Salmos 33:20
Día 1
Devocional escrito por Silvia Moreno de Alfieri
Salmos 33:20 Nuestra alma espera a Jehová; Nuestra ayuda y nuestro escudo es él.
Un mensaje alentador para nuestro corazón.
Salmos 33:20-22 Nuestra alma espera a Jehová; nuestra ayuda y nuestro escudo es Él. 21 Por tanto, en Él se alegrará nuestro corazón, porque en su santo nombre hemos confiado. 22Sea tu misericordia, oh Jehová, sobre nosotros, según esperamos en ti.
Somos prisioneros de esperanza…
Significa estar atado y tejido en la fe por encima del miedo,
incluso frente a los desafíos y la adversidad.
Implica
confiar en el plan de Dios, creer que Él cumplirá sus promesas, sin importar
las circunstancias.
- Pero honestamente a la mayoría de los creyentes nos
cuesta mucho el esperar…
En nuestra vida siempre atravesaremos temporadas de pruebas,
en ese momento es importante escuchar la Palabra de Dios, porque es ella la que
nos sostiene.
El que espera desespera dice un refrán del mundo....
Ø Dios te llama prisionero de la
esperanza, no de la desesperanza
En Zacarías, Dios
tiene una palabra para Su Pueblo.
Zacarías 9:12 Volveos a la fortaleza, oh
prisioneros de esperanza; hoy también os anuncio que os restauraré el doble.
Ø Un Hijo de Dios es llamado a
aprender a esperar, a que nuestra alma “Se encadene a la esperanza” que El
Señor nos brinda.
Dios nos llama prisioneros de esperanza.
Todos alguna vez fuimos prisioneros de la desesperanza.
La desesperanza puede venir en forma de pensamientos oscuros,
debido a las situaciones que atravesamos, invadiendo nuestra mente, causando
noches de insomnio y miedo al futuro.
Nuestro enemigo y aun las situaciones de este mundo nos susurran
al oído que no tengamos esperanza, pero Dios nos dice que No escuchemos la voz
de la desesperanza, sabemos de donde proviene, el príncipe de este mundo y su
sistema nefasto quieren convencernos, pero nuestro
Dios es un Dios de esperanza. ¡Aleluya!
Ø Promete que quienes esperemos en Él no seremos avergonzados.
Joel 2:26 Comeréis hasta saciaros, y alabaréis el nombre de Jehová vuestro Dios,
el cual hizo maravillas con vosotros; y nunca jamás será mi pueblo avergonzado.
En medio de las tribulaciones de la vida, la
Promesa de que no serás avergonzado resplandece como un faro
de esperanza en La Biblia.
Esta frase deriva de la profunda confianza que Dios nos ofrece a través de Sus Palabras.
Ø Dios tiene todo lo que Usted y yo necesitamos, solo debemos esperar en Él.
Aunque con sinceridad debo decirle que esperar no
es algo que disfrute mucho, pero como Dios
es Bueno, me ha ayudado a madurar en
esta área de la mejor manera: “esperando”.
Seguramente estará de acuerdo conmigo que esto de “esperar” no es tan fácil, en medio del
proceso perdemos la paz, nos da ansiedad por la respuesta, quisiéramos que Dios
no tardara tanto en esto y sobre todo, que la respuesta final sea exactamente lo
que deseamos.
Ø Dios nos ha enseñado que lo
que más desea es que aprendamos a confiar en Él.
Romanos 10:11 Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado.
Al creer en Su Palabra, podremos encontrar esperanza en el proceso, aunque en
nuestra mente sea difícil comprenderlo.
El Salmo33 nos dice que nuestro corazón se alegrará porque hemos confiado en Su Nombre.
Salmo33:21 Por tanto, en él se alegrará nuestro corazón, Porque en su
santo nombre hemos confiado.
Claro que es un proceso, y en “la espera” debemos permanecer firmes en
lo que hemos creído. El Espíritu Santo
produce en nosotros el maravilloso fruto de la paciencia…
Salmo 40:1 Pacientemente esperé a Jehová, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor.
Ø La esperanza siempre está
relaciona a una prueba de nuestra fe… la prueba siempre producirá paciencia.
Dios desea que esperemos en Él con paciencia,
ü Él nunca llega antes.
ü Nunca llega tarde.,
ü Siempre lo hace justo a
tiempo, oportunamente.
ü Tiene control de todo, No se
le escapa nada
ü Y sobre todo es Sabio en
determinar los tiempos y el proceso que más nos beneficie.
