Salmos 33:12
Día
26
Devocional
escrito por Cristina Remus de Medina Celis
Salmos
33:12 Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová…
Este versículo nos habla acerca de
la importancia de la relación entre Dios y Su Pueblo, y cómo esto es una Bendición
para la Nación que Lo reconoce como su Dios.
La palabra Bienaventurada significa Feliz,
Dichosa o Afortunada, esto nos da a entender claramente de la importancia
que tiene Dios en la vida de una Nación.
Si bien cuando se habla del Pueblo Escogido
por Dios lo primero que se viene a la mente es Israel.
Pero también nos da a entender que
Dios tiene un Plan específico para cada Nación.
Por el hecho que Dios ha escogido a
Israel como Su Heredad, no significa que desechó al resto del mundo.
Si miramos la historia de los
israelitas no difiere en nada de nosotros, fueron y son gente con las mismas
falencias y pasiones como el resto de la humanidad.
Lo que los diferenció fue la Presencia de Dios obrando Su Plan Sobrenatural a lo largo de su peregrinación hasta la Tierra Prometida y aún hoy, pleno Siglo XXI las Promesas sobre Israel siguen y seguirán vigentes hasta el fin.
Isaías 54:17 Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás
toda lengua que se levante contra ti en juicio. Esta es la herencia de los
siervos de Jehová.
Somos testigos que Israel es
Bienaventurado.
A través de la tecnología podemos
observar en vivo, como Dios protege esa Nación de todo ataque.
Por lo tanto, éste versículo afirma
que también es cierto, la Bienaventuranza es también para todas las demás
naciones que se vuelvan al Señor.
Bienaventurada
la nación cuyo Dios es El Señor...
Son quienes disfrutan del Único
Dios Verdadero y Maravilloso, y son parte de la Creación, como de la Providencia,
especialmente en la Gracia, la cual, si bien
puede tener una relación principal
con Israel, cuyo trato de Dios fue siempre de una manera muy especial, aunque no
debe limitarse solamente a ellos, porque Él también es el Dios de los gentiles.
Les
invito a leer: Hechos 10:1-48; Romanos 1:16-20; Efesios
3:5-8; Lucas 2:30-32
Dios se revela a todas las naciones,
Su Voluntad es salvarlas.
Independientemente de eso Él escoge
para sí una generación, una Nación Santa, y Pueblo Particular, tanto judíos
como gentiles, dentro del cual usted y yo somos parte.
El Señor es el Dios nuestro, el
cual no solo es el Dios Creador y de Provisión, sino el Dios de toda Gracia. Debemos
honrarle, viviendo felices.
Él nos promete que no nos faltará
ningún bien, ni temeremos de ningún mal, estamos en Su Corazón, y no podemos
ser separados de Su Amor.
Isaías 49:16 He aquí en mis manos te tengo esculpida, delante de mí
están siempre tus muros.
El Señor afirma que nunca olvida a Su
Pueblo y que, a pesar de las dificultades, Su Protección y nuestra identidad
están siempre delante de Él.
Seremos ayudados, fortalecidos, y sostenidos
con la Diestra de Su Justicia;
Romanos 8:28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien.
Fuimos
escogidos por El Señor para ser parte Su Pueblo, para ser Su Posesión, Él nos
llama:
1 Pedro 2:9… Linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo
adquirido por Dios...
Malaquías 3:17 Y serán para mí especial tesoro, ha dicho Jehová de los
ejércitos, en el día en que yo actúe; y los perdonaré, como el hombre
que perdona a su hijo que le sirve.
Este Salmo nos llama a reflexionar sobre la relación entre Dios y nuestra Nación, y cómo nuestra fe y confianza en Él, pueden impactar y ser una bendición para nosotros y nuestra Nación.
Es muy importante reconocer a Dios y buscar Su Dirección y Guía en todo lo que hacemos, para fortalecer nuestra comunión íntima con Él.
Cada
uno de nosotros somos desafiados, como parte de nuestra Nación, tenemos la
oportunidad de cultivar una fe autentica, que refleje el Gozo, la Presencia de
Dios y la Voluntad Divina en nuestras vidas.
Para testimonio donde Dios nos permita movilizarnos, y así testificar que la verdadera felicidad proviene de vivir en la Voluntad del Único Dios Verdadero que hizo los Cielos y la Tierra y todo lo que en ellos hay.
Mientras
escribo, este devocional no puedo evitar recordar una alabanza que me resuena
en mis oídos y que tantas veces cantamos...
Somos el Pueblo de
Dios,
Somos un Pueblo Especial,
Llamados para anunciar
Las Virtudes de Aquel
Que nos llamó a Su Luz.
Somos el Pueblo de Dios
Su Sangre nos redimió
Y Su Espíritu dio
Para darnos Poder
Y ser testigos de Él.
Y llevaremos Su Gloria
A cada Pueblo y Nación
Trayéndoles esperanza
Y Nuevas de Salvación.
Y Su Amor nos impulsa
No nos podemos callar
Anunciaremos al mundo
De Su Amor y Verdad.
¡El Señor les siga
bendiciendo Pueblo del Señor!