemos que creer. Las Escrituras nos enseñan que si clamamos al Señor, siempre estará dispuesto a escucharnos y si nos disculpamos con un corazón sincero, Nuestro Padre es Bueno y Fiel, y por Su Gran Amor hacía nosotros, Él estará siempre con los brazos abiertos, dispuesto a levantarnos. Salmos 46:1 Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Hebreos 13:5 Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré. ¿Cómo podemos aplicar este Salmo en nuestras vidas? En que siempre tengamos una relación con El Señor en oración, y que no haya acto más sublime que rendirle Gloria y Alabanza a nuestro Gran y Poderoso Dios. Siempre tengamos presente que nos expresa: Salmos 147:3 Él sana a los quebrantados de corazón, Y venda sus heridas. Salmos 149:1 Cantad a Jehová cántico nuevo; Su alabanza sea en la congregación de los santos. Hermanos, que Dios nos ayude cada día a seguir exaltando Su Nombre y que nuestra vida vaya cambiando para que Él se glorifique. ¡¡¡Dios le bendiga!!!