Salmos 37:30
Día 2
Devocional escrito por Guadalupe
Infràns de Medina Celis
Salmos
37:30 La boca del justo habla sabiduría, y su lengua habla justicia.
Qué
hermoso todo este Salmo 30, te invito a que puedas leer todos sus
versos, que sin duda, serán de bendición.
Pero
me animo a en pocas palabras a hacer un pantallazo de lo que nos quiere decir
el Salmista David.
Habla
lo que les pasará a los malos, a aquellos que no tengan su corazón en Dios, pero
nos hace ciertas advertencias a los cristianos, en fijar la mirada en El Señor,
ya que cuando dejamos de hacerlo nuestro corazón se llena de sentimientos, frustraciones,
envidias, cuestionamientos, que lo único que hacen es entristecer nuestro
espíritu, y andar con nuestra cabeza gacha.
El Salmista nos anima a:
- No impacientarnos, no
ser envidiosos.
- A confiar en Dios y
hacer el bien.
- A deleitarnos en Él.
- A poner nuestro
camino en Sus Manos.
- A entregar nuestras
quejas y a esperar en Su Justicia, que a veces no llega rápidamente como
nosotros lo queremos, sino que tarda, pero sin duda, es para producir en
nosotros madurez.
- No mirar lo que el de
al lado logra, porque a veces no lo alcanza verazmente.
- Nos invita a desechar
el enojo, dejar la ira! Qué difícil es
Señor!
- Nos anima a ser
mansos, para ver la paz, a lograr cosas justamente…
- Para todas ellas, El
Señor siempre va a tener un por qué.
- Si espero en Dios, en sus bendiciones, aprenderé a deleitarme en Él verdaderamente…
El
libro de los Salmos
es conocido como uno de los libros más poéticos e inspiradores de La Biblia.
Muchos de sus
versículos han sido citados a lo largo de la historia como fuente de sabiduría
y consuelo.
Profundicemos
al llegar al verso
30.
¿Qué es ser justo? En La Biblia, la
palabra “justo” se refiere a aquellos
que viven de acuerdo con los Mandamientos de Dios y hacen lo correcto.
En otras palabras, los
justos son aquellos que buscan vivir de acuerdo con Sus Principios.
La boca del
justo habla sabiduría, y su lengua habla justicia
El habla sabia y
justamente:
Por
ende los que son justos no solo viven de acuerdo a lo que Dios dice, sino que
también hablan con sabiduría y justicia.
Esto
implica que las palabras que salen de nuestra boca son igual que nuestras
acciones.
Como
siempre me decía mi papa: “Una palabra lastima más que una piña”, creo que es
un refrán muy clásico.
1-
La importancia de
hablar con sabiduría:
La
sabiduría significa: La capacidad de comprender lo que es verdadero o correcto
en una situación determinada.
Cuando
hablamos con sabiduría, nuestras palabras no solo son ciertas, sino que también son apropiadas para la situación.
Las palabras sabias
pueden ser una herramienta poderosa para guiar y ayudar a aquellos que nos rodean.
Viene
a mi corazón cuando el discípulo Pedro niega a Jesús cuando iba a ser apresado:
Mateo 26:69-75
Pedro estaba sentado fuera en el patio; y se le acercó una criada, diciendo: Tú
también estabas con Jesús el galileo. 70 Mas él negó
delante de todos, diciendo: No sé lo que dices. 71 Saliendo
él a la puerta, le vio otra, y dijo a los que estaban allí: También este estaba
con Jesús el nazareno. 72 Pero él negó otra vez con
juramento: No conozco al hombre. 73 Un poco después,
acercándose los que por allí estaban, dijeron a Pedro: Verdaderamente también
tú eres de ellos, porque aun tu manera de hablar te descubre. 74 Entonces
él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco al hombre. Y en seguida cantó el
gallo. 75 Entonces Pedro se acordó de las palabras de
Jesús, que le había dicho: Antes que cante el gallo, me negarás tres veces. Y
saliendo fuera, lloró amargamente.
Qué tremenda esta historia, Pedro caminó junto al Maestro, vivió y pudo ver Sus Milagros, pero su fe no fue madura para confiar en ese momento y con sus hechos demostró lo contrario.
Si, Jesús que todo lo conoce y todo lo sabe, vio el corazón de Pedro, y pudo ver más allá.
Porque
luego él se convierte en uno de los siervos más usados.
Pero
también El Señor con este acto se habrá sentido solo, si bien sabía lo que vendría
después, en ese momento necesitó un acto de amor.
Qué cuidado que debemos
de tener en lo que decimos:
Juzgamos
a otro, pero no vemos nuestro corazón.
Hablamos
de otro, pero no nos gusta vernos al espejo
Somos
ágiles de lengua para decir: “yo haría esto en el lugar de él/ella”, y cuando
viene nuestro momento, actuamos más neciamente.
Juzgamos
la casa/ situación del otro; pero no podemos darnos cuenta de lo que pasa en la
nuestra.
Es
como esa frase, tan burda, pero tan real: “No escupas para arriba porque te
puede caer…”
Nuestras palabras nos condenan para bien o para mal, al igual que nuestras acciones.
Una
vez el Pastor dijo en una prédica: “Hablas tan fuerte, que no puedo ver lo que
dices…”
2. La justicia en
nuestras palabras.
Hablar
con justicia significa hablar con franqueza y honestidad.
Cuando
hablamos con justicia, estamos hablando de forma clara y directa, sin ocultar
nada.
Esto
puede ser difícil a veces, especialmente cuando nuestras palabras pueden ser
dolorosas para otros.
Pero
la justicia es importante porque muestra que somos sinceros y transparentes en
nuestras relaciones con los demás.
Podríamos
ejemplificar con la vida de un niño: él va a creer lo que le digamos, se va a
mover y va a crecer con eso que un momento se marcó, se le enseño, un niño es una
esponja que absorbe todo lo que le podamos enseñar.
Como
cristianos, debemos esforzarnos no solo por vivir de acuerdo con las Leyes Divinas,
sino también por hablar con Sabiduría y Justicia en todas nuestras acciones.
Al hacerlo, podemos ayudar, porque no, TAMBIEN, guiar a otros hacia la verdad y crear relaciones sanas y sinceras en nuestras vidas diarias, en nuestros trabajos, en nuestras Iglesias, en relaciones personales, que tantas veces son creadas con palabras y no con hechos, y que importante que tanto una como la otra, vayan de la mano.
Te animo a través de SU PALABRA, que demostremos
cambios en donde estemos.
Si amamos, amemos con hechos, en verdad y sin duda
se cumplirán las Promesas que reúne este Salmo:
Tendremos paz, veremos a nuestro adversario caído, nunca
nos faltará nada,
y El Señor siempre nos ayudará y nos sostendrá !
BENDICIONES DEL CIELO!