Miércoles, 13 de Marzo del 2024

Salmos 34:13

Día 13

Devocional escrito por Josefina Díaz

Salmos 34:13 Guarda tu lengua del mal, y tus labios de hablar engaño.

 

Si comenzamos leyendo el título de este precioso capitulo dice “La protección Divina”, quiere decir que para contar con esa protección, debemos de cumplir lo que Dios nos dice en Su Palabra.

 

Creo que todos siempre tenemos algún tema para hablar: de la vida, de la familia, del trabajo, de problemas, de cosas lindas que nos suceden, siempre pero siempre, hay un tema de charla.

Y más cuando hablamos con personas con las que nos llevamos bien o tenemos afinidad, sacamos temas de hasta donde no los hay.

 

Pero... ¿Cuántas veces nos encontramos hablando de más?

Comienza diciendo este Salmo “Guarda tu lengua del mal...”

Ø La lengua es una herramienta poderosa que puede usarse tanto para bien como para mal, en segundos puede desatar un caos.

Santiago 3:5-6 Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡Cuán grande bosque enciende un pequeño fuego! 6Y la lengua es un fuego, en un mundo de maldad...

 

·        Siempre vamos a hablar de lo que haya en nuestro corazón.

Mateo 12:34 … De la abundancia del corazón, habla la boca.

Con nuestras palabras podemos bendecir, animar, consolar, hasta enseñarle a otro, pero todo siempre va a depender de lo que haya en mi corazón.

Si bien, hay momentos donde el enojo o la bronca pueden asaltar a nuestras vidas,  qué importante es que esa situación no haga que nuestra lengua peque.

 

·        Si yo cuido de lo que hablo, también estoy cuidando, para quien esté a mi lado, tampoco peque.

Nuestro versículo devocional continua diciendo “... y tus labios de hablar engaño”

Ø Aquí vemos que el problema no es sólo hablar de más, sino  también, de hablar mintiendo.

Las famosas “mentiritas piadosas” no existen, el fin  es que es una mentira y es contado por pecado.


Este versículo nos invita a que podamos examinarnos.

Yo me hago estas preguntas, y te invito a que también puedas hacértelas.

No es para sentirnos mal, sino para darnos cuenta en qué situación nos encontramos hoy.

·        ¿Estoy hablando con sinceridad? ¿Mi lengua, la estoy utilizando para edificar a otro? ¿De qué está lleno mi corazón?

 

Es importante que podamos tomar conciencia de que nuestras palabras tienen poder.

Proverbios 18:21 La muerte y la vida están en poder de la lengua...

 

¡Que Dios nos ayude!

No sé en qué situación te encuentres hoy, pero sí sé que el Espíritu Santo está para ayudarnos a cambiar nuestra forma de hablar, que quiere quitar todo engaño de nuestra vida y por sobre todas las cosas, nos quiere hacer Nuevas Criaturas.


Como Iglesia de Cristo, estamos en un tiempo donde en el mundo, el engaño y la mentira abundan, pero esto no debe afectar a los Hijos de Dios, debemos de hablar con amor, con verdad, y sobre todo edificar a quien esté a nuestro lado.

 

¡MARQUEMOS LA DIFERENCIA!

Comenzamos diciendo que este capítulo lleva por título “La protección divina”, yo creo que todos queremos la Protección de Dios, por eso te animo a que podamos sincerarnos ante Él.

Dios nos ama, somos Sus Hijos y quiere nuestro bien, pero también quiere que en este tiempo seamos bendición para quienes nos rodean y aún para quienes no nos conocen.

Seamos ejemplo, hablemos de las Maravillas que hace Dios con nosotros, quitemos todo engaño de nuestras vidas y reflejemos Su Amor en nuestro andar.

¡Dios les siga bendiciendo!