Martes, 12 de Noviembre del 2024

Salmos 37:24

Día 12

Devocional escrito por Celia Vega

 

Salmos 37:24 Cuando el hombre cayere, no quedará postrado, porque Jehová sostiene su mano.

 

Qué tremenda Promesa de Dios, creo que unos de los grandes miedos del ser humano es caer.

La vida está llena de altibajos y recibimos este versículo como una Promesa de Esperanza, recordándonos que cuando el hombre cae no quedará postrado, porque Dios lo sostiene.

 

·        Me pregunto ¿Por qué a veces caemos?

Caemos porque nos tropezamos con errores, y tiempos difíciles, problemas de salud, perdida de seres queridos entre otras cosas.

Nos debilitamos y sucumbimos, pero Dios nos promete que no estaremos solos ni postrados para siempre, aunque aparentemente no haya salida.

 

·        ¿Y cómo aplicamos este Salmo a nuestras vidas?

Está Promesa es un recordatorio de que si confiamos en Él encontraremos en Su Ayuda la superación ante cualquier obstáculo y si nos preocuparnos por el fracaso, nos hace sentir seguros sin importar lo que suceda, de que Dios estará para alentarnos a través de Su Palabra.

 

·        ¿Alguna vez te sentiste caer y no poder levantarte?

Allí es donde debemos tener en cuenta que Dios está sosteniendo tu mano y no te dejará vacilar.

·        ¿Qué significa caer?

Fracaso, ruina, desgracia, falta, pecado, sentirse postrado es un estado de cansancio o debilidad intenso que anula e imposibilita.

 

Isaías 41.13 Porque Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha y te dice: No temas, Yo te ayudo.

 

Al hallar seguridad en Su Palabra significa que estamos aprendiendo a confiar en Dios dejando en Sus Manos todo temor y duda.

 

¿Por qué no quedarse postrado?

Ø Dios nos sostiene

Ø Dios nos levanta

Ø Dios no nos abandona

Ø Dios es nuestro Ayudador.

Ø Dios es Fiel

Ø Dios no miente

Ø Dios es todo Poderoso.

No temas creer, la fe crece con la práctica y en estos momentos difíciles se hace tangible, no es decir es hacer.

 

Proverbios 24.16 Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse.

 

Aunque seamos cristianos, santos, justos no estamos exentos de caer, deslizarnos, flaquear, fallar.

Le pasó a Pedro antes que Jesús fuera crucificado, él estuvo y caminó con Jesús, fue testigo de milagros tremendos, de liberaciones y enseñanzas maravillosas del Maestro, pero aun así, le negó tres veces.

 

Marcos 14.30 Y le dijo Jesús: De cierto digo que tú, hoy, en esta noche, antes que gallo halla cantado dos veces, me negaras tres veces.

 

Dios conocía a Pedro de igual forma nos conoce a nosotros, después de negarle, él lloró amargamente, porque había fallado a Cristo.

Este discípulo volvió a su vieja vida, pero el Amor Divino no lo dejó morir, lo buscó, lo perdonó y restauró.

Y así es con nosotros cuando le fallamos,  cuando caemos.

Pero Su Promesa se hace viva:

Ø No te dejaré postrado.

Ø Yo no te abandono.

Recuerda, de dónde hayas caído…

Ø Él siempre te levantará…

 

La garantía de tu sustento es estar en Sus Manos Poderosas, Él nunca te dejará en la ruina.

La Mano de Dios te sostuvo ayer, te sostiene hoy y sostendrá mañana.

JESÚS TE LO GARANTIZA.

Dios te siga bendiciendo.