Salmos 37:39
Día 9
Salmos 37:39 Pero la salvación de los justos es Jehová, y él es su
fortaleza en el tiempo de la angustia.
El Salmo 37 contiene una enseñanza importante sobre la reacción que debemos tener ante el sufrimiento.
El Salmo presenta el contraste entre la vida de los justos y
la de los impíos.
En ocasiones puede parecer que los impíos triunfan mientras
los justos sufren.
Este
Salmo se titula simplemente Salmo de David.
El
versículo 25 nos dice que es David en su vejez, dando sabiduría en
el patrón de un cántico.
Este
salmo tiene una disposición aproximada de acróstico, con las líneas dispuestas
con oraciones hebreas que comienzan con las letras sucesivas del alfabeto hebreo.
En
estilo, este es un Salmo de sabiduría, no
dirigido a Dios sino al hombre, que enseña a la manera del Libro de Proverbios.
- David, nos enseña acerca de la fe y de la confianza en tiempos difíciles.
- Dónde encontraremos salvación y fortaleza sino en
El Señor.
David estaba rodeado de personas
injustas, impíos, malignos, pecadores, trasgresores…
El salmista hace un detallado análisis
de lo que les deparará a cada uno de ellos.
No era un simple análisis, sino un
sabio consejo por si algún Hijo de Dios compara su vida con la de estos
malvados, porque estas personas parecían tener bienestar y prosperidad lejos de
Dios.
David quería que el Pueblo entendiera su lugar en
Dios, y que lograran desarrollar paciencia y esperanza en Dios que está en
control de toda situación.
Es una actitud que se reitera en los justos: el impacientarse o tener envidia de los impíos.
A Asaf le molestaba este problema en el Salmo 73 y se preguntaba por qué los malvados gozaban
de tanta prosperidad.
Hasta hoy algunos preguntan cómo
es posible que a los malos pareciera
estarles yendo tan bien, cuando debería ser más difícil para ellos.
A la postre Dios siempre manifestará Su Justicia.
A lo largo del Salmo, David dirige
al Pueblo hacia la perspectiva adecuada para la vida.
Aquí algunos
consejos de este poderoso Salmo:
- Confía en el Señor: enfatiza repetidamente la importancia de confiar en Dios.
Se nos
anima a poner nuestra fe y confianza en Él y Sus Planes para nuestras vidas.
- Deléitate en el Señor: El Salmo nos recuerda que
debemos encontrar alegría y satisfacción en El Señor.
Al deleitarnos
en Él, alineamos nuestro corazón con Su Voluntad y experimentamos verdadero
contentamiento.
- Encomienda tus caminos al Señor: Para vivir una vida justa, estamos llamados a entregar todos nuestros
caminos a Dios. Esto significa entrega nuestros deseos, planes y decisiones a Él, buscando Su Guía y Sabiduría.
- Descansa en el Señor: En un mundo lleno de caos y desafíos, el Salmo 37 nos
invita a encontrar descanso en la Presencia de Dios.
Al poner nuestras cargas sobre Él, podemos
experimentar una paz que sobrepasa todo entendimiento.
- No te inquietes por los malhechores: Este Salmo aborda la tentación de envidiar o desanimarse por el
aparente éxito de los que hacen el mal.
Nos anima a no compararnos con ellos, sino a
confiar en que Dios traerá justicia a su debido tiempo.
- Ten paciencia y espera en el Señor: Cuando nos enfrentamos a pruebas o adversidades, se nos recuerda que
debemos esperar pacientemente la Voluntad de Dios. Él es Fiel y cumplirá Sus Promesas
en el tiempo señalado.
- Dios hará justicia. La destrucción de las personas malvadas es
en última instancia de Dios. Aunque pueda parecer que los
malhechores prosperan sin consecuencia, nos asegura que su destrucción viene de
Dios mismo. Él es justo y juzgará en consecuencia.
