Sábado, 29 de Marzo del 2025

Salmos 17:15

Día 29

Devocional escrito por Osvaldo Alfieri Hijo

Salmos 17:15 Estaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza.


Este salmo tiene por título...Plegaria pidiendo protección contra los opresores

¿Qué es oprimir o quienes son opresores?

  • Ejercer presión sobre algo.
  • Producir agobio grave a alguien.
  • Abusar del poder o autoridad sobre alguien.


Sabemos que el Rey David tuvo momentos gloriosos en su vida y muchos conocemos más esa etapa de su historia. 


Defender sus ovejas siendo niño, ser elegido por Dios para convertirse en rey, vencer al gigante Goliat, y así muchos eventos felices en la vida de David.

Sin embargo su vida también está salpicada de momentos difíciles, tristes y terribles.


Fallarle a Dios, perder un hijo, que otro se revele contra tu propio reino y eso lo lleve a la muerte, que el enemigo destruya ciudades y se lleve las mujeres y nos niños de prisioneros. Y otras cosas más…


En definitiva los siervos de Dios de La Biblia vivieron situaciones similares a las nuestras. 

No todo el tiempo era alegría, ni tampoco los momentos difíciles duraron eternamente.

Si leemos este Salmo completo desde el versículo 1 encontraremos un clamor de David, siendo muy interesante la manera en la que él se presenta ante Dios.

David dice que su causa es justa, que sus labios están lejos del engaño, o sea que es honesto.


Dice que la Presencia de Dios lo va a defender, ya que fue probado y ninguna maldad o pecado hay en su corazón.

Dice que sus labios no hablan transgresión y se guardó de andar en sendas de maldad.

Por lo tanto debido a la condición en la que David se presenta ante Dios, tiene acceso a peticionar.

¡Qué tremenda integridad y santidad para poder estar ante Dios!.



En un acto de fe y poniendo esta en práctica David dice: “Yo te he invocado y tú me oirás”

Siempre que estemos en esta condición de santidad, Dios no oirá, siempre que nos humillemos de corazón Él vendrá a nuestro encuentro.

La oración puede ser dirigida a cualquier necesidad: un trabajo, sanidad, liberación, vicios, lo que sea.

Este es un buen ejemplo.

David dice: “Guárdame como la niña de tus ojos, escóndeme bajo las sombra de tus alas, Levántate, oh Jehová, libra mi alma de los malos con tu espada”.



El último versículo confiesa que sabe y está convencido que Dios hará justicia.

Esa fe, es la misma que nos sostiene mientras transitamos un momento difícil, una lucha o una prueba que la vida nos hace enfrentar. 

  • Sabemos que Dios está con nosotros, que Su Justicia resplandecerá y seremos favorecidos con Su Misericordia.

Finalmente, David profetiza sobre la Vida Eterna y la transformación de nuestros cuerpos cuando Jesús vuelva, porque será recién en ese momento cuando seremos plenamente santificados y recibiremos un cuerpo semejante al del Señor. 


Despertar a tu semejanza, significa eso mismo.

Dice La Biblia que en un abrir y cerrar de ojos seremos transformados y nos encontraremos con Jesús en la nubes.


Dios puede darnos la victoria sobre una situación particular y terrenal, algo que estamos viviendo en este momento. 


  • Pero sepamos que la victoria más grande y definitiva, la que nadie nos puede quitar, ni siquiera la muerte, es la victoria de la Vida Eterna.

Jesús vino a eso, para que tengamos Vida en Abundancia, para que no muramos eternamente, para que de la misma manera que Él resucitó nosotros seamos rescatados de la muerte.


  • Su Victoria es nuestra Victoria.

Abre tu corazón, deja que Jesús sea plenamente El Señor de tu vida y pídele perdón por tus pecados, faltas y ofensas y recibe la Salvación de tu alma por medio del arrepentimiento.

Jesús te ama.