Lunes, 29 de Abril del 2024

Salmos 37:37

Día 29

Devocional escrito por Roxana Astudillo de Díaz.

Salmos 37:37… Hay un final dichoso para el hombre de paz.


Qué maravillosa expresión y también tan necesaria.

Agradezco a Dios por permitirme leerla y desarrollarla.

Quiero invitarte, que en el momento que puedas, que leas todo el capítulo 37, que lleva por nombre: “El camino de los malos.”

A través de este pasaje nos enseña de qué manera debemos de andar y actuar,  al vivir, convivir o al enfrentarnos con personas que nos hacen el mal y quieren dañarnos.

 

En este versículo El Señor nos dice que hay un final dichoso, o sea un FINAL FELIZ, de júbilo y de regocijo  para todos aquellos que hagamos lo que Él nos manda.

Dios nos enseña a ser personas de PAZ.

 

Ser un hombre de Paz nos implica:

• No dejarnos llevar por nuestros impulsos.

• No dejarnos desanimar por la bronca y el enojo.

• No querer venganza.

 

Mateo 5: 5- 9  Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad. 6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. 7 Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. 8 Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios. 9 Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

 

La mala persona siempre va a buscar su interés propio, no tiene consideración, no le interesa y no le importa la situación del otro, es fría y egoísta.

Ø Dios, que es un Dios de paz, nos enseña a ser como Él.

 

Muchas veces se nos hace difícil porque ante una actitud mala de otra persona, queremos reaccionar.

·        Lamentablemente vivimos en un mundo de violencia, agresividad, maldad etc.

Pero... ¿Qué actitud tenemos ante esto? ¿Cuál debe ser nuestra reacción?


·        Debemos darle lugar a Dios.

Romanos 12: 17- 19  No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres. 

18 Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres. 19 No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.

 

Es indispensable poner nuestra confianza en El Señor y creer que en Su tiempo, Él va a hacer lo que tenga que hacer.

 

Buscar cada día de Su Espíritu Santo, para que gobierne en nuestra mente y corazón.

Nos dé dominio propio y nos revista de su autoridad, porque también aprendemos que no tenemos lucha contra las personas, sino contra el diablo y sus huestes de maldad.

 

Hace poco un Hermano compartió este texto en uno de los devocionales.

Efesios 6:12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

 

Así que, si tenemos que pelear, no lo hagamos con nuestras fuerzas, sino con el Espíritu Santo de Dios.

Muchos pueden pensar que somos tontos, pero ante nuestro Maravilloso y Justo Señor, somos sabios y esto es lo que verdaderamente importa.

ÈL NOS PROMETE UN FINAL FELIZ, Y ASÌ SERÀ.

¡Muchas bendiciones!