Lunes, 7 de Agosto del 2023

Salmos 20:4

                                                                                                                                                        Día 7

Salmos 20:4 Te dé conforme al deseo de tu corazón, y cumpla todo tu consejo.

El deseo es algo que todos los seres humanos tenemos, la humanidad  se mueve por deseos, sin importar si sean buenos o malos, deseos al fin.

Dios nos creó con la capacidad de desear y trabajar para cumplir nuestros buenos deseos.

Deseo es un ferviente anhelo, una necesidad, un pedido, un clamor; el deseo son ganas, es algo que quiero hacer, tener o lograr.

La Biblia habla del “deseo de tu corazón” porque el corazón es lo profundo del alma, el corazón es el centro de operaciones de la voluntad donde se forjan  nuestras decisiones y deseos.

Salmos 10:17 El deseo de los humildes oíste, oh Jehová; Tú dispones su corazón, y haces atento tu oído.

Salmos 21:2 Le has concedido el deseo de su corazón, Y no le negaste la petición de sus labios.

Vinimos a este mundo para cumplir esos deseos y tiene mucho que ver con nuestro Propósito en la vida, con la Misión que Dios haya planificado para nosotros y con nuestro Servicio al Señor.

Los buenos deseos, son lo que Dios quiere que logremos, para que se vea Su Gloria en nosotros. 

 

Somos exhortados a hacer morir o desechar los deseos pecaminosos provenientes de la naturaleza adámica, los deseos carnales , egoístas, aquellos deseos mundanos, vanagloriosos que producen pecado.

1 Juan 2:17 Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.


Proverbios 13:19 El deseo cumplido regocija el alma; Pero apartarse del mal es abominación a los necios.

  • Dios quiere que Usted cumpla los deseos de su corazón, que sea feliz, que con libertad aprenda a escoger entre lo bueno y lo malo.
  • Que se atreva con Su Ayuda  a trabajar para alcanzarlos.


Si Usted tiene deseos de progreso, de alcanzar una carrera, de conseguir un buen estatus social, anímese a orar a Dios y confiarle esos deseos.

Cuando somos jóvenes nos llenamos de deseos, de sueños por alcanzar, hasta hacemos listas de proyectos que a corto o largo plazo queremos ver cumplidos.

Desde un estudio, una profesión, un buen empleo, enamorarse, formar una familia, tener un hogar… ¿Quién no lo ha deseado? Y… cuántos jóvenes lo desean hoy?

Estos son los deseos que todos los seres humanos “normales”, con deseos de avanzar en esta vida tenemos, yo los llamo ordinarios, básicos, en la medida que los individuos vamos alcanzando madurez, vamos anhelando, es lo correcto, no sólo para uno, en lo personal, inclusive  es de ayuda a la sociedad.

Todos aquellos deseos que estén en el Plan de Dios para nuestras vidas, serán cumplidos, esperando Su Tiempo, lo alcanzaremos.

No demos lugar a ninguna frustración, no importa la edad que Usted tenga, esperando en Dios con una fe firme en que es Su Voluntad lo que se cumple en nuestras vidas, verá cada una de Sus Promesas cumplidas, sólo confíe.

Recuerde a Caleb, era bastante mayor cuando recibió Hebrón, pero su deseo, conforme el Plan de Dios, fue cumplido. Josué 14:6-24:33

También existen los deseos “extraordinarios”, los que anhelamos servir a Dios nos metemos en ese territorio, sin dejar de desear los anteriores.

Los que nos comprometemos seguirle y servirle, cambian nuestras prioridades, deseamos agradarle más, santificarnos, recibir sabiduría, entendimiento de Su Palabra, ser usados con dones, desarrollar un ministerio, ver Su Gloria obrando a través de nuestras vidas…ser llevados de Su Mano hacía Su Propósito, aun en desmedro de dejar nuestros deseos por cumplir los de nuestro Señor…

Yo los denomino “extraordinarios” porque no son comunes, porque no todos los anhelan, algunos opinan que no son para todos…al ser escogidos por Dios, cada uno de Sus Hijos, llamados a extender Su Reino podemos desear todas estas cosas, confiando que Él derramará por Su Gracia sobre nuestras vidas para ser efectivos para el ministerio en el que nos ponga. Nos llenará de Su Espíritu Santo para ver por fe cosas “sobrenaturales”, cosas que no tienen nada que ver con lo ordinario… ¿Se anima a desear esas cosas? Entonces estos deseos "extraordinarios" son para Usted también. 

  • Nuestro Dios está dispuesto a mostrarle que Él puede hacer TODO, desde lo más sencillo, hasta lo imposible, relacionado a este mundo, sólo debemos orar, creer, esperar y Su Voluntad será cumplida en nosotros.
  • Dios quiere darle el deseo de su corazón, debe creerlo y comenzar a trabajar para alcanzar esas metas.

Usted será feliz cuando se esfuerce en alcanzar los deseos conforme a la Voluntad de Dios, será productivo y eficaz, dará testimonio a otros porque Su Gloria se verá en su vida, conforme a la función asignada por Dios, para la cual ha nacido.


Está comprobado que las personas que hacen aquello que les gusta o apasionan tienen resultados enormemente mayores que aquellos que hacen algo por imposición, por obligación o solo por ganar dinero.

Hace un tiempo se realizó un estudio en la Facultad de Ciencias Empresariales donde se clasificó a 1500 alumnos en dos categorías de estudiantes de administración de empresas.

1.   Los que estaban estudiando solo para ganar dinero, eran 1245 alumnos

2.   Los que estudiaban la carrera por que les gustaba y por vocación, eran solo 255.

Veinte años después se citó a todos ellos y hubo 101 que fueron millonarios, de los cuales 100 provenían del segundo grupo y solo uno del primero.

Esto es un claro ejemplo de que cuando

·        Estamos en nuestro lugar, para el cual nacimos,

·        Cuando buscamos cumplir los deseos más profundos y trascendentes de nuestro corazón,

·        Por consecuencia tendremos los resultados que soñamos, porque seremos favorecidos con  todas las añadiduras, para la Gloria de Dios.

Nuestra vida está diseñada para agradarle 

Colosenses  3:23 Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres

Y cumplir el Propósito de Dios

Romanos 14:8 Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos.

 

¿Cuál es su sueño? ¿Qué desea de esta vida?

Para que ese deseo se transforme en realidad, debemos trabajar, enfocarnos en que será posible y creer que Dios nos ayudará para obtenerlo.

A veces tenemos que ver en nuestro interior, encontrar ese deseo del corazón y tomar ánimo para emprender el camino para alcanzarlo.

Crea que todo lo que se proponga lo puede lograr.

Salmos 145:19 Cumplirá el deseo de los que le temen; Oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará.