Viernes, 29 de Septiembre del 2023

Salmos 32:10

                                                                                                                                                             Día 29

Salmos 32:10… Al que espera en Jehová, le rodea la misericordia.

Esperar en una de las cosas que más nos cuesta a  los seres humanos…

Esperar se define como la acción de permanecer donde uno está, o retrasar la acción hasta un momento en particular o hasta que suceda algo más.

No es un estado pasivo, sino algo que requiere esfuerzo.

Esperar también es algo con lo que todos los creyentes lidiamos mientras transitamos por este camino cristiano. 

·        Es necesario reflexionar en la importancia de saber esperar en Dios.

·        Esperar en el tiempo de Dios. Sí, esperar a Dios. 

Si Usted atraviesa situaciones en las que anhela ver un cambio y ha puesto su confianza en Dios, eso significa que está en el proceso de espera.

El Señor quiere alentarlo con Su Palabra, para que hasta que Él envié la respuesta, Usted sepa esperar.

Salmos 27:14 Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Jehová.

·        La espera es donde trabaja la confianza, la paciencia, es un trabajo en el que si ponemos empeño veremos los resultados.

En la espera, Dios trabaja, y nos rodea de Su Misericordia. Su Plan no es que desfallezcamos, o nos cansemos de esperar. En Su Misericordia nos asiste, fortaleciéndonos cada día para seguir en fe, alabándole, humillándonos, sometiéndonos, sabiendo que en El Tiempo de Dios, llegará lo que esperamos.

En nuestra congregación cantamos una bella alabanza que llena nuestro corazón cada vez que se la brindamos a Dios. Los salmistas escriben las expresiones de su corazón, oraciones que acompañan con música, pretendiendo tocar el corazón de Dios…

Somos bendecidos por nuestro Padre que siempre está atento, que sabe lo que esperamos, pero que también se goza cuando en el proceso, el corazón adorador se quebranta en alabanza.

En la espera, yo seguiré orando las montañas caerán.

En la espera, estaré firme adorando, Mi milagro llegará.

Aunque mis ojos no lo puedan ver, mi confianza está en Él,

Si la duda viene contra mí, Quien prometió es Fiel y cumplirá…

El milagro hecho está, El milagro hecho está, Yo lo creo, Yo lo creo

 

Tomo un ejemplo sencillo y práctico de lo que significa esperar:

En nuestra Familia hemos tenido varias experiencias de este tipo, al proponemos sembrar un árbol, para cuidar la preciosa planta que está creciendo, allí es necesario  poner un cerco.  Éste puede ser de diversos materiales, las más comunes son las piedras, en nuestra casa tenemos un duraznero, sembrado por mi Padre y mi Hijo mayor, hoy estoy cuidando un árbol de Palta, siembra y obsequio de mi Sobrina, que anhelamos ver crecer y disfrutar de los frutos…

En Capilla del Monte, hemos logrado tener unos bellos árboles de Espinillos, de los cuales disfrutamos su sombra, a razón de este cuidado.

Ø Ese cerco alrededor de árbol, es muy importante, para evitar que por un descuido, alguien  pueda llegar a pisarlo o destruirlo.

Ø Ese cerco marca que esa planta está en pleno desarrollo, que necesitará de nuestro cuidado, riego y de impedir que alguna plaga la dañe.

Ø Ese cerco señala que está allí e identifica que debemos esperar y contemplar su desarrollo.

 

·        Así sucede con nuestras vidas, en la espera de nuestro desarrollo, crecimiento y madurez de nuestra fe, Dios pone un cerco que es Su Misericordia.

·        Ella se renueva cayendo como una tenue lluvia cada día, para mantener fresca nuestra esperanza…

·        Ella mantiene la tierra blanda, llena de nutrientes para que las raíces se afirmen y podamos crecer.

·        La misericordia de Dios es el aliento, que nos sustenta cuando creemos desmayar…


En varios pasajes de La Palabra, Dios nos compara con árboles: como el olivo, la higuera, la vid, árboles que dan mucho fruto.

Como el sembrador al sembrar la preciosa semilla, la cuida hasta que se convierte en un árbol grande y robusto, así mismo El Señor nos ha dado vida, nos cuida, nos defiende de cualquier daño y de nuestros enemigos, en el proceso de nuestro crecimiento.


La Misericordia y la Compasión del Señor para Sus Hijos realmente no tienen medida, como la distancia entre el cielo y la tierra.

Dios se compadece de los que le temen, porque sólo Él conoce nuestra fragilidad.

Salmos 103:12-14  Cuanto está lejos el oriente del occidente, Hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones. 13 Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehová de los que le temen.14 Porque él conoce nuestra condición; Se acuerda de que somos polvo.

 

Somos árboles en el plantío de Jehová, que Él ha cercado con Su Misericordia

Isaías 61:3 y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.

 

Los que esperan en El Señor están rodeados de Su Misericordia, hay otras versiones que dicen que "el amor del Señor envuelve a los que en él confían."

Y al igual que ese cerco de protección se pone alrededor de un árbol para cuidarlo, así mismo la Misericordia y el Amor de Dios nos envuelven, nos rodean y nos protegen.

Su Gran Amor está alrededor de nuestra vida como un muro que nos abraza y nos guarda del mal.

