Salmos 32:10
Día 29
Salmos 32:10… Al que
espera en Jehová, le rodea la misericordia.
Esperar en una de las cosas que más nos cuesta a los seres humanos…
Esperar se define como la acción de permanecer donde uno
está, o retrasar la acción hasta un
momento en particular o hasta que suceda algo más.
No es un estado pasivo, sino algo que requiere
esfuerzo.
Esperar también es algo con lo que todos los
creyentes lidiamos mientras transitamos por este camino cristiano.
·
Es necesario reflexionar en
la importancia de saber esperar en Dios.
· Esperar en el tiempo de Dios. Sí, esperar a Dios.
Si Usted atraviesa situaciones en las que anhela
ver un cambio y ha puesto su confianza en Dios, eso significa que está en el
proceso de espera.
El Señor quiere alentarlo con Su Palabra, para
que hasta que Él envié la respuesta, Usted sepa esperar.
Salmos 27:14 Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu
corazón; Sí, espera a Jehová.
·
La espera es donde trabaja la confianza, la paciencia, es un
trabajo en el que si ponemos empeño veremos los resultados.
En la espera, Dios trabaja, y nos rodea de Su Misericordia. Su Plan no es que desfallezcamos, o nos cansemos de esperar. En Su Misericordia nos asiste, fortaleciéndonos cada día para seguir en fe, alabándole, humillándonos, sometiéndonos, sabiendo que en El Tiempo de Dios, llegará lo que esperamos.
En nuestra congregación cantamos una bella alabanza que llena nuestro corazón cada vez que se la brindamos a Dios. Los salmistas escriben las expresiones de su corazón, oraciones que acompañan con música, pretendiendo tocar el corazón de Dios…
Somos bendecidos por nuestro Padre que siempre está
atento, que sabe lo que esperamos, pero que también se goza cuando en el
proceso, el corazón adorador se quebranta en alabanza.
En la espera, yo seguiré orando las montañas caerán.
En la espera, estaré firme adorando, Mi milagro
llegará.
Aunque mis ojos no lo puedan ver, mi confianza está en Él,
Si la duda viene contra mí, Quien prometió
es Fiel y cumplirá…
El milagro hecho está, El milagro hecho está,
Yo lo creo, Yo lo creo
Tomo un ejemplo sencillo y práctico de lo que significa
esperar:
En nuestra Familia hemos tenido varias
experiencias de este tipo, al proponemos sembrar un árbol, para cuidar la
preciosa planta que está creciendo, allí es necesario poner un cerco. Éste puede ser de diversos materiales, las más
comunes son las piedras, en nuestra casa tenemos un duraznero, sembrado por mi
Padre y mi Hijo mayor, hoy estoy cuidando un árbol de Palta, siembra y obsequio
de mi Sobrina, que anhelamos ver crecer y disfrutar de los frutos…
En Capilla del Monte, hemos logrado tener unos
bellos árboles de Espinillos, de los cuales disfrutamos su sombra, a razón de
este cuidado.
Ø
Ese cerco alrededor de árbol, es muy importante,
para evitar que por un descuido, alguien pueda llegar a pisarlo o destruirlo.
Ø
Ese cerco marca que esa planta está en pleno
desarrollo, que necesitará de nuestro cuidado, riego y de impedir que alguna
plaga la dañe.
Ø
Ese cerco señala que está allí e identifica que
debemos esperar y contemplar su desarrollo.
·
Así sucede con nuestras vidas, en la espera de nuestro
desarrollo, crecimiento y madurez de nuestra fe, Dios pone un cerco que es Su
Misericordia.
·
Ella se renueva cayendo como una tenue lluvia cada día, para
mantener fresca nuestra esperanza…
·
Ella mantiene la tierra blanda, llena de nutrientes para que
las raíces se afirmen y podamos crecer.
·
La misericordia de Dios es el aliento, que nos sustenta
cuando creemos desmayar…
En varios pasajes de La Palabra, Dios nos compara con árboles: como el olivo, la higuera, la vid, árboles que dan mucho fruto.
Como el sembrador al sembrar la preciosa semilla, la cuida
hasta que se convierte en un árbol grande y robusto, así mismo El Señor nos ha dado
vida, nos cuida, nos defiende de cualquier daño y de nuestros enemigos, en el
proceso de nuestro crecimiento.
La
Misericordia y la Compasión del Señor para Sus Hijos realmente no tienen
medida, como la distancia entre el cielo y la tierra.
Dios
se compadece de los que le temen, porque sólo Él conoce nuestra fragilidad.
Salmos 103:12-14 Cuanto está
lejos el oriente del occidente, Hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones. 13 Como el padre se
compadece de los hijos, Se compadece Jehová de los que le temen.14 Porque él conoce nuestra
condición; Se acuerda de que somos polvo.
Somos
árboles en el plantío de Jehová, que Él ha cercado con Su Misericordia
Isaías 61:3 y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová,
para gloria suya.
Los que esperan en El Señor están rodeados de
Su Misericordia, hay otras versiones que dicen que "el amor del Señor envuelve a los que en él
confían."
Y al igual que ese cerco de protección se pone
alrededor de un árbol para cuidarlo, así mismo la Misericordia y el Amor de
Dios nos envuelven, nos rodean y nos protegen.
Su Gran Amor está alrededor de nuestra vida
como un muro que nos abraza y nos guarda del mal.
Cuando vienen los tiempos de prueba, de dolor, o
vivimos tiempos de alegría, en todo tiempo, el Amor de Dios siempre se mantiene allí, rodeándonos y envolviéndonos.
