Sábado, 9 de Diciembre del 2023

Salmos 37:39

                                                                                                                                                                          Día 9

Salmos 37:39 Pero la salvación de los justos es Jehová, y él es su fortaleza en el tiempo de la angustia.

 

El Salmo 37 contiene una enseñanza importante sobre la reacción que debemos tener ante el sufrimiento.

El Salmo presenta el contraste entre la vida de los justos y la de los impíos.

En ocasiones puede parecer que los impíos triunfan mientras los justos sufren.

Este Salmo se titula simplemente Salmo de David. 

El versículo 25 nos dice que es David en su vejez, dando sabiduría en el patrón de un cántico.

Este salmo tiene una disposición aproximada de acróstico, con las líneas dispuestas con oraciones hebreas que comienzan con las letras sucesivas del alfabeto hebreo.

En estilo, este es un Salmo de sabiduría, no dirigido a Dios sino al hombre, que enseña a la manera del Libro de Proverbios.

 

  • David, nos enseña acerca de la fe y de la confianza en tiempos difíciles.
  • Dónde encontraremos salvación y fortaleza sino en El Señor.

 

David estaba rodeado de personas injustas, impíos, malignos, pecadores, trasgresores…

El salmista hace un detallado análisis de lo que les deparará a cada uno de ellos.

No era un simple análisis, sino un sabio consejo por si algún Hijo de Dios compara su vida con la de estos malvados, porque estas personas parecían tener bienestar y prosperidad lejos de Dios.

 

David quería que el Pueblo entendiera su lugar en Dios, y que lograran desarrollar paciencia y esperanza en Dios que está en control de toda situación.

Es una actitud que se reitera en los justos: el  impacientarse o tener envidia de los impíos.

A Asaf le molestaba este problema en el Salmo 73  y se preguntaba por qué los malvados gozaban de tanta prosperidad.

Hasta hoy algunos preguntan cómo es posible que  a los malos pareciera estarles yendo tan bien, cuando debería ser más difícil para ellos.

A la postre Dios siempre manifestará Su Justicia.

 

A lo largo del Salmo, David dirige al Pueblo hacia la perspectiva adecuada para la vida. 

Aquí algunos consejos de este poderoso Salmo:

  • Confía en el Señor: enfatiza repetidamente la importancia de confiar en Dios.

Se nos anima a poner nuestra fe y confianza en Él y Sus Planes para nuestras vidas.

 

  • Deléitate en el Señor: El Salmo nos recuerda que debemos encontrar alegría y satisfacción en El Señor.

Al deleitarnos en Él, alineamos nuestro corazón con Su Voluntad y experimentamos verdadero contentamiento.

 

  • Encomienda tus caminos al Señor: Para vivir una vida justa, estamos llamados a entregar todos nuestros caminos a Dios. Esto significa entrega nuestros deseos, planes y decisiones a Él, buscando Su Guía y Sabiduría.

 

  • Descansa en el Señor: En un mundo lleno de caos y desafíos, el Salmo 37 nos invita a encontrar descanso en la Presencia de Dios.

Al poner nuestras cargas sobre Él, podemos experimentar una paz que sobrepasa todo entendimiento.

 

  • No te inquietes por los malhechores: Este Salmo aborda la tentación de envidiar o desanimarse por el aparente éxito de los que hacen el mal.

Nos anima a no compararnos con ellos, sino a confiar en que Dios traerá justicia a su debido tiempo.

 

  • Ten paciencia y espera en el Señor: Cuando nos enfrentamos a pruebas o adversidades, se nos recuerda que debemos esperar pacientemente la Voluntad de Dios. Él es Fiel y cumplirá Sus Promesas en el tiempo señalado.

 

  • Dios hará justicia. La destrucción de las personas malvadas es en última instancia de Dios. Aunque pueda parecer que los malhechores prosperan sin consecuencia, nos asegura que su destrucción viene de Dios mismo. Él es justo y juzgará en consecuencia.

