Viernes, 6 de Junio del 2025

Salmos 22:19

Día 6

Devocional escrito por Cristina Remus de Medina Celis

Salmos 22:19 Más tú, Jehová, no te alejes, fortaleza mía, apresúrate a socorrerme.


¿Quién de nosotros no ha pasado por momentos difíciles? 

Creo que todos hemos experimentado momentos oscuros. 

Y cuando digo todos, no me refiero solamente adultos, sino también jóvenes, adolescentes y niños. 


Ya sea conflictos matrimoniales, familiares, falta de trabajo y deudas monetarias grandes, enfermedades terminales, tentaciones, bullying, abandonos, y podría nombrar tantísimas cosas más… donde hemos dado todo por solucionarlos, pero cuanto más hacíamos, más problemas surgían. 


Es como aquel que cae en arena movediza, cuanto más hace para salvarse, más se hunde.

  • Así, muchas veces, la vida nos lleva a situaciones adversas de tal manera que sentimos que ya no nos quedan fuerzas para seguir.


De esa manera se sentía el rey David, autor de este Salmos 22. 

Nuestro devocional dice:

Más tú, Jehová, no te alejes, fortaleza mía, apresúrate a socorrerme.


David, estaba pasando un período de intensa angustia a nivel personal y social.

David era un líder, pero también un hombre de fe.

En este versículo, David clama a Dios con confianza, en medio de ese sufrimiento de profunda angustia sabiendo que Dios no lo iba a abandonar.


  • Más tú, Jehová, no te alejes de mí.

 Lo primero que David pide, es La Presencia de Dios, esa conexión personal, cercana, y única con Él.


  • Fortaleza mía. 

David reconoce su total dependencia de Dios en medio de las dificultades. 

Le está diciendo: “Solo no puedo”. “Te necesito”. “Son demasiados grandes los problemas”. “He puesto todo cuanto he podido, di todo, pero no alcanza, y no hay quien me ayude”.


  • Apresúrate a socorrerme. 

La súplica de rapidez en la ayuda demuestra la urgencia por la que estaba pasando y la necesidad de intervención de la Presencia Sobrenatural de Dios.


  • Al igual que David, nosotros podemos tener confianza en Dios en los momentos que nos toque atravesar situaciones difíciles.


La vida del cristiano no es fácil, El Camino del Señor es angosto y empinado. 

La vida en este mundo nos va a llevar muchas veces al límite, los desafíos no se harán esperar, las oposiciones demoníacas seguirán estando a la orden del día, pero podemos estar seguros que DIOS NUNCA NOS DEJARÁ SOLOS.


Salmos 3:3 Más tú, oh Jehová, eres escudo alrededor de mí, mi gloria, y el que levanta mi cabeza.


Cuando las circunstancias se vuelven contra nosotros es fácil pensar que Dios también está en contra nuestra.

Pero David nos recuerda que es todo lo contrario.


Cuando algo parece estar en nuestra contra, Dios es el Único, Quien es por nosotros.

Si parece que la vida está en contra suya, no culpe a Dios; ¡Búsquelo!


  • Él es nuestra Fortaleza. 

Esta fortaleza no es un sentimiento abstracto, sino una realidad, es Su Misma Presencia y Su Poder obrando a nuestro favor.


Hermanos Queridos, nunca olvidemos que El Cuidado Amoroso de Dios no comenzó el día en que nacimos, ni concluirá el día en que partamos de esta tierra, sino que va con nosotros desde antes de nacer y nos acompaña por el largo Camino de la Eternidad.


La Única Ayuda segura que recibimos en la vida proviene de Dios, y Su Cuidado se extiende más allá de nuestra existencia en este mundo.

Así que, cuando sienta que las cosas se tornan complicadas, recuerde y crea que nunca está solo, Dios está a su lado, presto para ayudarlo en lo que necesite.

¡DIOS LES SIGA BENDICIENDO!