Salmos 32:6
Día 24
Salmos 32:6
Por esto orará a ti todo santo en el tiempo en que puedas ser hallado.
La palabra “por
esto” indica el resultado de una acción pasada.
En este caso, por haber confesado y por habernos
arrepentido de nuestros pecados, hemos sido perdonados.
Salmos 32:5 Mi pecado te
declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a
Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado. Selah
El Salmo comienza con dos bienaventuranzas:
Salmos 32:1-2
Bienaventurado
aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado. 2 Bienaventurado
el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad, y en cuyo espíritu no hay
engaño.
Notemos las
tres palabras usadas con tanta frecuencia para
denotar la desobediencia a Dios: trasgresión, pecado e
iniquidad.
El salmista usa tres palabras para pecado en estos versículos:
ü Transgresión, en hebreo pesha, que es rebelión. La
idea de transgresión es
cruzar la línea, desafiar la autoridad.
ü Pecado, en hebreo jata, significa errar el
blanco. La idea de pecado es
quedar corto o de errar al blanco.
ü Iniquidad, en hebreo von que es maldad, culpa. La idea de iniquidad es de estar torcido o
distorsionado.
Las usa como
sinónimos, lo que es típico del paralelismo en la poesía hebrea, pero a la vez
cada uno agrega un aspecto distinto para cubrir todo lo que es pecado.
Como el párrafo da tres palabras para definir el pecado, también da tres explicaciones del perdón: perdonado, cubierto y no atribuye culpa, iniquidad.
La
palabra traducida por perdón en
el original es quitar,
como una carga que es quitada o una barrera eliminada.
La palabra cubierto viene de la palabra kasá que significa cubierta, cobijar.
·
Eso es lo que hace la Sangre de Cristo.
La palabra culpa en hebreo kjasháb se traduce por considerar, tomar en cuenta; en este caso Dios toma en cuenta la iniquidad.
Por mucho tiempo David encubrió su pecado dijo: Mientras callé.
Salmos 32:3 Mientras callé, se
envejecieron mis huesos En mi gemir todo el día.
Podemos
encubrir nuestros pecados ante los hombres, pero ante Dios estamos desnudos.
ü Sólo Dios con el Sacrificio de Cristo Jesús y
Su Sangre derramada por nosotros, puede cubrir efectivamente nuestro pecado.
ü Y sólo Dios tiene la capacidad de perdonar
nuestro pecado, y traer restitución a nuestra vida.
Encubrir
el pecado es una maldición
Proverbios 28:13 El que encubre sus pecados, no prosperará.
Hay un
modo de encubrirlo, que es no confesarlo, o lo que es peor, negarlo.
Pero Dios nos espera, y quiere escuchar nuestro corazón, para ser liberados de tan pesada carga,
Salmos 32:5
Mi pecado te
declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a
Jehová; y tú perdonaste la maldad de mi pecado.
ü No hay dicha mayor que ser reconciliado con Dios y saber que los pecados han sido perdonados.
ü Obviamente previo al proceso de ser perdonado y cubierto nuestro pecado, debe haber
ocurrido el arrepentimiento y la confesión del
pecado.
Esa es la Promesa de Dios para todo aquel que se arrepiente y confiesa su pecado:
1 Juan 1:9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad
ü El perdón
estaba listo y esperando a David mientras él estuviera de acuerdo con
Dios sobre la naturaleza y culpa de su pecado.
ü La restauración
estaba lista, pero la confesión de pecado era el camino para ello.
ü Del mismo modo Dios
aguarda para dar perdón a toda la
humanidad pecadora, claramente entre ellos, también estuvimos nosotros.
ü Hay grandes bendiciones prometidas
para quien se arrepiente y confiesa sus
pecados.
“Por esto” disfrutamos de muchos privilegios que este precioso Salmo nos enseña:
·
Podemos orar en todo tiempo
Salmos 32:6
Por esto orará a ti todo santo en el tiempo en que puedas ser hallado.
Dios promete oírnos cuando le clamamos
Jeremías 33:3 Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas
que tú no conoces.
En nuestro tiempo de oración tenemos la oportunidad
de expresarle al Señor nuestras dificultades, e incluso pedirle perdón por
entristecer al Espíritu Santo por nuestra falta de sabiduría cuando fallamos.
Además, a través de la oración, podemos oír la voz
del Señor cuando Él nos da las instrucciones necesarias para nuestra vida.
·
Podemos confiar totalmente en Dios.
Salmos 32:6
Ciertamente en la inundación de muchas aguas no
llegarán estas a él.
El Pueblo de Dios siempre confiará en la Ayuda de su Dios porque sabe que en Él hay Fortaleza, salida de cada problema, respuesta a su necesidad. En Dios tenemos seguridad en el tiempo de problemas
Salmos 27:5 Porque él me esconderá en su
tabernáculo en el día del mal; Me ocultará en lo reservado de su morada; Sobre
una roca me pondrá en alto.