 

  • Busca refugio en el santuario de Dios: Encuentra refugio en el santuario de Dios en tiempos de problemas o confusión. Es en Su Presencia donde encontramos protección y fuerza.

 

Los dos versículos finales.
Salmos 37:39-40 Pero la salvación de los justos es de Jehová, Y él es su fortaleza en el tiempo de la angustia. 40 Jehová los ayudará y los librará; Los libertará de los impíos, y los salvará, Por cuanto en él esperaron.

 

Cuando David dice: "La salvación de los justos es de Jehová", es una pista segura de que somos propensos a pasar por momentos en los que vamos a necesitar la Ayuda Divina.

Vamos a necesitar "salvación", porque estaremos pasando por “algo” de lo que debamos ser salvados. 

 

 

Pero el Señor será el Salvador de todos los que lo aman.

Incluso en su tiempo de angustia, Dios vivirá en nosotros como fortaleza.

Por la fe en el Señor, nuestra porción diaria será la Ayuda del Padre y la liberación del mal.

Es Salvación, Fortaleza, Ayuda, Liberación, para todos aquellos que nos escondemos en Dios.

 

La frustración surge fácilmente cuando creemos que nuestra fe nos mantiene lejos de tiempos difíciles, claramente, No es así.

Nuestra fe en Dios será los que nos mantenga a través de los tiempos difíciles.
 

Hay un extraño fenómeno que ocurre muchas veces en personas que están en circunstancias difíciles o que amenazan su vida. 

Al sentirse en peligro:

ü Ellos, literalmente, abandonan la seguridad de su refugio.

ü Abandonan el barco. (es un dicho popular, pero también una reacción muy común cuando zozobra un matrimonio, un trabajo, una carrera, una amistad…)

ü Si están en un edificio, van a saltar por la ventana a una muerte segura.

ü Llegarán a estar tan ansiosos y tan abrumados por el miedo, que abandonan por completo su seguridad.   

Pero esto no sucederá en  todos los que se vuelven para esconderse en Dios.

Los creyentes debemos mantenernos dentro de la Fortaleza. 

Es allí donde El Señor quita el agobio, el pánico, la incertidumbre, el estrés y el espíritu de miedo.

·        Tengamos fe y seamos pacientes: confiando en El Señor, lo veremos moverse en medio de nuestra situación.

·        Esto es lo que nos distingue del resto, y debe notarse.

 

Cuando dejamos la Fortaleza, la fuente de nuestra Defensa y Seguridad, tomamos nuestro futuro en nuestras propias manos, asumiendo todos los riesgos para nuestro bienestar.

Cuando se trata de salir de la fortaleza que tenemos en El Señor, estamos saltando esencialmente a nuestra muerte segura.

 

·        Independientemente de lo difícil que se ponga la situación, debemos mantenernos dentro de la fortaleza.   

·        En la Fortaleza, el Señor nos ayuda y nos salva.

·        El Señor tiene todos los suministros y recursos que necesitaremos para ser sostenidos con seguridad.   

·        Somos guardados y salvados porque nos refugiamos en El Señor.

·        Nuestra fortaleza no es sólo un lugar de nuestra seguridad, es el hogar de las fuerzas de victoria.

·        Mientras que estamos Su Fortaleza, nuestro Señor gana la victoria para nosotros y nos libra de nuestros enemigos.   

 

Seguramente en nuestro peregrinar habrá tiempos difíciles. 

Los malvados van trazar planes en nuestra  contra. 

Satanás va a planificar problemas, adversidades, tribulaciones… creyendo que si él puede causarnos bastantes problemas, va a alejarnos de nuestra fe. 

·        Debemos  refugiarnos en El Señor, Es es nuestra fortaleza. 

·        Él nos mantendrá seguros. Él nos sustentará.

·        Él nos librará a través de las dificultades y nos dará la victoria.