- Busca refugio en el santuario de Dios: Encuentra refugio en el santuario de Dios en tiempos de problemas o
confusión. Es en Su Presencia donde encontramos protección y fuerza.
Los dos
versículos finales.
Salmos
37:39-40 Pero la
salvación de los justos es de Jehová, Y él es su fortaleza en el tiempo de la
angustia. 40 Jehová
los ayudará y los librará; Los libertará de los impíos, y los salvará, Por
cuanto en él esperaron.
Cuando David dice: "La salvación
de los justos es de Jehová", es
una pista segura de que somos propensos a pasar por momentos en los que vamos a
necesitar la Ayuda Divina.
Vamos a necesitar "salvación", porque estaremos
pasando por “algo” de lo que debamos
ser salvados.
Pero el Señor será el Salvador de todos los que lo
aman.
Incluso en su tiempo de angustia, Dios vivirá en
nosotros como fortaleza.
Por la fe en el Señor, nuestra porción
diaria será la Ayuda del Padre y la liberación del mal.
Es Salvación, Fortaleza, Ayuda, Liberación, para
todos aquellos que nos escondemos en Dios.
La frustración surge fácilmente cuando
creemos que nuestra fe nos mantiene lejos de tiempos difíciles, claramente, No
es así.
Nuestra fe en Dios será los que nos mantenga a
través de los tiempos difíciles.
Hay un extraño fenómeno que ocurre
muchas veces en personas que están en circunstancias difíciles o que amenazan su
vida.
Al sentirse en peligro:
ü Ellos, literalmente, abandonan la seguridad de su
refugio.
ü Abandonan el barco. (es un dicho popular, pero
también una reacción muy común cuando zozobra un matrimonio, un trabajo, una
carrera, una amistad…)
ü Si están en un edificio, van a saltar por la
ventana a una muerte segura.
ü Llegarán a estar tan ansiosos y tan abrumados por el miedo, que
abandonan por completo su seguridad.
Pero esto no sucederá en todos
los que se vuelven para esconderse en Dios.
Los creyentes debemos mantenernos
dentro de la Fortaleza.
Es allí donde El Señor quita el agobio, el pánico,
la incertidumbre, el estrés y el espíritu de miedo.
·
Tengamos fe y seamos pacientes: confiando en El Señor, lo veremos moverse
en medio de nuestra situación.
·
Esto es lo que nos distingue del resto, y debe
notarse.
Cuando dejamos la Fortaleza, la fuente de nuestra Defensa
y Seguridad, tomamos nuestro futuro en nuestras propias manos, asumiendo todos
los riesgos para nuestro bienestar.
Cuando se trata de salir de la fortaleza que
tenemos en El Señor, estamos saltando esencialmente a nuestra muerte segura.
·
Independientemente de lo difícil que se ponga la situación,
debemos mantenernos dentro de la
fortaleza.
·
En la Fortaleza, el Señor nos
ayuda y nos salva.
·
El Señor tiene todos los suministros y recursos que
necesitaremos para ser sostenidos con seguridad.
·
Somos guardados y salvados porque
nos refugiamos en El Señor.
·
Nuestra fortaleza no es sólo un lugar de nuestra seguridad, es el hogar de
las fuerzas de victoria.
·
Mientras que estamos Su Fortaleza, nuestro Señor gana la victoria para nosotros y nos
libra de nuestros enemigos.
Seguramente en nuestro peregrinar habrá
tiempos difíciles.
Los malvados van trazar planes en
nuestra contra.
Satanás va a planificar problemas,
adversidades, tribulaciones… creyendo que si él puede causarnos bastantes
problemas, va a alejarnos de nuestra fe.
·
Debemos refugiarnos en El Señor, Es es
nuestra fortaleza.
·
Él nos mantendrá seguros. Él nos sustentará.
·
Él nos librará a través de las dificultades y nos dará la victoria.