Martes, 21 de Abril del 2026

Salmos 18:6

Día 21

Devocional escrito por Celia Vega

Salmos 18:6 En mi angustia invoqué a Jehová, Y clamé a mi Dios. Él oyó mi voz desde su templo…

 

Este versículo destaca la Respuesta inmediata de Dios a una oración desesperada en tiempos de angustia extrema, en que el clamor fiel de un creyente siempre llegará a la Presencia del Señor.

David describe situaciones donde se sentía rodeado de ligaduras de muerte o atemorizado por amenazas.


Ø El texto indica que el clamor no es solo una petición, sino un grito de auxilio, como si fuera que ya no hay más recursos humanos posibles. 


Lo importante es saber que una oración honesta y desesperada en momentos difíciles, tiene la atención de Dios, lo que le garantiza su defensa y refugio.

 

¿Cuántos hemos pasado situaciones de angustia que nos destruye el corazón?

La angustia significa, adversidad, calamidad, dolor, miseria, padecimiento, quebranto, sufrimiento, tribulación.

La Biblia narra numerosas historias de personas que, en profunda angustia, clamaron a Dios y recibieron respuesta y fueron librados de su aflicción.

Por ejemplo: el Pueblo de Israel.

Salmos 107: 4-13 Anduvieron perdidos por el desierto, por la soledad sin camino, Sin hallar ciudad en donde vivir. 5 Hambrientos y sedientos, Su alma desfallecía en ellos. 6 Entonces clamaron a Jehová en su angustia, Y los libró de sus aflicciones. 7 Los dirigió por camino derecho, Para que viniesen a ciudad habitable. 8 Alaben la misericordia de Jehová, Y sus maravillas para con los hijos de los hombres. 9 Porque sacia el alma menesterosa, Y llena de bien al alma hambrienta. 10 Algunos moraban en tinieblas y sombra de muerte, Aprisionados en aflicción y en hierros, 11 Por cuanto fueron rebeldes a las palabras de Jehová, Y aborrecieron el consejo del Altísimo. 12 Por eso quebrantó con el trabajo sus corazones; Cayeron, y no hubo quien los ayudase. 13 Luego clamaron a Jehová en su angustia, Los libro de sus aflicciones.

 

Ø Muchos atravesamos diferentes desiertos, viviendo necesidades y hasta llegamos a tocar fondo, pero cuando nos volvemos a Dios en súplica, tengamos la seguridad que nos oirá y tendrá Misericordia, nos Rescatará, y pondrá en lugar espacioso.

Ø Otros, pasan situaciones de angustias por no obedecer a Dios.

 

Tenemos, por ejemplo, a Jonás, Dios lo mandó a predicar a Nínive, porque la maldad de esa ciudad era grande, desobedeciendo subió a un barco en sentido contrario y se fue a otra ciudad.

Dios que es especialista en cumplir Su Propósito, tenía un Plan: envió una tormenta que hacía que el barco sucumbiera, los tripulantes estaban enojados y se cuestionaban por qué Dios les había mandado tal situación.

Jonás sabía que era responsable, entonces dijo:

Jonás 1:12 …Tomadme y echadme al mar, y el mar se os aquietará; porque yo sé que por mi causa ha venido esta gran tempestad sobre vosotros.

Y automáticamente la tormenta se calmó.


Dios mando un gran pez que lo tragó, donde estuvo tres días y allí Jonás elevó un clamor:

Jonás 2:1-2 Entonces oró Jonás a Jehová Su Dios desde el vientre del pez, 2 y dijo: Invoque en mi angustia a Jehová, y él me oyó; Desde el seno del Seol clame, Y mi voz oíste.

 

Jonás tuvo un encuentro especial con Dios, llegó a declarar:

Jonás 2:7 Cuando mi alma desfallecía en mí, me acorde de Jehová, Y mi oración llegó hasta ti en tu santo templo. 


Jonás 2:9 Más yo con voz de alabanza te ofreceré sacrificios, Pagare lo que te prometí. La salvación es de Jehová.


Luego mandó Jehová al pez que vomite a Jonás en tierra.

Dios tiene muchas maneras de llevarnos a cumplir Su Propósito, usa muchos recursos para hacerlo.

 

En dos versículos que son casi idénticos, también David nos enseña que, en medio de la angustia y el peligro extremo, “invocar al Señor trae la respuesta”.

 

2 Samuel 22:7 En mi angustia invoqué a Jehová, Y clamé a mi Dios; Él oyó mi voz desde su templo, Y mi clamor llegó a sus oídos.

 

Salmos 18:6 En mi angustia invoqué a Jehová, Y clamé a mi Dios. Él oyó mi voz desde su templo, Y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos.

 

David testifica que Dios no solo escucha el clamor desde Su Templo, sino que interviene para Salvar, destacando Su Fidelidad Divina y la respuesta a la oración como refugio seguro.

 

Ø Cuando las circunstancias superan nuestras fuerzas humanas, el buscar a Dios es lo mejor, EL NO ES INDIFERENTE.

 

Nunca dudes que en esos momentos difíciles donde no vemos la salida, nuestro clamor será escuchado.

Nuestro Padre siempre está dispuesto a atendernos.

 

Salmos 34: 4- 6 Busqué a Jehová, y él me oyó, Y me libró de todos mis temores. 5 Los que miraron a él fueron alumbrados, Y sus rostros no fueron avergonzados. 6 Este pobre clamó, y le oyó Jehová, Y lo libro de todas sus angustias. 

 

Salmos 34:15 Los ojos de Jehová están sobre los justos, Y atentos sus oídos al clamor de ellos.

 

Tenemos muchos ejemplos, pero me quedo con la enseñanza de David, sea cual sea su problema, sabía a Quién acudir, por ello vemos que comienza este Salmo agradeciendo la Bondad del Señor.

Salmos 18:1 Te amo, oh Jehová, fortaleza mía.

 

Cuando afrontemos circunstancias adversas, Amados Hermanos, que de nuestra boca se escuche una alabanza y no quejas ni cuestionamientos, y veremos como la Fidelidad, Bondad y Soberanía de nuestro Dios nos levanta y restaura.

Que El Señor les bendiga grandemente.