Salmos 3:3.
Día 3
Devocional escrito
por Ariel Soloaga
Salmos
3:3... Jehová, eres escudo alrededor de mí, mi gloria, y el que levanta mi
cabeza.
Si observamos el título de este Salmo podemos ver dos cosas:
1.
Una oración temprana y de confianza en Dios.
2.
Un gran problema familiar de David, El
salmista, con su hijo Absalón.
Antes
de ver la confianza en Dios, entendamos que David tuvo un GRAN problema familiar.
Literalmente
una guerra se había desatado en su casa, su propio reino.
·
Esta historia se
encuentra en el 2
Libro de Samuel capítulo 15 y termina en el capítulo
18.
Hermanos,
hoy debemos entender que ya no tenemos lucha contra sangre y carne como lo
declara La Palabra de Dios.
Efesios
6:12 Porque no
tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra
potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este mundo, contra
las fuerzas espirituales de maldad en las regiones celestes.
Traslademos la lucha que tuvo David, en conflictos o pruebas
que se pueden levantar en nuestra vida cotidiana y veamos a través de La Palabra,
como Dios nos da el “Escudo de la Fe”.
Efesios 6:16 Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los
dardos de fuego del maligno.
Solo daré 3 ejemplos que pueden ser un problema de cada día.
·
Económico
·
Salud
·
Espiritual
Económico:
Debemos entender que Dios
tiene el control de nuestra economía.
2 Corintios 9:10 Y el que da semilla al que siembra, y pan al que
come, proveerá y multiplicará…
Salud:
Él es nuestro sanador.
Isaías 53:5… Y por su llaga fuimos nosotros curados.
Espiritual:
Nuestra alma prospera en las Manos de nuestro DIOS, 3 Juan nos dice
3 Juan 1:2 Amado yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y
que tengas salud así como prospera tu alma.
¡Hermano,
no pierdas tu confianza en Dios!
Cualquiera
fuera la dificultad o la prueba que se levante en tu vida o en tu casa,
Dios
levantará nuestra cabeza y nos dará una nueva victoria.