Domingo, 1 de Marzo del 2026

Salmos 23:5 Parte 2

Día 1

Devocional escrito por Pastor Osvaldo Alfieri

Salmos 23:5 … Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.

Parte 2

 

Dios provee en cada una de nuestras áreas con abundancia, pues cuando “rebozamos”, cuando estamos “colmados” de Sus Bendiciones, éstas caen y tocan a quienes están cerca, y también a aquellas que Él permite que aparezcan en nuestro camino.

 

En el mundo antiguo, ungir a una persona con aceite tenía varios significados:

Ø Se usaba para simbolizar que una persona era elegida por Dios.

Ø Ungir a una persona con aceite era una señal de la aprobación de Dios.

Ø Las personas eran ungidas como un acto de santificación, para señalar cuando alguien se separaba para Dios.

Ø A los primeros cristianos se les animaba a orar y ungir con aceite a los enfermos, para ser sanados.

 

El rey David no nos dice en el Salmo 23, exactamente en qué estaba pensando, cuando escribió:  Unges mi cabeza con aceite.

·        David fue ungido tres veces.

Fue ungido en privado antes de hacerlo público.

Fue ungido para servir antes de liderar regionalmente.

Fue ungido para reinar toda la nación de Israel.

 

¿Sería el momento en que el Profeta Samuel visitó a su padre, habiendo sido enviado por Dios, para ungir a un nuevo rey? Podríamos decir cuando fue ungido en forma privada.

1 Samuel 16:13 Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David. Se levantó luego Samuel, y se volvió a Ramá.

 

¿O pensaría en la ceremonia de coronación muchos años después, cuando finalmente se convirtió en rey? Cuando fue ungido como rey sobre la casa de Judá en Hebrón, en forma regional.

2 Samuel 2:4 Y vinieron los varones de Judá y ungieron allí a David por rey sobre la casa de Judá. Y dieron aviso a David, diciendo: Los de Jabes de Galaad son los que sepultaron a Saúl.

 

¿O tal vez cuando fue en un momento en que pidió oración, y fue ungido de nuevo?
Cuando fue ungido como rey sobre todo Israel, en forma nacional.

2 Samuel 5:3 Vinieron, pues, todos los ancianos de Israel al rey en Hebrón, y el rey David hizo pacto con ellos en Hebrón delante de Jehová; y ungieron a David por rey sobre Israel.

Aunque la expresión de "pedir" que lo vuelvan a ungir no es literal, David fue ratificado en su posición por los líderes, lo que representa la confirmación de su llamado y la restauración o aumento de su autoridad tras momentos de crisis, como al buscar la guía de Dios tras la destrucción de Siclag.


Ø Las unciones simbolizan la Gracia, Autoridad y el Favor Divino en diferentes momentos de su vida.


 

En el camino, David se había ganado muchos enemigos.

David cenó en presencia de sus enemigos y ahora está ungido con aceite, el aceite de la bendición.

La Unción de Dios sobre su cabeza, con una Promesa:

De que Dios seguiría con él, confirmándole, dándole Su Aprobación.


Las palabras del Salmo 23 nos animan,  porque al leerlo, podemos apropiarnos de sus Verdades:

Ø También nosotros tenemos la certeza del Amor y la Presencia de Dios en cada tramo de nuestra vida. 


Cuando David escribió:  Unges mi cabeza con aceite, celebró tanto el contacto físico del aceite, como el Don del Espíritu de Dios derramado sobre él.

 

Ø Dios hace que nuestra vida reboce, que todo lo bueno que Él nos brinda se desborde, no se puedan contener…

 

A cada uno de nosotros se nos levantan adversarios, enemigos de la fe, que atentan contra nuestro llamado y quieren hacernos claudicar cuando la batalla arrecia…

Pero tener presente que Dios es nuestro Pastor debe darnos la paz de la Oveja que descansa bajo Su Cuidado.

 

Cuando nuestra copa rebosa del Espíritu Santo, transforma nuestro carácter y también nuestro entorno.

Haciéndonos testigos claves de la Maravillosa Provisión de Dios para alcanzar a los que todavía están perdidos.

Una copa rebosa cuando no puede contener todo lo que se le está vertiendo.

El contenido de nuestra copa es lo que debemos dejar que sea impartido.

 

Para concluir, debemos tener bien claro que Dios promete proveernos, pero siempre es nuestra la decisión.

Ø Así como un vaso no puede llenarse de agua limpia si ya está lleno de barro, tampoco podemos ser llenos del Espíritu Santo, si estamos llenos de pecado, orgullo o autosuficiencia.


Antes de poder ser llenos hasta rebosar, debemos vaciarnos de todo lo que impida la Obra del Espíritu en nuestras vidas.

Ø Solo cuando nuestros corazones están completamente llenos de Dios, podemos lograr todo lo que Él desea hacer en y a través de nosotros.

Deje que el Buen Pastor le pastoree.


Su Gracia no tiene límites para aquellos cuyos corazones le pertenecen por completo:

2 Crónicas 16:9a Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él

 

Decídase a ser lleno

Efesios 5:18 No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu,

 

Dios desea llenarnos con Su Espíritu hasta que nuestra copa esté rebosando.