Dios nos esconderá bajo Su Protección.
Salmos 119:114 Mi escondedero y mi escudo eres
tú; En tu palabra he esperado.
·
Somos liberados de las situaciones angustiosas.
Salmos 32:
7 Tú
eres mi refugio; me guardarás de la angustia; Con cánticos de liberación me
rodearás. Selah
Este
versículo finaliza con la palabra Selah, que significa "detenerse, hacer una pausa, mirar y escuchar".
ü Se nos invita a reflexionar sobre lo que
hemos leído.
ü Se trata de una pausa musical y nos
imaginamos que aquí la orquesta no interpretaba música alguna, y que el coro
tampoco cantaba.
ü Era un momento de silencio para que uno
pudiera pensar en lo que se había cantado.
Nos invita a reflexionar que Dios nos guarda, que
sobre nosotros, rodeándonos hay canciones de libertad sobre aquello que nos
quiere oprimir o encarcelar
Esto no quiere decir que nunca vamos a pasar por
momentos de peligros y de dolor.
Como humanos estamos expuestos a sufrimientos,
dolores y otras situaciones tristes.
Pero en todo, Dios estará para ayudarnos y
librarnos de situaciones angustiosas
Salmo 34:19 Muchas son las aflicciones del
justo, Pero de todas ellas le librará Jehová.
En medio de la
adversidad Él nos sacará de la desesperación, de lo que pretende hundirnos, afirmará
nuestros pies.
Salmo 40:2 Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; Puso
mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.
Esto indica que nuestro Dios nos fortalece.
Sin embargo, para apropiarnos de estos beneficios tenemos que conocer profundamente la Palabra de Dios.
·
Debemos conocer Sus Promesas con todas las condiciones y
aplicarlas a nuestra vida, según sea nuestra necesidad.
Salmos 32:8 Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; Sobre ti fijaré mis ojos. 9 No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento, Que han de ser sujetados con cabestro y con freno, Porque si no, no se acercan a ti.
Es preciso saber que en nuestro caminar, en
nuestra vida, podemos contar con que el Señor nos va a guiar e instruir, que
nos va a dar consejos para que vayamos por el mejor camino; para que tomemos
las mejores decisiones, para que vivamos de la mejor manera. Podemos confiar
plenamente en que Él lo va a hacer.
Pero, la segunda parte del versículo no
advierte que no debemos ser como un animal, sin entendimiento, que necesita un
freno para ser controlado. Él nos va a guiar si estamos dispuestos a no ser como esos animales…
Debemos permitir
que Él nos guíe, dirija nuestro caminar.
Proverbios 3:6 Reconócelo en todos tus caminos,
Y él enderezará tus veredas.
·
Debemos esperar en Dios, confiar plenamente en Él
Salmos 32:9
Muchos dolores habrá para el impío; Mas
al que espera en Jehová, le rodea la misericordia.
Si nos alejamos de Dios, podemos enfrentar muchas dificultades que nos generan dolor y sufrimiento, pero si le seguimos y confiamos en Su amor, podemos estar seguros de que Él nos rodeará con Su misericordia y nos protegerá. La palabra esperar está en sinónimo con confiar.
La meta de todo creyente debe de ser confiar completamente en Dios deleitándonos en Él, en Su Provisión Completa y Plena. Esa confianza en Dios, hizo que David la expresara en alabanza.
·
Tenemos un nuevo cántico para Dios.
Salmos 32:11 Alegraos en
Jehová y gozaos, justos; Y cantad con júbilo todos vosotros los rectos de
corazón.
Desde el momento en que alcanzamos el Perdón de
Dios, nos convertimos en personas útiles en las manos de Él. Y, como
resultado, de nuestro corazón brota un cántico nuevo. Además, nuestros
familiares y vecinos lo sabrán, y es posible que ellos también lleguen a Dios
por nuestro testimonio.
Este salmo nos lleva reconocer que somos
pecadores y que necesitamos venir en arrepentimiento al Señor, de modo que
podamos apreciar la dicha del perdón.
Invita a aquellos que todavía están cargando con el pecado, a correr al Señor Jesucristo, Quien asegura el Perdón Divino, y por la Gracia de Dios, poder ser instruido en el Camino para no volver a errar.
Quienes le hemos recibido somos llamados a compartir el Mensaje del Evangelio a nuestro entorno, proclamando la esperanza y liberación del juicio venidero, para todos aquellos que vienen al Señor en arrepentimiento y fe.
Gocémonos con todos aquellos que esperan en El Señor, aquellos que ahora les rodea la Misericordia, aquellos que hemos experimentado la dicha del perdón