Su Misericordia se renueva cada día, para declarar
cuando termina, que Su Promesa de protegernos ha sido Fiel, la ha cumplido. Dios es Fiel, siempre Fiel.
Lamentaciones 3:22-23 Por la misericordia de Jehová no hemos sido
consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. 23 Nuevas son cada mañana;
grande es tu fidelidad.
Salmos 32:10… Mas al que espera en Jehová, le
rodea la misericordia.
Qué
seguridad tan grande tenemos los que esperamos en El Señor, no estamos solos,
ni desprotegidos, ni abandonados, estamos guardados por Él, estamos rodeados de Su Protección y sea lo que
sea que nuestro adversario planifique en nuestra contra, a nosotros no llegará,
porque El Señor con Su Amor nos envuelve con Su Presencia y no permite que el
mal llegue a nosotros para dañarnos.
El Salmo 89 lleva por título, Pacto de Dios con David, es un Masquil de Etán ezraíta.
La palabra hebrea Masquil significa atento, inteligente.
Es un término que significa “instrucción”, y estos salmos dan instrucciones para el remanente fiel que
sí entenderá.
Nosotros debemos considerarnos ese remanente fiel, leamos toda la enseñanza de este Salmo y tomemos la instrucción.
Salmos 89:1-2 Las misericordias de Jehová cantaré perpetuamente; De
generación en generación haré notoria tu fidelidad con mi boca. 2 Porque dije: Para siempre
será edificada misericordia; En los cielos mismos afirmarás tu verdad.
Etán, el Salmista, comienza este Salmo con una
declaración de alabanza en un cántico, enfocado en las Misericordias.
Muchas palabras bíblicas como Misericordia , Compasión , Amor
, Gracia y Fidelidad se relacionan con la palabra hebrea hesed, pero ninguna de ellas resume completamente el concepto.
Hesed no
es simplemente una emoción o un sentimiento, sino que implica una acción en
nombre de alguien que está en necesidad.
Hesed describe un sentido de Amor y Lealtad que inspira un comportamiento misericordioso y compasivo hacia otra persona.
Así manifiesta Dios Su Misericordia , Compasión , Amor , Gracia, Lealtad y Fidelidad a Su Pueblo siempre.
La Gran
Misericordia de Dios dura para siempre, por lo que la alabanza a Él también
debe cantarse perpetuamente.
Este es un Salmo con muchos problemas, pero la presencia de
problemas no silenció la alabanza del salmista; él cantó sobre las Misericordias de Dios.
No tenemos una, sino muchas Misericordias que nos alcanzan,
que nos rodean, por lo tanto, también debemos
multiplicar las expresiones de nuestro agradecimiento.
Si vivimos tiempos difíciles, de adversidad,
enfermedad, sufrimiento, pena, humillación o injusticia, y esperamos en nuestro
Buen Dios, debemos estar seguros que en medio de esas aflicciones la Misericordia
de Dios está alrededor nuestro, nos rodea, no se aparta de nosotros, al
contrario nos cuida, nos guarda y nos defiende hasta el peligro haya pasado y
veamos la respuesta del Señor.
Etán no solo experimentaba las Misericordias y la Fidelidad de Dios; también quería hacerlas notorias a los demás.
Esto era para el beneficio de todos, para que
también pudieran experimentar la Fidelidad
y Misericordia de Dios.
Y hasta nuestro tiempo esto es notorio.
Más importante aún, él quería difundir la Gloria y la Fama, quería que se extienda, que el mundo conociera de nuestro
Glorioso y Todopoderoso Dios.
Para siempre será edificada misericordia; En los cielos mismos afirmarás
tu verdad:
Etán dijo esto para
declarar la Bondad de Dios.
Señalando el carácter permanente
y perdurable de la Misericordia y
la Verdad de Dios, y
cómo Él había establecido estas cosas.
Nuestro
Señor nos alienta a esperar, en cada situación que enfrentamos
aprendemos a esperar. Nuestra esperanza nunca será avergonzada, lo promete
nuestro Dios.
Él se complace de los que le temen y esperan en
su misericordia.
Salmos 147:11 Se complace Jehová en los que le temen, Y en los que
esperan en su misericordia.
Confiemos, tomemos aliento cada día, esperemos en Dios, pues
Su Promesa es Fiel. Teniendo en cuanta que según esperamos, será Su
Misericordia sobre nosotros.
Salmos 33: 22 Sea tu
misericordia, oh Jehová, sobre nosotros, Según esperamos en ti.
Hay esperanza para quienes confiamos en El Señor, estamos
rodeados por Su Misericordia, guardados, contenidos, protegidos, defendidos,
cuidados… para crecer, desarrollar y madurar, llenos de frutos.
Esperando y rodeado de Su Misericordia es allí, es en ese
lugar que necesitamos permanecer, seguros, abrazados por Su Gracia.
En esa confianza y seguridad debemos seguir adelante, sin
desmayar.
La Poderosa Mano del Mejor Sembrador nos está cuidando,
creceremos, no lo dude, y daremos los frutos que Dios está esperando.
Salmos 32:11 Alegraos
en Jehová y gozaos, justos; Y cantad con júbilo todos vosotros los rectos de
corazón
Cantémosle con gozo
Mi alma espera en El Señor, Él es mi Roca y Mi canción… me
aferro a sus Promesas, en Cristo ciertas son, la Salvación es del Señor.