Salmos 27:11
Día 8
Devocional escrito
por Roxana Astudillo de Díaz
Salmos
27:11 Enséñame, oh Jehová, tu camino, y guíame por senda de rectitud...
Dios
inspiró a través de Su Espíritu al Salmista David a escribir estas palabras.
Recordemos que David fue llamado desde su juventud, cuando era un pastor de
ovejas.
Dios tenía una meta y
un propósito con David.
Fue
siervo, un guerrero, líder y hasta llego a ser Rey de Israel; y como siempre no
podía faltar la oposición.
Cuántos
enemigos obtuvo David a lo largo de su vida, cuántos le quisieron pinchar el
globo y desanimarlo para que no llegue a su meta y a su propósito.
¿Te
pasó alguna vez que hiciste o proyectaste algo, y no falto el que te quiso
desanimar? Yo creo que sí, de una manera u otra todos hemos pasado por esta
situación.
Nos han dicho: “No vas a poder, no es lo tuyo, deja de gastar tu tiempo...”
·
Pero no hay nada
mejor para un cristiano que fortalecerse en Dios.
David tenía
experiencia en esto.
Como
dije en un principio, él era un guerrero, y en una de las tantas batallas que
tuvo, su familia y las familias del Pueblo fueron llevados cautivos.
Hasta el mismo Pueblo se le puso en contra, le invito a leer esta historia, se encuentra en 1Samuel 30:1- 31
Pero en el versículo 6 dice:
…Más
David se fortaleció en su Dios.
David también tenía
espíritu de líder
1Samuel 22:
1- 2 Yéndose luego David de allí, huyó a la cueva de Adulam; y cuando sus
hermanos y toda la casa de su padre lo supieron, vinieron allí a él. 2Y
se juntaron con él todos los afligidos, y todo lo que estaba endeudado, y todos
los que se hallaban en amargura de espíritu, y fue hecho jefe de ellos; y tuvo
consigo como cuatrocientos hombres.
·
Aún de grande
necesitaba ser enseñado y guiado.
Lo mismo nos pasa a
nosotros, cada uno con diferentes virtudes, algunos con muchas y otros con no
tantas, pero en fin, todos tenemos de ellas.
También tenemos
nuestras fallas, nos hemos equivocado y hemos errado en varias oportunidades
con cosas que hemos hecho, con decisiones que hemos tomado.
Ø Pero lo más importante y lo más necesario es reconocer
cuando metemos la pata, debemos buscar una solución y no volver a cometer el
mismo error.
David tuvo muchos
enemigos pero aprendió que él mismo podía ser uno de ellos, esto nos lleva a
reflexionar que a veces uno mismo, nuestra humanidad y carnalidad, es nuestro
propio enemigo.
No queremos ser enseñados
porque creemos que ya sabemos bastante y en el caminar con Dios, día tras día
aprendemos que Su Camino es Perfecto.
Salmos
27:11 Enséñame, oh Jehová, tu camino, y guíame por sendas de rectitud.
Senda de rectitud:
·
Ser dependientes de
Él y Su Palabra.
·
Ser íntegros
·
Pelear con la fuerza
y con la Sabiduría de Dios, aun amando a aquellos que consideramos nuestros
enemigos; no es fácil, pero con el Amor de Dios se puede, aprendemos que la
lucha que tenemos no es carnal, sino espiritual.
·
Aprendamos a hacer el
bien.
·
Aprendamos a
reconocernos.
SIN EL SEÑOR EN
NUESTRAS VIDAS, NO SOMOS NADA!!!
MUCHAS BENDICIONES...