Ninguno de nuestro procesos será fácil… las pruebas
están diseñadas por Dios, el Dueño del Propósito.
Su Plan es Perfecto, debemos aprender a confiar y
demostrar que nuestra fe es verdadera con nuestros actos.
He pasado por varios procesos, como Usted Amado
Hermano, los hemos atravesado y Dios ha sido Fiel cumpliendo cada una de Sus
Palabras.
- La demanda es permanecer firmes.
Mientras escribo inunda mi alma pensamientos de
diferentes momentos en mi caminar con Jesús y agradezco que Su Presencia me
haya fortalecido, pero también que haya puesto en mi camino personas de fe, de
impulso, de oración, de adoración… que me ayudaron a forjar la esperanza…
Nuestro Amado Hermano Norberto Medina Celis,
adorando al Señor, en alabanza, ha inspirado mi alma “en la espera”, momentos de quebrantamiento, donde nuestra alma
clamaba como el siervo, bramando por Su Presencia…
Agradezco a Dios por cada expresión de aliento, por
cada momento en que esperar me abrumaba… adorarte Señor ha sido nuestra
fortaleza.
Aunque mis ojos no le puedan
ver, mi confianza está en Él,
Y si la duda viene contra mí,
Quien prometió es Fiel y cumplirá…
El milagro hecho está, El
milagro hecho está, yo lo creo.
Hemos adorado a Dios en nuestros quebrantos,
derramando nuestra alma delante de Su Presencia…
En la espera, yo seguiré orando
la montaña moverá…
En la espera estaré firme y adorando, milagro llegará…
Salmos 130:6
Mi alma espera a Jehová Más que los
centinelas a la mañana, Más que los vigilantes a la mañana.
Ø Dios desea que permanezcamos
clamando a Él por Su Respuesta.
Jeremías 33:3 Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.
En la intimidad de Su Presencia somos forjados, trabajados por Dios,
nuestra confianza está en que Él está en
control y siempre llega a tiempo.
Samos 40:17 Aunque afligido yo y necesitado, Jehová pensará en mí. Mi ayuda y mi libertador eres tú; Dios mío, no te tardes.
Sin dudar, Él, a pesar de lo angustiados que nos
sintamos, está pensando en nosotros, sí, el Dios Creador, nuestro Padre Todopoderoso
está pensando en nosotros.
Si Usted se encuentra en “la espera”, conforte su alma leyendo La Palabra, hay muchísimas expresiones de aliento, de fortaleza, que llenan nuestro corazón de fe…
Abrace
la Palabra, ancle su alma a Ella, y recuérdela en todo momento.
Salmos 27:13-14 Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes. 14 Aguarda a Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Jehová.
Este Salmo me acompaña en todos mis procesos, mi
almohadón donde doblo mis rodillas y derramo mi alma a los Pies del Señor, lo tiene grabado, para
que lo lea, y nunca olvide que Dios
tiene aliento fresco, animo renovado, firmeza para nuestra fe, esperanza para
nuestro porvenir.
En la aflicción de nuestra alma, en el quebranto del corazón, cuando
pareciera que hemos perdido el aliento, recordemos las palabras del Salmista:
Señor Tú eres mi ayuda, eres mi escudo, eres mi libertador…
Dios mío, no te tardes…
La esperanza hace anidar
en nuestro corazón cada Promesa que Dios ha dado.
La esperanza
visualiza Su Misericordia.
La esperanza descansa
en El Poder de Dios.
La esperanza se
sustenta de la fe en Dios y Su Palabra.
La esperanza
fortalece nuestra alma y se escuda en Él.
La esperanza
producirá alegría en el corazón de quienes han confiado.
Dios Amado, Salvador de
nuestra alma, esperamos en Ti.
Salmos 33:16
El rey no se salva por la multitud del ejército, Ni escapa el valiente por la
mucha fuerza. 17 Vano para salvarse es el
caballo; La grandeza de su fuerza a nadie podrá librar. 18 He aquí el ojo de Jehová
sobre los que le temen, Sobre los que esperan en su misericordia, 19 Para librar sus almas de
la muerte, Y para darles vida en tiempo de hambre. 20 Nuestra alma espera a Jehová; Nuestra ayuda y
nuestro escudo es él. 21 Por
tanto, en él se alegrará nuestro corazón, Porque en su santo nombre hemos
confiado. 22 Sea
tu misericordia, oh Jehová, sobre nosotros, Según esperamos en ti.