Viernes, 8 de Marzo del 2024

Salmos 27:3

Día 8

Devocional escrito por  Mercedes Martínez de Stein.

Salmos 27:3  Aunque un ejército acampe contra mí, No temerá mi corazón; Aunque contra mí se levante guerra, Yo estaré confiado.

 

Angustia, tristeza, desanimo, desesperación, dolor, sufrimiento…

El Salmista decidió: ¡Yo estaré confiado!

David sufrió peligros, amenazas, desprecios, olvidos, menosprecios, ataques físicos...

Tú y yo no estamos exentos, sin embargo debemos estar confiados.

 

Ø Ningún Hijo de Dios está libre de problemas.

La Biblia dice:

Efesios 6:11Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.


Seguramente en muchas ocasiones el temor quiso venir a invadir su vida, pero aquí podemos ver la convicción de David sobre Quien es su Dios, eso es lo que le lleva a preguntarse ¿De quién temeré?


¿De dónde nace esta confianza? 

Esta tranquilidad nace del conocimiento de Dios que tenía el Salmista, está confiado porque Jehová es:

·        Su Refugio.

·        Su Salvación.

·        Dios Fuerte y Temible.

·        Es Luz en las tinieblas.

·        Guía por sendas de rectitud.

·        Él hace tropezar a tus enemigos.

 

2 Reyes 6:15-16 Y se levantó de mañana y salió el que servía al varón de Dios, y he aquí el ejército que tenía sitiada la ciudad, con gente de a caballo y carros. Entonces su criado le dijo: ¡Ah, señor mío! ¿ qué haremos?  16  Él le dijo: No tengas miedo, porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos. 

 

Ø Los creyentes debemos tener siempre la plena certeza  de que, en todo peligro, El Señor está con nosotros, nos defiende y libra en nuestras batallas.

 

A través de este versículo también podemos aprender  sobre el poder de la oración en nuestras vidas.

En lugar de centrarnos en nuestras preocupaciones y temores, debemos buscar en Dios nuestra  fortaleza.

Al orar, podemos encontrar la paz que necesitamos para mantener nuestra confianza.

Debemos recordar que Dios es Más Grande que cualquier problema que podamos enfrentar.

A través de la oración, podemos cultivar nuestra confianza y encontrar la paz que necesitamos para seguir adelante.

 

No temerá mi corazón;

Ø ¡No temerá mi corazón es una determinación!

Ø No aceptaré el temor que quiera infundirme el enemigo, no aceptaré el temor como un dardo de fuego, lo apagaré con la confianza de que estoy en las Manos de Dios.

 

Romanos 8:31 ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?

Lo contrario al temor es la confianza.

Ø La confianza de tener el Amor y el Poder de Dios a nuestro favor.

Ø ¡El Dios de los Cielos de nuestro lado!

 

Amigo te has preguntado:

¿Quién es tu dios? ¿En qué dios has confiado? ¿Le confiarías tu vida y tu seguridad al Dios de La Biblia?

 

Para el creyente, al tener al Único Dios Verdadero de su  lado, no importa la enfermedad, no importa el dolor, no importa la tristeza, no importa la amenaza, no importa el problema, ante la situación que esté atravesando, puede declarar como el Salmista: Yo estaré confiado.

 

Un corazón confiado alaba a Dios.

Un corazón confiado agradece a Dios.

Un corazón confiado está lleno de alegría porque sabe que esos dardos del enemigo, serán apagados, esos ataques y asechanzas serán frustrados, esos planes serán descubiertos y anulados.

¡Confiemos en El Señor,  Él nos sacará siempre a victoria!