Cuando vienen los tiempos de prueba, de dolor, o vivimos tiempos de alegría, en todo tiempo, el Amor de Dios siempre se mantiene allí, rodeándonos y envolviéndonos.

Su Misericordia se renueva cada día, para declarar cuando termina, que Su Promesa de protegernos ha sido Fiel, la ha cumplido. Dios es Fiel, siempre Fiel.

Lamentaciones 3:22-23 Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. 23 Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.

 

Salmos 32:10… Mas al que espera en Jehová, le rodea la misericordia.

Qué seguridad tan grande tenemos los que esperamos en El Señor, no estamos solos, ni desprotegidos, ni abandonados, estamos guardados por Él, estamos rodeados de Su Protección y sea lo que sea que nuestro adversario planifique en nuestra contra, a nosotros no llegará, porque El Señor con Su Amor nos envuelve con Su Presencia y no permite que el mal llegue a nosotros para dañarnos.


El Salmo 89 lleva por título, Pacto de Dios con David, es un Masquil de Etán ezraíta.

La palabra hebrea  Masquil significa  atento, inteligente.

Es un término que significa “instrucción”, y estos salmos dan instrucciones para el remanente fiel que

sí­ entenderá.

Nosotros debemos considerarnos ese remanente fiel, leamos toda la enseñanza de este Salmo y tomemos la instrucción. 

Salmos 89:1-2 Las misericordias de Jehová cantaré perpetuamente; De generación en generación haré notoria tu fidelidad con mi boca. 2 Porque dije: Para siempre será edificada misericordia; En los cielos mismos afirmarás tu verdad.

Etán, el Salmista, comienza este Salmo con una declaración de alabanza en un cántico, enfocado en las Misericordias.

Muchas palabras bíblicas como Misericordia , Compasión , Amor , Gracia y Fidelidad se relacionan con la palabra hebrea hesed, pero ninguna de ellas resume completamente el concepto.

Hesed no es simplemente una emoción o un sentimiento, sino que implica una acción en nombre de alguien que está en necesidad.

Hesed describe un sentido de Amor y Lealtad que inspira un comportamiento misericordioso y compasivo hacia otra persona.

Así manifiesta Dios Su Misericordia , Compasión , Amor , Gracia, Lealtad y Fidelidad a Su Pueblo siempre.

 

La Gran Misericordia de Dios dura para siempre, por lo que la alabanza a Él también debe cantarse perpetuamente.
Este es un Salmo con muchos problemas, pero la presencia de problemas no silenció la alabanza del salmista; él cantó sobre las Misericordias de Dios.

No tenemos una, sino muchas Misericordias que nos alcanzan, que nos rodean,  por lo tanto, también debemos multiplicar las expresiones de nuestro agradecimiento. 


Si vivimos tiempos difíciles, de adversidad, enfermedad, sufrimiento, pena, humillación o injusticia, y esperamos en nuestro Buen Dios, debemos estar seguros que en medio de esas aflicciones la Misericordia de Dios está alrededor nuestro, nos rodea, no se aparta de nosotros, al contrario nos cuida, nos guarda y nos defiende hasta el peligro haya pasado y veamos la respuesta del Señor.

 

Etán no solo experimentaba las Misericordias y la Fidelidad de Dios; también quería hacerlas notorias a los demás.

Esto era para el beneficio de todos, para que también pudieran experimentar la Fidelidad y Misericordia de Dios.

Y hasta nuestro tiempo esto es notorio.

Más importante aún, él quería difundir la Gloria y la Fama, quería que se extienda, que el mundo conociera de nuestro Glorioso y Todopoderoso Dios.

Para siempre será edificada misericordia; En los cielos mismos afirmarás tu verdad:

Etán dijo esto para declarar la Bondad de Dios.

Señalando el carácter permanente y perdurable de la Misericordia y la Verdad de Dios, y cómo Él había establecido estas cosas.

Nuestro  Señor nos alienta a esperar, en cada situación que enfrentamos aprendemos a esperar. Nuestra esperanza nunca será avergonzada, lo promete nuestro Dios.

Él se complace de los que le temen y esperan en su misericordia.

Salmos 147:11 Se complace Jehová en los que le temen, Y en los que esperan en su misericordia.

 

Confiemos, tomemos aliento cada día, esperemos en Dios, pues Su Promesa es Fiel. Teniendo en cuanta que según esperamos, será Su Misericordia sobre nosotros.  

Salmos 33: 22 Sea tu misericordia, oh Jehová, sobre nosotros, Según esperamos en ti.

 

Hay esperanza para quienes confiamos en El Señor, estamos rodeados por Su Misericordia, guardados, contenidos, protegidos, defendidos, cuidados… para crecer, desarrollar y madurar, llenos de frutos.

Esperando y rodeado de Su Misericordia es allí, es en ese lugar que necesitamos permanecer, seguros, abrazados por Su Gracia.

En esa confianza y seguridad debemos seguir adelante, sin desmayar.

La Poderosa Mano del Mejor Sembrador nos está cuidando, creceremos, no lo dude, y daremos los frutos que Dios está esperando.

Salmos 32:11 Alegraos en Jehová y gozaos, justos; Y cantad con júbilo todos vosotros los rectos de corazón

Cantémosle con gozo

Mi alma espera en El Señor, Él es mi Roca y Mi canción… me aferro a sus Promesas, en Cristo ciertas son, la Salvación es del Señor.