Salmos 18:6
Día 3 Devocional escrito por Lucas Italiani Salmos 18:6 En mi angustia invoqué a Jehová, y clamé a mi Dios. él oyó mi voz desde su templo… El Libro de los Salmos es uno de los más importantes en La Biblia, y en él encontramos una gran variedad de emociones expresadas por los autores; desde alegría y agradecimiento, hasta tristeza y desesperación. En el Salmo 18, David nos habla acerca de cómo invocó a Jehová en su angustia y recibió respuesta de Dios. Si analizamos el contexto podemos observar que David enfrentaba graves amenazas de sus enemigos en ese momento. En este pasaje, David reconoce su desesperación y dolor, pero también demuestra su confianza en un Dios que es capaz de escucharlo y responder a su clamor. Es importante tener en cuenta este aspecto, ya que a menudo podemos sentirnos abrumados por nuestras dificultades y no confiar en que Dios pueda encontrar una solución para nuestras luchas. ¿Qué significa "invocar" a Jehová? "Invocar" en La Biblia se refiere a llamar o pedir ayuda a Dios en tiempos de necesidad o angustia. En otro Salmo, Dios dice: Salmos 50:15 Invócame en el día de la angustia; yo te libraré, y tú me honrarás. Es importante señalar que Dios no promete resolver todas nuestras situaciones de manera inmediata, pero sí promete estar con nosotros en todo momento y escuchar nuestros clamores. ¿Qué significa “Clamar”? “Clamar” significa grito de auxilio, pedir una cosa con pasión y desesperación. Cuando una persona está necesitada de socorro, cuando sufre un accidente, no le importa gritar lo más fuerte posible, porque sabe que si no se deja escuchar nadie correrá a ayudarlo. Cuando estamos necesitados, no le pongamos límite a nuestra súplica a Dios, busquemos de todo corazón y recibiremos Su Mano de Ayuda, así como David la recibió: Salmos 18:16-18 Extendió la mano desde lo alto y me tomó; me sacó de las muchas aguas. 17 Me libró de mi poderoso enemigo, y de los que me aborrecían, pues eran más fuertes que yo. 18 Se enfrentaron a mí el día de mi infortunio, más el SEÑOR fue mi sostén.” Traducción La Biblia de las Américas (LBLA) Él me escuchó. Cuando parece que todo está mal. Que nada funciona. Que no podemos encontrar sentido a las cosas. Doblemos nuestras rodillas e invoquemos al Señor, pues Él nos escucha, nuestro clamor llega a sus oídos. No importa qué tan difícil sea el problema. Él escucha. No pensemos que Dios nos ha abandonado. No pensemos que no le interesas. Él está ahí. Él ya envió a Jesús para sufrir por cada uno de nosotros y poder reconciliarte con Él. Mientras más aprendemos a depender de Él más bendiciones recibimos. ¿Qué quiere trabajar Dios con nosotros? ; ¿Por qué pasamos ciertas circunstancias? Meditemos en ello, pero, sobre todo, tengamos la certeza, la confianza, de que Dios escucha tu clamor y tu oración llega a sus oídos. Echen todas sus inquietudes sobre El Señor, porque Él se preocupa por ustedes. 1 Pedro 5:7 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros Dios quiere que le oremos porque nos ama y se preocupa por nosotros. Está muy al tanto de nuestros problemas y quiere ayudarnos. Durante su vida, el rey David le pidió ayuda a Jehová y le contó lo que pensaba y sentía. Salmo 23:1-6 Jehová es mi pastor; nada me faltará. 2 En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará. 3 Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. 4 Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento. 5 Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. 6 Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días. ¿Qué sentía por David? Lo quería mucho y escuchaba todas sus oraciones. Hechos 13:22 Quitado este, les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero. Del mismo modo, Dios también nos escucha, porque se interesa por nosotros.